Los transportistas pierden 3 millones de euros cada día de retención en Biriatou

Retención de camiones ante el paso fronterizo de Biriatou, en una nueva jornada de piquetes al otro lado de la muga./F. DE LA HERA
Retención de camiones ante el paso fronterizo de Biriatou, en una nueva jornada de piquetes al otro lado de la muga. / F. DE LA HERA

Piquetes en la frontera generaron ayer nuevas colas en la muga, que acumula diez días de atascos desde el inicio de las protestas el 17

Gaizka Lasa
GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

La suerte de los transportistas que desde la AP-8 cruzan la frontera destino a Europa parece estar unida al desarrollo del conflicto de los llamados 'chalecos amarillos' en Francia. La protesta por la subida de carburantesen el país vecino volvió a colapsar ayer durante las primeras horas del día el tráfico de mercancías en Biriatou. 10 kilómetros llegó a medir la hilera de camiones detenidos. Dicho de otro modo, una movilización contra el Gobierno galo volvió a afectar seriamente a la economía guipuzcoana.

Fue la décima jornada de atascos desde que el pasado día 17 estallaron las manifestaciones al otro lado de la muga, tal y como denuncia Guitrans, la asociación empresarial guipuzcoana de transporte de mercancías por carretera. Diez kilómetros el décimo día, aunque llegaron a ser catorce el 20 de noviembre, con el cierre total de la frontera entre las 00.00 y las 15.00 horas.

Las cifras

10.484 camiones
transitan cada día por el punto de Biriatou que acumula diez días de retenciones desde el inicio de las protestas el día 17.
55 euros por hora
pierde cada transportista en las retenciones de la muga, siendo de cinco horas el tiempo de media perdido por cola.

La crisis de los 'chalecos amarillos', que se suma a la delicada situación generada cada vez que la policía gala realiza controles amparándose en su lucha contra el terrorismo yihadista, arroja cifras preocupantes para el sector del transporte. Por Biriatou pasan cada día 10.484 vehículos pesados de media. Según Guitrans, un camión pierde por cada hora de retención en torno a 55 euros y en los diez días en que se han producido ha habido una media de cola de cinco horas. La multiplicación revela la gran dimensión del problema: el conjunto de los vehículos que transitan por este punto pierde 3 millones de euros por día.

Como factor agravante se da la circunstancia de que los colapsos no se prevén y no permiten, por tanto, una gestión de los trayectos para poder sortearlos. Fuentes de Guitrans señalan que «nos preocupa que un movimiento tan poco definido y heterogéneo, sin una cabeza visible, esté llevando adelante una negociación que en estas circunstancias se puede dilatar mucho en el tiempo y seguir provocando grandes pérdidas a nuestras empresas de transporte».

Las mismas fuentes añaden que «resulta imposible recuperar los gastos de este tipo de incidencias, que no solo producen una pérdida económica, sino, además, un perjuicio aún mayor porque al agotar las horas de conducción en la retención, el transportista no puede llegar al destino con los problemas que eso genera con los clientes y las penalizaciones que les imponen por los retrasos».

«Exigimos a las autoridades franceses que tomen medidas para evitar los atascos» Imanol Lasa, Portavoz de la Diputación

«Resulta imposible recuperar los gastos generados por este tipo de incidencias» Guitrans, Comunicado

Por si la reivindicación francesa no fuera suficiente, el sector sufrió ayer un doble contratiempo con un accidente entre tres vehículos cerca de Biriatou, que vino a agravar al mediodía un problema que ya iba camino de despejarse.

El día amaneció con un corte en la frontera que propició colas de nueve kilómetros para las 8.30 horas, tal y como constató el Departamento vasco de Seguridad. A partir de las 9.00, el fin de la protesta dio paso a una progresiva mejoría en el tapón generado para pasar al otro lado de la muga. Sin embargo, a las 11.45 horas, tres vehículos colisionaron entre sí en el punto kilométrico 1 de la AP-8 en Irun, sentido Baiona, donde ya iba menguando la cola procedente de los piquetes matinales. Los coches quedaron ocupando parte de la calzada y se tuvo que habilitar un solo carril para la circulación de todo tipo de vehículos. A partir de ahí, las hileras fueron aumentando hasta los once kilómetros. Una vez despejada la vía, el tráfico restableció la normalidad y para las 16.00 horas el paso de la frontera no ofrecía obstáculos.

Impacto «bestial»

Para esa hora, un problema que empieza a convertirse en estructural, unido a la fatalidad, ya había consumido las reservas de paciencia de muchos transportistas. Una gota más caía al vaso de malestar de usuarios de la autopista y, por ende, de las autoridades de este lado de la muga. La Diputación lanzó su enésimo pronunciamiento al respecto. Una vez más, el portavoz foral, Imanol lasa, declaró que «nos podemos quejar y protestar pero no es una cuestión, ni un problema que desde la Diputacion podamos solucionar».

El mensaje, de nuevo, buscó delimitar las competencias de cada cual y atribuir las responsabilidades en consecuencia. «Podemos manifestar nuestro desacuerdo sobre cómo se están gestionando esas colas en Biriatou y desde luego, una vez más, exigimos a las autoridades franceses que tomen medidas para que no se atasque la economía». Porque la Diputación tiene claro que días como el de ayer tienen «un impacto bestial en la economía del territorio» por el hecho de que «los camiones no puedan pasar la frontera».

Lasa envió «nuestra solidaridad a quienes están sufriendo las colas en Biriatou» y aseguró que «desde Bidegi ponemos todo lo que está en nuestras manos para, junto a la Ertzaintza, poder mitigar esos problemas a través de cabinas abiertas, gestión del tráfico, etcétera».

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