Trump veta de un plumazo las peticiones de asilo centroamericanas

Donald Trump. /Efe
Donald Trump. / Efe

Con el anuncio unilateral de «tercer país seguro» los solicitantes tendrán que haberlo pedido antes de llegar a EE UU

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

El negocio de los 'coyotes' va viento en popa. Cruzar la frontera cuesta ya 15.000 dólares, tres veces más que en la época de Obama, y a partir de hoy el pasaje al infierno en el que muchos esperan encontrar el sueño americano subirá de precio. Con el repentino anuncio de que las autoridades estadounidenses no aceptarán ninguna solicitud de centroamericanos que no hayan pedido asilo político en México o en otro país que hayan cruzado, miles de personas tendrán que tirarse por su cuenta al Río Bravo, contratar a un 'coyote' para que les cruce por el desierto o iniciar el camino de regreso.

La medida, publicada en el Registro Federal sin más discusión, es «inconsistente tanto con la legislación nacional como internacional», advirtió Lee Gelernt, director adjunto del Projecto de los Derechos de Inmigrantes de la American Civil Liberties Union (ACLU). La organización ha anunciado su intención de llevarla a los tribunales «inmediatamente», pero entre tanto dejará en el limbo a todos los que se encuentran en la frontera.

El gobierno de Trump ya había ralentizado el proceso hasta un extremo doloroso, aceptando mensualmente un máximo de 4.200 peticiones de asilo, de las que denegaba el 90%. Eso dejaba a decenas de miles esperando en las calles de México, sin techo ni dinero. Prueba de la desesperación es el dramático aumento de muertes y detenciones. Más de cien mil fueron detenidos el mes pasado, y eso suponía un descenso del 28% con respecto al mes anterior, gracias a que las autoridades mexicanas han bloqueado la frontera con Guatemala ante la amenaza de sufrir hasta un 25% de aranceles en sus exportaciones a EE UU.

Guatemala también se encontraba en proceso de negociar un acuerdo de cooperación migratoria hasta que Trump canceló abruptamente la reunión que iba a tener ayer con el presidente Jimmy Morales. El Tribunal Constitucional emitió una orden preventiva que le impedía firmar un acuerdo de «tercer país seguro», lo que hubiera obligado a Guatemala a procesar las peticiones de asilo de hondureños y salvadores camino de EE UU. Sin eso, Trump no tenía ningún interés en recibirle. El presidente está en campaña y hacerse el duro da réditos electorales.