Txaro Tomasena: «El deporte me está sacando chispas a nivel físico y mental»
Sábado, 15 de noviembre 2025, 00:09
El estrecho de Gibraltar tiene miles de historias tristes, pero no es el caso de la de Txaro Tomasena, que el año pasado se convirtió ... en la mujer de mayor edad en cruzar el espacio que separa Europa de África a nado con neopreno. Y lo ha hecho porque es una de esas personas que cree que «no se puede vivir al tran-tran, desarrollando el 20 % de tu capacidad». El reto de cruzar el estrecho «si no sacó mi 100 %, sacó el 95 %», explicó. Y todo esto comenzó con 65 años:«A partir de ahí empecé a hacer las cosas en serio», bromeó. Pero es que fue la recuperación tras un accidente la que le metió en el mundo de la natación que al final ha terminado con el cruce del estrecho que fue «un reto que hice con mi padre -fallecido junto a su madre en un accidente en 1981-. Me lo plantearon y pensé: 'Si me lo plantean es porque puedo hacerlo' y al llegar le dije a mi aita. He ganado la apuesta».
Fátima Román Salvó la vida de un bebé durante un vuelo con un 14 % de visión
«Cuando volvió el latido, la sensación fue increíble»
Pocas cosas hay más gratificantes que salvar una vida. Y si esa vida es de apenas un mes, la sensación debe ser indescritible.Eso sintió Fátima, que salvó la vida a un bebé durante un vuelo desde Canarias pese a que apenas tiene un 14 % de visión. Ella compartió con el público un episodio tan extraordinario como la propia Fátima:«Vi unas mujeres chillando de lante y pidieron por megafonía un médico, luego una enfermera y luego un sanitario. Y ahí dije, pues voy». Ella es auxiliar en una residencia de ancianos. Según su marido, para cuando terminó de decir voy, ya estaba adelante del todo. Una vez ante el bebé recuerda que «cuando me lo dieron era como un trapito. Entonces, como nos acababan de dar un curso de reanimación para bebés, empecé con el masaje cardíaco y cuando volvió el latido la sensación fue increíble».
Leire Bejarano Investigadora de Biogipuzkoa
«Les diría a las mujeres que se atrevan»
Gente como Leire contribuye con su trabajo a que nuestro mundo sea mejor.Lleva toda una vida dedicada a la investigación y estudia el papel vascular en la metástasis cerebral para aplicarlo en la práctica clínica. Ahora, además, compagina su carrera científica con la maternidad y desde el estrado lanzó un claro mensaje a las mujeres:«Les diría que se atrevan y que se apoyen en la gente que tienen alrededor» para compaginar sus carreras con la maternidad.
Cuando estaba en Suiza, tuvo claro que «no quería retrasar mi maternidad porque es algo que hacen muchas mujeres científicas, pero yo dije: 'Es el momento'. Y nos lanzamos a ello».
Esta vizcaína, tras recorrer media Europa, se siente en casa en Donostia y su idea es «seguir creciendo y aportar mi granito de arena para que todo esto pueda llegar a los pacientes».
Fanny Alonso Creadora de 'Mujeres de algodón'
«Este proyecto me ha hecho ver la vida desde otra perspectiva»
A través del proyecto Mujeres de Algodón Fanny Alonso ha dado voz a las mujeres de la industria textil en Gipuzkoa. Apenas podía contener las lágrimas mientras Nerea le dedicaba la canción del proyecto Mujeres del Algodón.Pero antes tuvo tiempo de contar la historia de un trabajo que reconoce a esas mujeres empeladas en las fábricas del algodón de Gipuzkoa. «Estaba buscando telas para una colección y me encontré con unas mujeres mayores que me dijeron: 'buenas eran las telas que hacíamos antes'». A partir de ahí empezó a «investigar sobre la industria textil» y comenzó a darle forma a un proyecto que pone de relieve «la labor de unas luchadoras que trabajaban, llegaban a casa, hacían la comida y cuidaban de los niños.Quisimos darle valor a través de exposiciones y la verdad es que este proyecto me ha hecho ver la vida desde otra perspectiva».
Ana Alegre Madre incansable
«¿Qué amatxo no habría hecho esto por su hijo?»
Madre no hay más que una. Ana Alegre, incansable acompañante de su hijo Ibai en cada uno de los desafíos de Perthes (enfermedad rara) es una clara prueba de ello. Perhtes es una patología que afecta a 1,59 personas por cada 100.000 habitantes y que le detectaron a Ibai cuando sólo tenía 8 años. A partir del diagnóstico, Ana comenzó una lucha para buscar médicos y tratamientos, pero también igualdad de oportunidades para su hijo. «Yo sólo soy una amatxo más. ¿Qué amatxo no habría hecho esto por su hijo'», dijo para quitarse importancia. Pero ella es una mujer extraordinaria. Recuerda cómo al principio le dijeron que había que esperar, pero «encontré la asociación ASFAPE y me llevaron de la mano». Su receta ha sido clara «estamos peleando y no miro para atrás»y sin decir que no a nada está encontrando el camino para Ibai.
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