Un triángulo ciclable une la Eurorregión

Dos cicloturistas consultan en Las Landas un mapa de vías para transitar en bicicleta. :/LUSA
Dos cicloturistas consultan en Las Landas un mapa de vías para transitar en bicicleta. : / LUSA

El proyecto Ederbidea está en marcha desde 2016 para avanzar en la sostenibilidad del transporte

M.MANGAS

Según el Banco Mundial un 54% de los habitantes del planeta viven en ciudades y la ONU estima que en el año 2050 se llegará a un 66%. En un escenario global donde la población urbana no deja de crecer, la apuesta por la movilidad sin emisiones contaminantes resulta un reto urgente. Para hacerle frente, una de las medidas es la bicicleta, un vehículo con tantos años de historia como potencial para un futuro más sostenible.

Sin embargo, en la actualidad el uso de este medio en la región es residual. Solo el 2,45% de los desplazamientos se realizan con este transporte en Gipuzkoa y cerca del 1,3% en el espacio vasco-landes y en Pamplona, según datos de los propios gobiernos. Trasladarse por carriles ciclables de Donostia a Leitza les suena a muchos a deporte de riesgo. O ir en bici de Pamplona a Baiona, el trayecto completo o alguno de sus tramos, parece aún una aventura apta solo para valientes. Pero el objetivo es que no lo sea. O que resulte, más bien, un «camino bonito».

La Eurorregión, con el propósito de despejar este panorama y avanzar en la sostenibilidad del transporte, tiene en marcha el proyecto Ederbidea 2016-2019 (camino bonito, en castellano), una iniciativa cuatrienal que arrancó en abril de 2016 y que ha logrado avanzar en conjunto hacia una política que potencie el uso de la bicicleta en Gipuzkoa, Navarra y el departamento francés de Pirineos Atlánticos tanto en su vertiente turística y de ocio como en los desplazamientos cotidianos.

Carriles bici

240
kilómetros es la distancia del camino ciclable que posibilitará la unión entre Pamplona, Donostia y Baiona
Plan en marcha
Inversión
9,4 millones de euros, cofinanciados en un 65% por la Unión Europea
Socios
Doce instituciones transfronterizas.
Cronograma
El plan se puso en marcha en 2016 y prevé su finalización este año

El programa de cooperación transfronteriza posibilita la unión de Pamplona, Donostia y la capital labortana a través de un trazado ciclable seguro de 240 kilómetros de los que 173 serán pistas ciclistas o vías verdes y 47, carreteras con tráfico de baja intensidad que las bicis compartirán con otros vehículos. Ederbidea prevé que este año se darán por finalizadas las obras para acondicionar los tramos que al inicio del proyecto no garantizaban un tránsito seguro para ciclistas. Se trata de una distancia total de 90 kilómetros, que se transformarán para que el triángulo entre las tres ciudades se convierta en una atractiva y sólida oportunidad para la práctica del ciclismo.

El proyecto tiene además otros propósitos firmes: reducir las emisiones contaminantes, descongestionar la circulación, mejorar la salud de la población y crear un producto turístico interregional.

Un trazado triangular

El trazado dibuja una línea paralela a la costa desde Baiona hasta Donostia, con un ramal que se desengancha en Irun para recorrer la comarca navarra de Bortziriak hasta Doneztebe. Se prevé que esta ruta y la vía verde de Plazaola, que desde Donostia viaja hacia al sur por el valle de Leitzaran, se reúnan en Imotz, unos kilómetros al norte de Irurtzun, de forma que, reunificado, el trazado llegue a Pamplona.

Desde Hondarribia parte un primer tramo de 1,4 kilómetros hacia Errenteria y, en paralelo, un bidegorri enlaza Irun con Behobia y conecta allí con la vía verde que actualmente ya llega hasta Bertiz. En Navarra, las actuaciones de Ederbidea afectan a dos tramos: la conexión entre las vías verdes del Bidasoa y de Plazaola, 42 kilómetros, y el trayecto desde ese punto de reunión hasta la capital, de 25 kilómetros. Por último, en Pirineos Atlánticos, los trabajos afectan a 14 kilómetros de la ruta de la costa atlántica en los municipios de Biarritz, Bidart, San Juan de Luz y Hendaia.

La iniciativa de transporte sostenible en bicicleta cuenta con un presupuesto total de 9,4 millones de euros y está cofinanciada por la Unión Europea en un 65% a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. El resto lo aportan los doce socios de los territorios transfronterizos de Navarra, Gipuzkoa y Pirineos Atlánticos que unen fuerzas en este proyecto de cooperación: Departamento de Pirineos Atlánticos, Gobierno de Navarra, Diputación Foral de Gipuzkoa, ayuntamientos de Imotz, Biarritz, San Juan de Luz, Hendaia e Irun, Sindicato de Movilidad País Vasco-Adour, Agrupación turística Baztan-Bidasoa Turismo Elkargoa, Asociación Cederna Garalur y Consorcio Turístico de Plazaola.

Una base de datos con todas las redes ciclables

El primer reto de la iniciativa Ederbidea fue la elaboración de un diagnóstico de los desplazamientos ciclistas de cada territorio, que culminó en la construcción de una base de datos que recoge todas las redes viarias existentes y clasifica sus tramos en función de su potencialidad y adecuación al uso ciclista desde unos criterios comunes para los tres territorios de la Eurorregión.

Con la información generada se ha añadido un módulo de desplazamientos ciclistas en el calculador de itinerarios de la plataforma Transfermuga, que calcula rutas de desplazamientos mediante diversos modos de transporte alternativos al coche.