Turquía encarcela a un activista y dos periodistas por difundir «propaganda terrorista»

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan./
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

La OSCE ha pedido a las autoridades turcas que retiren los cargos y "dejen de usar el encarcelamiento como una forma de combatir a las voces disidentes"

EFEestambul

Un tribunal turco ha decretado este lunes prisión preventiva para tres activistas de derechos humanos, entre ellos el representante de la ONG Reporteros sin Fronteras en Turquía, acusados de difundir "propaganda terrorista" por participar en una campaña de apoyo a un diario kurdo.

Sebnem Korur Fincanci, la presidenta de la Fundación Turca de Derechos Humanos; Erol Önderoglu, periodista de Reporteros sin Fronteras, y Ahmed Nesin, periodista y escritor, han sido enviados a prisión a petición de la Fiscalía, informa el diario "Hürriyet".

Junto con otras 40 personalidades de la prensa y las artes, los acusados estaban citados en el juzgado por haber participado en una campaña de apoyo al periódico 'Özgür Gündem'.

La Fiscalía considera que el contenido de 'Özgür Gündem', fundado en 1992 y que se publica de forma ininterrumpida desde 2011, constituye propaganda a favor del proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda.

La OSCE denuncia las detenciones

La OSCE ha denunciado el ingreso en prisión en Turquía de dos periodistas y una activista de derechos humanos como un nuevo golpe a la libertad de expresión y de medios en el país eurasiático.

"Silenciar a esas personas y frenar así el debate plural no sólo daña profundamente a los afectados y a sus seres queridos, sino también a la sociedad en su conjunto", alertó en un comunicado Dunja Mijatovic, representante de Libertad de Expresión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

Mijatovic ha pedido a las autoridades turcas que retiren los cargos y "dejen de usar el encarcelamiento como una forma de combatir a las voces disidentes".

"La detención de Önderoglu, Nesin y Fincanci es el último aviso de que la información objetiva está bajo un duro ataque en Turquía", ha señalado Mijatovic en una nota emitida en Viena.

La representante de la OSCE ha denunciado que el encarcelamiento de los tres activistas muestra también que "mostrar solidaridad es considerado por las autoridades turcas como un crimen castigable con prisión".