El termómetro volverá a marcar 35 grados

Se espera un fin de semana soleado, con posibilidad de «galernilla» el sábado, y tormentas la tarde del domingo. /usoz
Se espera un fin de semana soleado, con posibilidad de «galernilla» el sábado, y tormentas la tarde del domingo. / usoz

Mañana y el sábado serán jornadas «muy calurosas» en la costa guipuzcoana, con mínimas que no bajarán de los 24 grados

E. VALLEJO

No llegará a considerarse una ola de calor meteorológicamente hablando, pero se esperan dos jornadas con temperaturas que subirán de forma considerable y que rondarán los 35-36 grados en la costa guipuzcoana. Al ambiente de por sí caldeado de la muga este fin de semana con motivo de la celebración de la reunión del G-7 en Biarritz, habrá que sumarle otro factor que obligará a aquellos que sufran los atascos a poner el aire acondicionado de sus vehículos a pleno rendimiento. La delegada de Aemet en Euskadi, Margarita Martín, advierte de que lo que está por venir no puede ser considerado una ola de calor, porque para eso hace falta que la subida de las temperaturas se mantenga en niveles elevados al menos tres días. No obstante, sí será el tercer golpe de calor que se registre este verano en el territorio y que hará que esta temporada estival se mantenga en niveles normales. «Normalmente suele haber entre tres y cinco golpes de calor cada verano, y de momento solo llevábamos dos, uno a finales de junio y otro a finales de julio».

Para mañana el mercurio rondará los 35-36 grados en la costa guipuzcoana, una temperatura que se mantendrá hasta el sábado, con mínimas que apenas bajarán de los 24 grados. Ahora bien, la meteoróloga apunta que el sábado por la tarde «parece que entrará una galernilla» que ayudará a refrescar puntualmente el ambiente.

Para el domingo los termómetros se mantendrán en niveles similares a los días anteriores, aunque según señala «el día estará más bochornoso y habrá riesgo de tormentas» que ayudarán a reducir el calor de las jornadas previas. Así, una vez que la cumbre pase de largo, lo harán también las altas temperaturas que empezarán a bajar a partir del martes 27 «de manera notable, como consecuencia de la bajada de una masa de aire del Atlántico norte».

Hasta la fecha, según añade Martín, «agosto está siendo fresquito y muy lluvioso». De hecho, las precipitaciones registradas en Igeldo en la primera quincena, ya superan la media mensual.