«La prioridad es evitar que la fachada caiga sobre las casas de enfrente»

Varios operarios, con un contenedor de obra en el tejado del edificio derrumbado./FOTOS AITOR ZABALA
Varios operarios, con un contenedor de obra en el tejado del edificio derrumbado. / FOTOS AITOR ZABALA

Varios operarios accedieron al tejado para retirar tejas y otros elementos de la cubierta del edificio dañado el viernes en Elgoibar

AITOR ZABALAELGOIBAR.

Ayer por la tarde comenzaron las labores de desescombro del edificio de Elgoibar afectado por el derrumbe parcial de una fachada la tarde del viernes. El objetivo no era otro que minimizar el riesgo de que la pared más dañada se desmoronara sin control. Con ese fin, varios operarios accedieron hasta el tejado del inmueble para retirar con sus propias manos tejas y otros elementos de la cubierta, que fueron depositando en un contenedor suspendido en el aire por una gran grúa, para aliviar así la presión sobre una fachada que presentaba un grado de inclinación tal que invitaba a pensar que se podía caer en cualquier momento.

El proceso de la retirada del escombro era lento y laborioso. Todo invitaba a pensar que las labores para asegurar la zona iban a prolongarse mucho más que unas pocas horas, tal y como se encargó de aclarar la alcaldesa de Elgoibar, Ane Beitia. «Es difícil aventurar cuánto tiempo puede ser necesario para poder resolver el problema de manera definitiva. La idea es ir retirando los elementos afectado por el derrumbe con la máxima seguridad, intentando evitar que caiga sobre las casas de enfrente y produzca más daños. Esa es la prioridad y no otra», manifestó Beitia.

Las labores de desescombro que se acometieron ayer, a partir de las 16.00, vivieron un primer capítulo la noche del viernes al sábado. Ayudados por la luz de un potente grupo electrógeno, los operarios accedieron con una plataforma elevadora hasta a la zona más alta del inmueble dañado para retirar elementos que amenazaban con caerse. Esta labor se prolongó hasta las 3.30, momento en el que optaron por parar y esperar al nuevo día. La mañana permitió a los técnicos constatar que el derrumbe había afectado al portal numero 3 de la calle San Bartolomé más de lo que se había previsto en un principio, por lo que se procedió a su apuntalamiento con el fin de evitar males mayores. Esta medida se vio acompañada por el desalojo de número 5 de esa misma calle y del portal número 8 de la calle Errosario, con los que linda el inmueble apuntalado ayer. Estos desalojos se sumaron a los que se llevaron a cabo el viernes en los portales 2, 4 y 6 de la calle San Bartolomé, así como con el que vivieron los vecinos de las viviendas situadas encima del bar Jai Alai, en la plaza Kalegoen, aunque en esta caso se debió a que se quedaron sin agua como consecuencia del derrumbe. «La canalización discurre por la cárcava situada entre las casas de la calle San Bartolomé y las de la calle Errosario, Los cascotes y la madera del derrumbe rompieron la canalización y nos dejó sin agua, pero nos han dicho que el problema se va a solucionar con un by-pass y que es probable que el lunes tengamos ya agua», manifestó Jesús Mari, propietario del bar Jai Alai.

Nuevo alojamiento

Una de las consecuencias más inmediatas del siniestro ha sido que muchas familias se han visto obligadas a buscar un nuevo alojamiento hasta que la situación esté controlada. La mayor parte ha resuelto el problema con la ayuda de familiares y amigos, pero dos parejas y una familia han tenido que ser atendidas por el Ayuntamiento de Elgoibar, que ha alojado a las parejas en el hotel Txarriduna y a la familia en un piso de propiedad municipal.

Otros afectados por el derrumbe han sido los comercios y bares de la zona. Alrededor de una docena de establecimientos de Kalegoen y la calle San Bartolomé se han visto obligados a cerrar sus puertas. Para algunos esta situación no es nueva, como es el caso de los bares Jai Alai e Iturri, que se vieron afectados por el incendio que calcinó una vivienda en la calle Errosario en septiembre del año pasado. A todos ellos les queda esperar a ver la evolución de las tareas de desescombro y aseguramiento para saber cuándo podrán reabrir sus negocios.

Mientras las tareas para asegurar la zona continúan, no cesan las especulaciones sobre el origen del siniestro (obras, estado del edificio...). Sin embargo, la alcaldesa de Elgoibar cree que en estos momentos las prioridades son otras. «La respuesta a esas preguntas la tendrá que dar algún otro. Lo prioritario ahora es garantizar la seguridad de todos los elgoibartarras, y eso es lo que estamos haciendo. Más adelante se verá cuál ha sido la causa y dónde están las responsabilidades».