¿Trump un genio de los negocios? Fue el hombre que más dinero perdió en EE UU en la última década

Donald Trump. /Reuters
Donald Trump. / Reuters

Con 1.170 millones de dólares declarados en perdidas en este tiempo, dos céntimo de cada dólar que los estadounidenses perdieron oficialmente venían del magnate

MERCEDES GALLEGOCorersponsal en Nueva York (EE UU)

A Donald Trump le gusta que se hable de él en superlativo, pero el que se deduce de estudiar una década de sus declaraciones de impuestos es el mayor envite posible a su ego. Entre los años 1985 y 1995, el autor de 'El Arte del Trato', que presume de ser el mejor hombre de negocios del mundo, fue en realidad el mayor perdedor del país. Más del doble que ningún otro contribuyente estadounidense.

Con 1.170 millones de dólares declarados en perdidas a lo largo de una década, prácticamente dos céntimo de cada dólar que los estadounidenses perdieron oficialmente venían de Trump. Cifras espectaculares que explican por qué es el único presidente de EE UU que se ha negado a hacer públicas sus declaraciones de impuestos y está dispuesto a ir a los tribunales para impedir que el Congreso tenga acceso a ellas.

Durante tres años The New York Times ha intentado desenmascarar a este «genio de los negocios» que ha intentado vender al público sus declaraciones negativas como prueba de su ingenio financiero. Al fin lo ha conseguido. El rotativo no ha tenido acceso a las declaraciones en sí, sino a las transcripciones oficiales de las mismas que le ha proporcionado alguien «con acceso legal a ellas». Según los expertos, desde los 'brokers' de Wall Street que a los que recurrió para sus inversiones hasta los banqueros a los que hubiera solicitado préstanos pudieron tener acceso a esas transcripciones, por lo que será difícil descubrir quién le ha traicionado.

Sólo se conoce su furia, traducida en caracteres de Twitter, donde al amanecer justificó esas pérdidas a la vez que las negaba. Por un lado aseguraba que en esa época «prácticamente todos los inversores inmobiliarios» querían mostrar pérdidas para pagar menos impuestos y renegociar con los bancos, «era casi un deporte», aseguraba. Por el otro, esa información es «fake news».

El rotativo da tantos detalles que es difícil ponerla en duda. Si Trump fue capaz de sostener su estilo de vida, pese a ser tan mal hombre de negocios, es porque se apoyó en su padre, Fred Trump, que a diferencia suya reportó considerables ganancias anuales con sus negocios inmobiliarios, que cada año pasaban de los cincuenta millones de dólares. La única gran pérdida del patriarca fue invertir en los negocios de su hijo, que un año le costaron 15 millones de dólares.

Con el mismo estilo que le ha llevado hasta la presidencia, Trump logró sacar tajada de los mercados manipulando a los accionistas a través de falsas informaciones que proporcionaba a la prensa. Les hizo creer, por ejemplo, que había comprando una cantidad de acciones masiva en United Airlines, provocando la subida de las acciones, lo que le permitió vender las suyas un mes después a un buen beneficio que estrelló el precio de las mismas. The New York Times admite que cuando publicó que había adquirido un 4,9% de la aerolínea había caído en la trampa, porque en realidad sólo había comprado el 2,3%. Y cuando el Wall Street Journal publicó que se había embolsado con esa venta 55 millones de dólares, en realidad sólo había ganado 11. Dinero que siempre palidecía frente a otras pérdidas, por lo que no pagó impuestos federales en un década.

Parte de sus impuestos podría salir pronto a la luz, porque el Senado estatal de Nueva York aprobó este miércoles masivamente una ley que permitirá entregar al Congreso sus devoluciones de impuestos. La ley aún tendrá que pasar la cámara baja, donde muchos asambleístas demócratas claman que «nadie, ni el presidente, está por encima de la ley», dijo David Buchwald.