«Todos los pastores hemos optado por llevar las ovejas a zonas más bajas por protección»

Grupo de cinco pastores que se reunieron ayer junto a la txabola de Jesús Etxabe en Degurixa./GOIENA
Grupo de cinco pastores que se reunieron ayer junto a la txabola de Jesús Etxabe en Degurixa. / GOIENA

Mantienen el retén para dar caza a los canes sueltos que muerden a los rebaños en el valle de Leintz

JOXEBI RAMOSESKORIATZA.

Los pastores del Alto Deba afectados por los ataques de los perros 'Kira' y 'Kaxka' continúan intentando atraparlos. Para ello, mantienen el retén y el 'cebo' de doce ovejas que les han puesto en un corral en la zona de Degurixa, para ver si se acercan a atacarlas y así poder terminar con esta pesadilla que ya casi dura un mes.

Ayer se reunían por la mañana cinco de los pastores afectados, ya que se van organizando en turnos de dos en dos para estar por la mañana, tarde y noche en la txabola que posee en la zona el pastor arrasatearra Jesús Etxabe, precisamente al que en los primeros días estos dos perros acabaron con seis de sus ovejas.

Tienen constancia que estas primeras muertes no las realizaron en un solo día si no en varios, pero cuando las encontraron el número ya era de esas cinco como lo confirma Jesús Etxabe. «El primer día matarían a una o dos y al día siguiente matarían a otras dos. Las mataron en distintos días. Empezaron a matar en Degurixa pero luego se fueron a matar a otros sitios», señalan.

«Tenemos la esperazna de que los perros ataquen el corral de 'cebo' y así los podamos capturar»

«Como los canes bajen a atacar a donde hemos llevado ahora las ovejas va a ser aún peor»

Estos ataques han hecho que los pastores hayan optado, por protección, llevar las ovejas a zonas más bajas como Urkulu, Arientza, Mendiola o Bolibar, como comenta Etxabe. «Ahora no hay ningún rebaño ya en Degurixa. Solo el corral con las diez ovejas. Yo tengo ya las ovejas en la zona de Urkulu. Todos hemos bajado las ovejas para evitar que puedan atacarlas. Tenemos la esperanza de que ataquen en el corral y podamos pillar a los dos perros, porque como bajen a la zona que estamos va a ser peor. Entonces no serán dos o tres las ovejas que maten. Si entran a un rebaño pueden ser 20 o 30, porque están encerradas en un prado». Según explican, «los perros les llevan a la esquina del alambre, las amontonan allí y unas mueren porque les matan ellos y otras porque se pisan entre ellas, y entonces el desastre es mayor. El problema es que si no tienen ovejas arriba para atacar a algún sitio van a tener que ir, los perros no van a parar».

«Nadie nos da una solución»

La queja de los pastores dice Etxabe «aquí todavía nadie se ha acercado. No nos han llamado para darnos una solución, de qué se puede hacer o no se puede hacer. El dueño ya dio permiso para matar a los perros, delante de la Ertzaintza y los guardas forestales. Pero queremos una solución. A los que les da pena que haya que matar a los perros que piensen que las ovejas son animales indefensos y están siendo matadas».

Jon Murgiondo comentaba ayer que «los perros están haciendo un daño no solo económico si no también físico. Hemos encontrado restos de 5 de nuestras ovejas y 2 desaparecidas que estarán muertas. El veterinario ha visto como está el rebaño, a las muertas y a la herida que ya le ha puesto tratamiento».

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