Las rapaces volvieron a la libertad

Un cárabo, antes de ser liberado. / GIPUZKOAKO BASOZAINAK
Un cárabo, antes de ser liberado. / GIPUZKOAKO BASOZAINAK

La Diputación suelta ocho cárabos y dos lechuzas tras ser recuperadas en el centro Arrano Etxea de Donostia

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

El Centro de Recuperación de Animales Arrano Etxea de Igeldo ha vuelto a obrar el milagro. Gracias a la atención recibida, una decena de aves nocturnas han sido devueltas a la libertad. Hace solo unos meses, ninguna de ellas tenía el mínimo futuro. Estaban poco menos que condenadas a la muerte. Pero el buen hacer de los profesionales que trabajan en el centro donostiarra, al amparo de la Diputación, con Josean Albisu y Mertxe García a la cabeza, ha posibilitado que ocho cárabos y dos lechuzas hayan podido retornar a la libertad que les proporciona la noche.

La suelta tuvo lugar el viernes pasado y a la misma asistieron jóvenes escolares, según se desprende de las imágenes que los propios guardas forestales han difundido en sus cuentas de Twitter. Se trata de un acto programado para «concienciar y dar a conocer el medio ambiente», aseguran los guardas.

Esta vez, la suelta ha sido exclusivamente de aves nocturnas. Los chavales pusieron el libertad ocho cárabos y dos lechuzas. Todas ellas habían sido entregadas al centro Arrano Etxea cuando eran solo unos pollos. Allí fueron examinados, reconocidos y atendidos. Durante los últimos meses, gracias a las atenciones recibidas, los pájaros lograron sobreponerse y salir adelante. Tras una adecuada alimentación y después de ejercitarse en el voladero del centro, estaban ya preparados para su regreso al medio natural.

El acto tuvo lugar en el parque de Iturraran, un paraje idóneo para que los jóvenes ejemplares puedan crecer y entrar en contacto con otros individuos de su misma especie.

Centro de referencia

El cárabo se encuentra entre las rapaces más frecuentes del continente europeo, donde alcanza densidades elevadas. En nuestro país, según la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) también resulta común, sobre todo en algunos bosques del norte de la Península, donde se trata de la rapaz nocturna más habitual y extendida.

Por su parte la lechuza «es un eficaz depredador de roedores y pequeñas aves que siente especial predilección por instalarse en la vecindad del hombre, donde ocupa desvanes, ruinas, iglesias y viejas buhardillas», afirman desde la misma sociedad. Esta rapaz, antes frecuente, está disminuyendo a causa de las actuaciones humanas.

Arrano Etxea, donde estas aves han vuelto a nacer, es el centro de referencia en Euskadi en la recuperación de fauna silvestre. El médico Josean Albisu y su mujer Mertxe García llevan nada menos que veintiocho años gestionando las instalaciones. El centro nació gracias a un convenio suscrito entre la Diputación y el grupo de Ciencias Aranzadi. Arrano Etxea es la vivienda particular del matrimonio Albisu-García que se viene ocupando del cuidado de los animales, con el apoyo económico de la Diputación. Desde entonces, el centro no ha dejado un sólo día de recibir animales. Por la mañana, de tarde o de madrugada... siempre había alguien al otro lado de la puerta.

Las instalaciones han tenido visitantes de lujo, como las crías de focas que llegaron desorientadas a la costa guipuzcoana y que fueron recuperadas en el centro antes de der devueltas a la libertad.

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