La ocupación para el Puente se resiente en Donostia al haber 400 camas nuevas

Dos turistas fotografían la noria en el paseo de La Concha, de San Sebastián./RIVERO
Dos turistas fotografían la noria en el paseo de La Concha, de San Sebastián. / RIVERO

Hoteles y pensiones de Gipuzkoa han vendido el 75% de sus plazas, y un 60% los pisos turísticos. Pero todos confían en las reservas de última hora

Estrella Vallejo
ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

El puente de la Constitución es el último arreón del año antes de empezar a hacer el recuento anual de la llegada de turistas a Gipuzkoa. Las previsiones esperan estar ligeramente por encima de las de 2017, aunque concretamente estos días festivos servirán para restar o, con suerte, para igualar las cifras del año pasado. Todo dependera, coinciden los responsables que agrupan a los diferentes alojamientos, de las reservas de última hora.

No obstante, desde el sector indican que se encuentran lejos de hacer sonar las alarmas, ya que el volumen de visitantes con el que cuenta fundamentalmente San Sebastián permite cierta fluctuación a la baja antes de llegar a cifras preocupantes.

Ahora bien, el número de turistas que decidan pernoctar es una cosa, y los niveles de ocupación de los alojamientos, otra. Y es esta segunda la que sí esta teniendo un comportamiento más pausado que el Puente del 2017.

El primer motivo que a uno le viene a la cabeza es que la capital guipuzcoana cuenta con cerca de diez establecimientos que han abierto sus puertas en los últimos doce meses, entre hoteles y pensiones. Esto es, alrededor de 200 habitaciones más. O lo que es lo mismo, unas 400 plazas nuevas que el año pasado no formaban parte de la oferta alojativa donostiarra.

El secretario general de la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa, Kino Martínez, señala que «en primer lugar habrá que ver el volumen de turistas que recibimos en esta ocasión, pero el aumento de la oferta puede ser uno de los factores» que provoquen cierto resentimiento en los niveles de ocupación.

Tanto la entidad como Hoteles de Gipuzkoa cuentan con el 75% de sus camas ocupadas para los tres días de media. En concreto, los establecimientos agrupados en el colectivo representado por Adegi oscilan entre un 65-70% de ocupación para mañana, que asciende a un 85-90% para las noches del viernes y del sábado. «Las reservas van más lentas pero esperamos una mejora de última hora», confiesa Paul Liceaga, quien.

«La ocupación bajará alrededor de un 10% la cifra de 2017», estiman desde Hostelería de Gipuzkoa

Las estaciones del Pirineo estarán cerradas, salvo Cerler y Baqueira con 30 y 15 kilómetros esquiables

En el caso de los establecimientos que forman la Asociación de Hostelería, se acerca en Donostia al 80%, mientras que en el resto del territorio los niveles de ocupación están quince puntos por debajo, situándose en el 65%. «La ocupación estará alrededor de un 10% por debajo que el año anterior», estima.

La realidad de los pisos turísticos para este Puente es algo más comprometida que para los hoteles y pensiones del territorio, ya que la situación no solo no mejora sino cae considerablemente.

Desde la Asociación de Apartamentos Turísticos de Euskadi, Aparture, tienen reservadas el 60% de sus plazas, una cifra que por mucho que incremente con esas reservas de último momento, seguirán encontrándose alejadas de los niveles de ocupación del 95% que registraron estos inmuebles el mismo puente del año anterior.

Más barato

Lo que también se reduce ligeramente en el caso de las viviendas de uso turístico es el precio por noche, pasando de los 160 a los 138 euros. Sí se mantiene, en cambio, la estancia media de los turistas, que volver a pasar 3,3 días en el territorio, a pesar de que este Puente tenga dos noches menos que el del año anterior.

En la decisión final de esos visitantes que esperan al último instante influirán factores como «la oferta cultural y el clima», indica Liceaga. Y si algo juega a favor de Gipuzkoa en esta ocasión es que por ahora las condiciones meteorológicas no son las deseadas para iniciar la temporada en las estaciones de esquí aragonesas.

Formigal, Astún y Candanchú han considerado que no es momento de poner en marcha la maquinaría, mientras que Cerler será el único centro invernal de Aragón que estará en funcionamiento, y habilitará 30 kilómetros esquiables. No obstante, en Candanchú abrirá el telesilla del Tobazo con fines turísticos.

Baqueira Beret, por su parte, abrirá 15 kilómetros de pistas y seis remontes durante el Puente, una superficie que se ha visto reducida en los últimos días debido a la subida de temperaturas que han dejado 15 centímetros de nieve en 2.500 y 5 en 1.800.

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