Iturri Enea: El arte de no tenerlo todo claro
La firma colorista con sede en Getaria presenta una colección de batas y pijamas rompedora y singular como punto de inflexión
Iturri Enea, la firma guipuzcoana más bucólica del momento, nos presenta su nueva colección 'El arte de no tenerlo todo claro'. Un cuento tarotístico sobre el amor y otras acrobacias en el que sus batas y pijamas cuentan historias sobre el propio amor, el caos y la calma de los días imperfectos.
Dicen que para amar hay que tenerlo claro. En Iturri Enea no. Ellas, sus directoras creativas, lo tienen medio claro, medio nublado y con posibilidad de chubascos emocionales a última hora.
Esta colección nace de ahí, del arte de no tenerlo todo claro. Del caos ordenado de los días en los que una se levanta pensando que va a cambiar el mundo, y a la media hora el mundo la ha cambiado a ella.
Del amor, el que te ilumina y el que te deja sin cobertura. Del cansancio bonito, de las carcajadas en medio del desastre, de las ganas de parar un segundo y decir: «vale, esto también es vivir». Las prendas de la firma de Getaria son así: Imperfectas, honestas y con alma.
Llevan dentro historias de amor propio, de abrazos mal dados, de pasos hacia atrás que, quién lo diría, también cuentan como avance. Porque no hay manual para estar viva. Solo intuición, una pizca de humor y la certeza de que, incluso cuando nada encaja, el corazón sigue haciendo su trabajo.
Iturri Enea celebra eso. La belleza de no tenerlo todo bajo control. La magia de tropezar con estilo. La risa que llega justo después de entenderlo todo (o de rendirse). Y al final, entre tanto caos, descubren que la vida, cuando se vive con ganas, es la colección más bonita de todas.
Pijamas y batas tarotistas
¿En que se inspira la nueva colección? En 'La Acróbata', que equilibra el caos con elegancia. Y es que equilibrar no es quedarse quieta, sino moverse con gracia.
En 'La Serpiente' y en 'La Llave', que nos animan a soltar sin perder la elegancia. O que nos dicen que soltar no siempre es dejar ir, sino dejar entrar.
'La Estrella', la pieza necesaria para brillar sin hacer ruido o descansar sin sentir culpa.
'El Corazón Florecido', en el que la ternura no es debilidad, sino fuego envuelto en lana con un amor propio que no es una epifanía, sino un hábito con volantes.
Y 'Los Enamorados', en los que el amor no siempre es simétrico, pero sí reversible. Esas prendas entienden de afectos que se contradicen y de abrazos que arreglan cualquier malentendido.