Los trabajadores de Ibaiondo niegan relaciones íntimas entre educadoras y menores

Vehículos estacionados ante el centro de menores de Zumarraga. / MORQUECHO
Vehículos estacionados ante el centro de menores de Zumarraga. / MORQUECHO

Justicia permanece a la espera de que se les traslade el contenido de la denuncia cursada por un representante de los vigilantes de seguridad

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

Los trabajadores del centro Ibaiondo de Zumarraga apenas han tardado unas horas en dar respuesta a la denuncia cursada por un portavoz de los vigilante jurado, según la cual se habrían producido al menos dos casos de relaciones sexuales entre educadoras y menores internos. Los trabajadores califican la imputación de «calumnia y difamación» a la vez que desmintieron de forma categórica «esta aberrante acusación». El sindicato ELA, por su parte, pide que la denuncia se investigue a fondo.

La respuesta de la plantilla se produjo al poco de que se diera a conocer el contenido de una denuncia interpuesta ante el Cuerpo Nacional de Policía de San Sebastián a finales del mes de julio por el representante de quince de los dieciséis vigilantes de seguridad que desarrollan su actividad profesional en Ibaiondo. El denunciante manifestó en la sede policial la existencia de supuestas irregularidades que se habrían cometido en dicho centro entre 2012 y el pasado mes de marzo. Desveló en este sentido, un «habitual y peligroso tráfico e introducción y hallazgo de sustancias estupefacientes» dentro de la instalación. Cifró en más de una treintena los casos en los que los vigilantes intervinieron sustancias estupefacientes tanto cuando intentaban pasar al interior como ya dentro.

Pero lo que realmente ha causado verdadero impacto ha sido la afirmación de la existencia de supuestas «relaciones íntimas» entre los internos y el «personal educativo». Desveló que en los últimos cuatro años se habrían detectado al menos dos casos en los que dos educadoras habrían tenido relaciones con sendos internos, uno de lo cuales en el momento de los hechos habría alcanzado la mayoría de edad, si bien cometió el delito siendo menor. En el otro caso, el chico era menor.

El sindicato ELA solicita que la denuncia se investigue a fondo y a la mayor brevedad

En la denuncia se indica que el director del centro «conculcó» el derecho de los vigilantes de informar de la comisión de dichos delitos ante las fuerzas de seguridad «para su persecución o seguimiento».

Ayer, la plantilla de trabajadores del centro de Zumarraga desmintieron «categóricamente» las acusaciones y las «actividades ilícitas que esta aberrante acusación intenta hacer creer a la sociedad que ocurren dentro». En un comunicado denunciaron esta «nueva agresión», por la «difamación y calumnia» que supone a su labor profesional.

«Fantasioso»

Explicaron que la mayoría de los trabajadores llevan trece años trabajando en Ibaiondo, y resaltaron que la vida diaria en el centro educativo y en su actividad profesional cotidiana «no tiene absolutamente nada que ver con lo que se ha publicado». Añaden que lo contenido en la denuncia de los vigilantes «resulta tan dañino y fantasioso», que ha «provocado casi tanto estupor como rabia y rechazo entre los trabajadores. Esto supone una desvaloración y calumnia absolutamente fuera de la realidad», subrayaron.

Por último, indican su trabajo es «constantemente supervisado» por distintos estamentos públicos, entre ellos el Ararteko, el Defensor del Menor así como los Juzgados de Menores, que, según afirman, «tienen contacto constante con los menores».

El sindicato ELA exigió que las presuntas irregularidades denunciadas sean investigadas «a fondo» y «a la mayor brevedad». La central reclamó que «los hechos se clarifiquen» y precisa que si se demostrara que son ciertos «se hace necesario que se depuren responsabilidades, en defensa tanto del colectivo de trabajadores, como de los usuarios y del servicio que se presta».

Por su parte, el director de Ibaiondo aseguró que el contenido de la denuncia es falso y rechazó la existencia de «relaciones íntimas» entre internos menores y «personal educativo», según señaló ayer la directora de Justicia del Gobierno Vasco, Loly de Juan. La responsable política reiteró no tener constancia de la denuncia sobre unos hechos «muy graves si fueran ciertos», según matizó, y señaló que el director dice que «no conoce nada y que no son ciertos».

La directora de Justicia mostró la intención de proceder para comprobar la veracidad de los hechos y a partir de ahí actuar en consecuencia. En ese sentido no descartan actuar legalmente contra el denunciante.

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