Trump destituye a John Bolton

Trump (i) habla con Bolton. /Reuters
Trump (i) habla con Bolton. / Reuters

El Consejero de Seguridad Nacional tuvo hace unos días una agria discusión con el presidente sobre las conversaciones de paz con los talibanes

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

El Consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos John Bolton fue cesado este martes por Donald Trump, pocos días después de que saliera a la luz que se oponía a los planes del presidente de celebrar conversaciones de paz secretas con los talibanes en Camp David, apenas unos días antes del aniversario de los ataques del 11-S. Al parecer, Trump y Bolton se enzarzaron en una agria discusión durante la noche del lunes -se desconoce si en persona o por teléfono- en la que el consejero llegó a poner su cargo a disposición del presidente, quien zanjó el asunto con un «mañana hablamos».

Trump justificó la inminente destitución de John Bolton por Twitter con el fuerte desacuerdo entre ambos en numerosos temas de política exterior. El Consejero de Seguridad se encontraba en una reunión cuando recibió el aviso y respondió al presidente, también a través de esta red social subrayando que había sido él quien había renunciado al cargo la noche anterior. En su típico intento por tener la última palabra, Trump volvió a insistir en que él pidió la renuncia a Bolton, que se hizo efectiva a la mañana siguiente.

El anuncio cogió por sorpresa a la Casa Blanca, que tan sólo una hora antes había anunciado una rueda de prensa esa misma tarde que incluía a Bolton, y al secretario de Estado Mike Pompeo y al secretario del Tesoro Steven Mnuchin.

Pompeo, que tenía una relación complicada con Bolton marcada por fuertes desacuerdos, y según fuentes, ambos no se hablaban excepto en reuniones oficiales, parecía casi contento del cese de Bolton. Ante una pregunta de la prensa sobre el cese dijo «no estar sorprendido» y defendió el derecho del presidente a elegir a los miembros de su equipo. Tras el anuncio, Trump señaló que nombrará a su sucesor, el cuarto Consejero de Seguridad Nacional en lo que va de presidencia, la próxima semana.

 Tres asesores en cuatro años

Bolton no ha sido el primer Consejero de Seguridad Nacional que ha tenido desencuentros con el presidente Trump durante su mandato. El primero en ocupar el cargo, Michael Flynn terminó envuelto en la investigación de Robert Mueller, en la que se declaró culpable de mentir al FBI sobre las conversaciones que mantuvo con el embajador ruso, además de otros escándalos como recibir pagos de gobiernos extranjeros. El teniente general de la Armada H. R. McMaster también mantuvo opiniones enfrentadas con el presidente en materia de política exterior y fue calificado de «no suficientemente conservador» por sus detractores de la derecha.

En el caso de Bolton, Trump y él coincidían en la necesidad de terminar con el acuerdo nuclear con Irán y la salida del acuerdo de Misiles de Alcance Intermedio con Rusia. Sin embargo, Bolton era partidario de escalar en la confrontación con Irán y Corea del Norte, mientras que Trump optó por reducir las tensiones en la relación con estas dos naciones.

En los últimos meses Bolton había sido marginado en la Casa Blanca en las conversaciones para buscar una salida de Afganistán. La falta de afecto hacia el ahora ex Consejero de Seguridad Nacional se hizo patente en las respuestas a su cese, que fue ampliamente celebrado entre republicanos y demócratas. Los mercados, en cambio, reaccionaron de forma negativa, registrando una caída en picado de los precios del petróleo. Hasta el nombramiento de su sucesor, Charlie Kupperman desempeñará las funciones que hasta ahora tenía Bolton. Kupperman es miembro del equipo del Consejero de Seguridad Nacional y ha sido fuertemente criticado por grupos de derechos civiles.