Pendientes del pase de la paloma

Arranca la temporada para 16.000 cazadores que concluirá el 31 de enero

JAVIER PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

Los cazadores lo tienen ya todo dispuesto. Dentro de solo unas horas se echarán al monte. Comienza la temporada del pase de la paloma, pero también la de la malviz y la becada. El movimiento migratorio ha empezado. En el estrecho de Falsterbo, al sur de Suecia, los primeros conteos de aves migratorias arrojan resultados optimistas. Se llevan registradas cerca de 60.000 aves. Y esto no ha hecho más que empezar. Se estima que en los próximos meses, entorno a un millón y medio de palomas surcarán los cielos de Euskadi.

La veda general comienza hoy, día 12 de octubre y finalizará el 31 de enero. 16.009 cazadores, según datos facilitados por la Federación Guipuzcoana, están suspirando para que arranque la temporada. La paloma torcaz, la malviz y la becada son las especies reinas. Las dos primeras se capturan en puestos fijos. La becada, a pie, con la ayuda de un perro. Pero la más abundante de todas es la torcaz. Se espera que milles y miles de ejemplares sobrevuelen Gipuzkoa durante las próximas semanas. El principal flujo migracional llegará con la entrada de los primeros temporales que preceden a la irrupción del invierno, cuando el frío comience a apretar en el norte de Europa, previsiblemente a finales de este mes y primeros de noviembre.

La paloma es un ave que desde la primavera hasta el otoño habita en el norte de Europa. En un clima favorable y con suficiente alimento, de marzo a septiembre las parejas se reproducen y sacan adelante a sus crías. La migración otoñal les conduce hasta la Península Ibérica (Extremadura, Portugal y Castilla La Mancha). Algunas inviernan en Madrid, Castilla-León o Salamanca. Los estudios revelan que el 95% de las palomas pasan estos meses donde las temperaturas son más frías como Extremadura y Portugal, donde se alimentan de bellotas.

Se estima que en los próximos meses cerca de 1,5 millones de palomas surcarán los cielos vascos

Con días de viento sur

En Gipuzkoa, los buenos golpes de palomas coinciden con los días en los que el viento del sur hace que la paloma baje de altitud. Si no se produce esta circunstancia, las capturas descienden. La experiencia de los últimos años desvela que el flujo se produce en enormes bandos. Primero, estos llegan hasta el sureste de Francia, a la zona de Las Landas, donde se nutren, sobre todo, gracias a los restos de maíz que hallan en los campos galos. Luego, desde aquí, parten hacia la Península. «Parece que la migración no se produce como antaño. Antes, había una especie de goteo continuo. Ahora, el mayor contingente llega en grandes bandos, en dos o tres», afirma Haritz Ezeiza, coordinador de la Federación Guipuzcoana de Caza.

Para esta temporada, el territorio guipuzcoano cuenta con 3.600 puestos de caza que se distribuyen en unas sesenta líneas. La federación es la adjudicataria de estas líneas y delega en las sociedades existentes la gestión de las mismas. La asignación de los puestos se efectúa mediante un sorteo diario y cada cazador solo puede acudir a uno. Para ello, se le proporciona una tarjeta que le posibilita el acceso a la zona asignada y que es marcada en cada sorteo.

El sistema de sorteo de Gipuzkoa es diferente al de otras comunidades, donde la gestión se realiza mediante cotos, en donde los cazadores han de pagar en algunos casos importantes sumas.

Normas para la becada

Si la paloma es la especie más abundante, no cabe la menor duda de que la más codiciada es la becada. Es la reina. Su captura está sujeta a una estricta normativa que obliga a los cazadores a registrar las piezas cobradas y a dar cuenta de las mismas. Para ello, se han de proveer de una tarjeta que expide la federación y que permite realizar un total de quince capturas, con un cupo máximo de tres por día.

En el momento de iniciar la actividad el cazador debe perforar la fecha correspondiente a ese día en el calendario. Además, ha de marcar la casilla de la zona en la que se encuentra. A toda becada capturada se le debe instalar en una pata un precinto autoadhesivo que se le facilita con la tarjeta. Una vez agotadas las capturas, el cazador puede renovarlas de forma completamente gratuita, siempre que previamente haya cumplimentado y entregado la tarjeta anterior en las oficinas de la Federación Guipuzcoana de Caza.

Al igual que en años anteriores, la federación recuerda a los aficionados que respeten al resto de cazadores y, por supuesto, el medio ambiente. Añade que están obligados a recoger la vainas y la basura que generen. «Y, por supuesto, todos los cazadores conocen la normativa que prohíbe abatir especies diferentes a las que pueden hacerlo en temporada. En los últimos años, las estadísticas evidencian que ha habido un descenso en el número de asistencias por disparos sobre especies protegidas. No obstante, en todos los colectivos hay personas que vulneran las normas. Y en el nuestro, también. Entre 16.000 cazadores hay quienes no carecen de ética».

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