Polémica en Nueva Zelanda por el 'revolcón' de dos empleados en la oficina

Polémica en Nueva Zelanda por el 'revolcón' de dos empleados en la oficina

Al dejarse las persianas levantadas, la pasional escena fue vista a la perfección por los clientes de un bar, que la fotografiaron y colgaron en las redes sociales. La empresa les ha abierto un expediente y podrían perder el empleo

DV

No pudieron esperar a llegar a casa. Ni siquiera a salir de la oficina. La pasión descontralada de una pareja, que practica sexo en su lugar de trabajo, ha suscitado una gran polémica en Nueva Zelanda. Fue un encuentro pasional de aproximadamente una hora en la que los amantes se convirtieron en víctimas de miradas indiscretas. El desenfreno del momento les hizo olvidarse de bajar las persianas y apagar las luces. Así que la escena pudo ser vista e incluso fotografiada y grabada por la abundante parroquia que el pasado viernes por la noche abarrotaba un pub situado en la calle de enfrente. Los medios de comunicación de Nueva Zelanda debaten ahora sobre si se ha vulnerado la privacidad de la pareja y si son admisibles o no las sanciones laborales.

Los hechos se produjeron el pasado viernes por la noche en la localidad neozelandesa de Christchurch en las oficinas de la aseguradora Marsh Ltd. Uno de los responsables y una joven trabajadora se quedaron a hacer horas extras que se tradujeron en un apasionado encuentro amoroso de cerca de una hora. La pareja no sabía que, en la calle de enfrente, los clientes del pub Carlton disfrutaban de una privilegiada panorámica del espectáculo. Pocas horas después, en Facebook y Twitter ya circulaban fotografías y vídeos del 'revolcón'. Esa difusión ha acarreado graves consecuencias para la pareja. Según informa el diario 'The New Zealand Herald', el hombre es un responsable local de la firma y está casado, mientras que la chica, que acababa de ser contratada, está prometida.

Investigación sobre los hechos

La compañía no ha anunciado todavía si va a adoptar medidas disciplinarias. Por el momento, ha anunciado que ninguno de los dos se ha reincorporado al trabajo y que va a abrir una investigación sobre los hechos. El director ejecutivo de Marsh ha asegurado que los hechos "se tratan de forma muy seria" y que "se está trabajando" para decidir qué medidas tomar.

El comisionado de Privacidad de Nueva Zelanda, John Edwards, ha afirmado que aunque los clientes del pub que fotografiaron y grabaron la escena han sido muy criticados en las redes sociales es poco probable que puedan ser sancionados legalment. "A la gente que miró se la puede criticar por una cuestión de decencia, pero no hay ninguna implicación legal en su acción", ha afirmado a Radio New Zealand.

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