Usurbil retoma el suministro del manantial propio que causó la gastroenteritis

Un técnico toma pruebas de una fuente en Usurbil el pasado mes de noviembre./MICHELENA
Un técnico toma pruebas de una fuente en Usurbil el pasado mes de noviembre. / MICHELENA

El Ayuntamiento ha invertido 90.000 euros para mejorar el depósito municipal de Erroizpe, foco de la contaminación que dejó a 2.000 vecinos afectados en noviembre

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

El depósito municipal de Erroizpe vuelve a suministrar agua a los vecinos de Usurbil, después de que el Ayuntamiento haya subsanado los errores en el sistema que provocó el brote de gastroenteritis el pasado mes de noviembre. Entonces, 2.000 vecinos se vieron afectados -casi todos con síntomas leves- por una infección por norovirus, causada por la presencia anormal de bacterias de tipo E. coli y enterococos detectadas en aguas del citado depósito, gestionado por el Ayuntamiento. Hasta subsanarse esos fallos, ha sido Aguas del Añarbe la que ha garantizado el abastecimiento de agua en todo el municipio.

El Consistorio usurbildarra ha invertido 90.000 euros en la red de captación, suministro y control municipal, y con el visto bueno del Departamento de Salud, ha restablecido el suministro. El agua de Erroizpe llega de nuevo a Urdaiaga, Santuenea, Txokoalde, Aginaga, Zubieta, la zona baja del casco (hasta la calle Mayor) y a zonas industriales. El resto del municipio se seguirá surtiendo del agua del Añarbe, según ha informado el Ayuntamiento en un bando municipal. El suministro se restableció el pasado miércoles.

El dato

63%
del consumo de agua de Usurbil proviene del depósito municipal de Erroizpe -el origen del foco que ya fue subsanado-, mientras el 37% restante se garantiza a través del depósito de Larbain, controlado por Aguas del Añarbe.

En el texto, el Consistorio recuerda cómo «en noviembre falló el sistema de control del agua, lo que provocó el brote de gastroenteritis». Tras desatarse los primeros contagios, la investigación apuntó al agua como fuente de la contaminación y fue el 21 de noviembre, cuando responsables municipales y de Aguas del Añarbe comparecieron ante los medios para explicar la procedencia del brote. Los análisis determinaron que fue el depósito municipal de Erroizpe el causante, por lo que se procedió a suspender esta fuente de suministro hasta que se corrigieran los problemas.

Se da la circunstancia de que Usurbil se 'alimenta' de dos fuentes de agua: la municipal -donde se originó el problema- y la que le proporciona Aguas del Añarbe. Otros pueblos guipuzcoanos también recurren a fuentes propias de agua, entre ellos Oiartzun, Lezo, Pasaia, Urnieta y Hernani -aunque este último se sirve prácticamente al 100% de Añarbe-. El consumo usurbildarra proviene en un 63% de las fuentes propias, y un 37% restante del depósito de Larbain, controlado por Añarbe y que tiene capacidad para abastecer al 100% del municipio, como ha hecho desde noviembre hasta ahora. No obstante, Usurbil ha optado por recuperar el sistema mixto como hasta antes del incidente. En el bando municipal publicado esta semana, el Consistorio hace saber que «estas últimas semanas, se han realizado pruebas en el nuevo sistema, y el Departamento de Salud ha dado la autorización para restablecer el suministro».

Un rápido contagio

El lunes 13 de noviembre empezaron a detectarse las primeras señales de que el malestar intestinal que afectaba a varios vecinos no eran casos puntuales sino que empezó a sospechar de un foco de contagio en ese momento de origen desconocido. En los dos días posteriores, las personas que consumieron agua del grifo -suministrada por el depósito municipal- se contagiaron. El norovirus hizo pronto de las suyas porque, según explicó el Departamento de Salud, se propaga rápidamente no solo al estar expuestos a la fuente contaminada, sino por contacto con enfermos -aerosolización-. Las consultas médicas se llenaron, y los supermercados casi agotaron el agua mineral, el bicarbonato y los limones, remedio casero para los efectos del virus: náuseas, vómitos, diarrea líquida y dolor abdominal y a veces dolores musculares, dolor de cabeza, y fiebre leve. Se calcula que el brote alcanzó a unos 2.000 vecinos de los 6.300 censados en la localidad -200 de ellos pasaron por las consultas médicas-, pero, pese a la magnitud, las consecuencias fueron leves. No fue necesaria la hospitalización de ningún afectado ni se detectaron casos graves.

Hasta localizar el foco, la preocupación cundió entre los residentes. Los resultados no tardaron en llegar. Aguas del Añarbe realiza dos controles diarios del agua que suministra y el Ayuntamiento hace lo propio con el depósito municipal, que hasta entonces nunca dio señales de problemas. «Nuestro sistema era totalmente garante», dijo el alcalde, Xabier Arregi, en una rueda de prensa en la que a renglón seguido reconoció que había habido un fallo, pese a los controles a los que era sometida la red. La confirmación se tuvo el día 16, cuando saltó la alarma en el Consistorio al conocerse unos resultados que daban muestras de alteración en el agua.

Para entonces, el brote ya había empezado a propagarse. El viernes se desaconsejó el consumo de agua del grifo o de las fuentes de Usurbil. El lunes día 20 se volvía a permitir el consumo, una vez detectado el foco. El agua de Añarbe garantizaba su buen estado, y ha sido esa fuente la que ha mantenido el suministro hasta el pasado miércoles, cuando se ha reabierto la red municipal, una vez reformado el sistema.