4 de cada 10 trabajadoras del hogar extranjeras sufren amenazas e insinuaciones sexuales

4 de cada 10 trabajadoras del hogar extranjeras sufren amenazas e insinuaciones sexuales

SOS Racismo Gipuzkoa ha elaborado un informe que analiza sus condiciones de trabajo y las compara con las de las empleadas autóctonas

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZ

Las trabajadoras del hogar de origen extranjero sufren situaciones abusivas laborales y discriminación, en un sector ya de por sí precarizado, según recoge un estudio realizado por SOS Racismo Gipuzkoa que ha sido presentado hoy. El estudio ha sido elaborado por las investigadoras Jone Urionaguena y Maitane Arnoso, adscritas al departamento de Psicología Social y Metodología de las CC.CC de la UPV, quienes han realizado 138 entrevistas cuantitativas y 9 de profundidad a trabajadoras extranjeras del territorio. También han participado 30 empleadas autóctonas, para poder realizar comparativas. El estudio ha contado con el apoyo del Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco y con el de la dirección de Derechos Humanos de la Diputación de Gipuzkoa.

La mayoría de estas mujeres trabajan en hogares privados cuidando de personas dependientes que necesitan atención las 24 horas del día. Así, el 32,7% trabaja como interna y el 28,3% a jornada completa. Las autóctonas, por su parte, trabajan por horas en su mayoría (91,3%). Además 2 de cada 3 trabaja en un solo domicilio. Respecto a los contratos de trabajo, la mitad asegura haber firmado uno, aunque también reconocen que han trabajado sin contrato alguna vez.

El sueldo también ha sido objeto de análisis. El 23,3% tiene ingresos inferiores a los 600 euros, y solo el 12,7% supera el mileurismo. En torno al 60% cobra entre 600 y 1.000 euros mensuales, y dos terceras partes aseguran además que sus familias tienen un alto nivel de dependencia de los ingresos que ellas generan. Además del bajo salario, sus condiciones laborales son pésimas. El 50% señala que trabaja más horas de las que corresponden, no cobran las horas extras y no reciben pagas por vacaciones. Seis de cada diez asegura que no puede cogerse una baja por enfermedad cuando lo necesita, y el 70% no recibe un plus de nocturnidad cuando trabaja de noche.

El estudio también ha analizado el nivel de formación de estas mujeres, que es medio alto. El 23% tiene estudios superiores universitarios, el 15,7% un grado medio y el 27,8% el bachillerato. No obstante, el principal problema con el que se encuentran es que la mayoría (25,3%) no ha podido convalidar sus estudios en España, y por eso recurren al trabajo en los hogares.

Acoso y discriminación

Otro de los objetivos del estudio es conocer hasta que punto estas mujeres sufren situaciones de acoso y discriminación cuando están trabajando. El 20% afirma haber sido agredidas físicamente y haber recibido tocamientos, y cuatro de cada 10 denuncian haber recibido amenazas e insinuaciones verbales o maltrato verbal sexista/machista. La mitad de las encuestadas aseguran asimismo que han recibido insultos mientras desempeñaban su trabajo. El colectivo local también sufre este tipo de vejaciones, aunque en menor medida.

Desde Sos Racismo insisten en la importancia de llevar a cabo campañas públicas de información donde el trabajo de cuidados se visibilice, y piden asimismo a la Diputación de Gipuzkoa que haga efectiva la supervisión de las condiciones laborales en las que se ejercen los cuidados, «como tiene previsto por Decreto Foral».