El sector traslada a la Diputación su recelo a implantar una tasa turística en Gipuzkoa

Una turista descarga sus maletas en un hotel de Donostia. De momento no tendrá que pagar un extra por cada noche que pase en la ciudad./AYGÜÉS
Una turista descarga sus maletas en un hotel de Donostia. De momento no tendrá que pagar un extra por cada noche que pase en la ciudad. / AYGÜÉS

Un informe encargado por el ente foral estima una recaudación de 2 millones de euros al año | Las dudas en torno al marco competencial, el destino de los fondos que se perciban y el efecto disuasorio encabezan los puntos de desencuentro

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

Con la mayor parte del sector en contra. Así ha iniciado la Diputación de Gipuzkoa los trabajos para el diseño de una futura tasa turística para el territorio. Los principales puntos de desencuentro son, por un lado, la falta de concreción sobre el marco competencial de dicho impuesto, el destino del dinero que se recaudaría y el temor a que provoque un efecto disuasorio hacia los turistas.

Ayer tuvo lugar el primer encuentro de la comisión que estudiará la posible implantación de esta tasa, en el que participaron representantes de todos los modelos alojativos del territorio. Un grupo con el que la Diputación persigue que «Gipuzkoa esté preparada para cuando Euskadi decida a quién corresponde la competencia recaudatoria de este gravamen». Una decisión que se mantiene a la espera de las conclusiones que arroje un informe encargado por el Departamento de Turismo del Gobierno Vasco. Mientras tanto, la Diputación quiere ir avanzando para lograr un acuerdo «de amplio consenso» con el sector que determine el modelo de tasa a implantar en Gipuzkoa.

Un convenio que se antoja complicado, ya que la mayoría de alojamientos turísticos de Gipuzkoa se muestran por el momento reacios a cobrar una tasa a sus clientes. Así se lo hicieron saber ayer a los representantes forales, entre ellos el diputado de Turismo Denis Itxaso, si bien mostraron su disposición a seguir trabajando en la comisión.

Hoteles, agroturismos y campings son reacios y solo los pisos turísticos apoyan el impuesto

Un informe del Gobierno Vasco determinará quién asumiría la competencia recaudatoria de la tasa

En esa primera reunión el Departamento de Turismo presentó un informe que analiza los pros y contras de aplicar una tasa turística en Gipuzkoa y las consecuencias que tendría implantarla en los establecimientos guipuzcoanos. Según recoge el estudio, realizado por la Fundación Alternativas, la recaudación anual estimada durante el año pasado hubiese sido de 1,9 millones de euros, con la aplicación de una tasa que se establecería entre los 0,50 y los 2 euros, dependiendo el tipo de alojamiento. El 81% provendría de hoteles, el 9% de apartamentos turísticos y el 10% restante de alojamientos rurales y otro tipo de establecimientos.

Sin embargo la medida no convence al sector. Desde la Asociación de Hoteles de Gipuzkoa, que asumiría la mayor parte de dicha recaudación, se muestran «desfavorables» al establecimiento de un nuevo impuesto a quienes pernoctan en el territorio, «ya que suponen un 20% del total de turistas que nos visitan», por lo que consideran que se estaría perjudicando «injustamente» a una minoría de los visitantes.

A largo plazo

Asimismo consideran «imprescindible» conocer «la técnica jurídica para su implantación y la definición del marco competencial» de esta tasa, así como el destino de los fondos que se recaudarían con la misma. El presidente de Hoteles de Gipuzkoa, Paúl Liceaga, insiste en «seguir poniendo en valor la aportación del turismo a nuestra economía», rechazando así la idea de que el impuesto conseguiría suplir los gastos que provoca el turismo en el territorio.

La Asociación de Hostelería de Gipuzkoa, que integra a cerca de 100 alojamientos entre hoteles, pensiones, campings y apartamentos, también se niega por momento a incluir un impuesto a los turistas, aunque no lo descartan en un plazo de 4 a 5 años. Kino Martínez, secretario general de dicha asociación, señala que en primer lugar «hay que observar cómo se comporta el mercado tras cumplirse expansión hotelera a la que se va a enfrentar el territorio y las consecuencias que tendrá asimismo la nueva ordenanza de pisos turísticos de Donostia».

No obstante, en un escenario futuro, impondrían una serie de requisitos por los que dicha tasa debería ser de competencia municipal, sus fondos deberían destinarse a la inversión en el sector, su valor debería ser porcentual y no fijo y por último los costes de su implantación correrían a cargo de las administraciones públicas.

Tampoco se muestran favorables a implantar una tasa turística los alojamientos rurales, representados por Nekatur, y los campings del territorio. De hecho, el único sector que hoy en día estaría dispuesto a aplicar dicho impuesto es el de los apartamentos turísticos, «siempre que sea el resultado de un acuerdo de consenso, fruto del diálogo», señala el presidente de Aparture, Asier Pereda, quien considera que la creación de la comisión para el estudio de una tasa turística «es un buen paso en ese camino». Pereda señala que «está demostrado que un impuesto no ahuyenta a los turistas» con los modelos de otras ciudades europeas, y considera que la recaudación de la misma debería reinvertirse en el sector.

La posición negativa mayoritaria del sector turístico hace cuanto menos tambalear la previsión que tenían tanto Gobierno Vasco como Diputación de Gipuzkoa de implantar la tasa turística en el territorio en el próximo año.

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