El pálpito del corazón en la cabeza

Juanjo Poza, médico adjunto de neurología del Hospital Universitario Donostia. /LUIS MICHELENA
Juanjo Poza, médico adjunto de neurología del Hospital Universitario Donostia. / LUIS MICHELENA

La migraña es una de las dolencias más incapacitantes que hay, según la OMS

Iker Marín
IKER MARÍN

Hoy se celebra el Día Europeo de Acción contra la migraña, una enfermedad que ha sido catalogada por la Organización Mundial de la Salud como la sexta dolencia más incapacitante a nivel global y la segunda de las enfermedades neurológicas. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la migraña afecta en España a más de 5 millones de personas, de las cuales más de un 70% presenta una discapacidad grave y un 14% una discapacidad moderada. Pero, ¿qué es exactamente la migraña? «Es una enfermedad que provoca dolor de cabeza de manera episódica y que puede tener una duración de uno a tres días con repeticiones variables», explica Juanjo Poza, médico adjunto de neurología del Hospital Universitario Donostia (HUD).

De la intensidad del dolor y su periodicidad depende que un paciente sea considerado como crónico o temporal. Es para los primeros, y más concretamente para los que padecen una migraña crónica diaria, para los que la investigación tiene noticias esperanzadoras. La SEN estima que dentro de dos años estarán disponibles en los hospitales nuevos fármacos contra la migraña cuya eficacia demostrada es superior a la de los tratamientos actuales. Lo confirma Juanjo Poza. «Los nuevos medicamentos van a estar dirigidos a ese tipo de pacientes. Hay un mensaje esperanzador para ellos», anuncia el doctor. Para los casos más leves existen tratamientos «abortivos», basados muchas veces en antiinflamatorios, y para los dolores puntuales fuertes se recetan unos fármacos llamados «triptanes con los que en el 85% de los casos el dolor disminuye o desaparece en menos de 45 minutos», explica.

A pesar del variado abanico de tratamientos eficaces que ofrece la ciencia, hay muchas personas que todavía no tienen acceso a los medicamentos. ¿El motivo? Están sin diagnosticar. Reconoce el doctor que «mucha gente dice eso de que 'a mí me duele la cabeza lo normal'. Pero debemos tener claro que no es normal que a uno le duela la cabeza. A veces puede bastar con tomar un antiinflamatorio pero otras muchas veces no es suficiente. Hay que acudir al médico», deja claro Juanjo Poza sobre una enfermedad que mantiene los niveles de diagnóstico año tras año.

La migraña es una enfermedad con base genética «compleja», ya que no hay un único gen relacionado con la dolencia: «Es una colección de genes que se heredan y sobre ellos actúan una determinada serie de factores ambientales que precipitan los dolores en un momento determinado», señala Poza. Entre las circunstancias que certifican el nivel de dolor se encuentran las características personales, el estrés, el sueño, la alimentación y los cambios meteorológicos.

Son las mujeres las que en general soportan los dolores de cabeza más intensos por migrañas. Uno de los «precipitantes más frecuentes de la enfermedad tiene que ver con las oscilaciones hormonales relacionadas con el ciclo menstrual», comenta. Pero hay más. Tanto el estrés como el sueño tienen incidencia en esta dolencia. «El dormir más de lo habitual, menos de lo normal y los cambios de ritmo de sueño pueden facilitar la aparición del dolor de cabeza», reconoce el doctor. Hay pacientes que reconocen sufrir migrañas con la llegada «del viento sur» y la dolencia es más frecuente en «primavera y otoño».

También es importante controlar la alimentación, ya que puede ayudar a desencadenar la afección. Reconoce Juanjo Poza que a algunas personas consumir sistemáticamente algunos productos les produce la enfermedad, «el tipo de alimentos es muy variado pero sí que hay algunos que son bastante comunes». En esa lista destacan «el vino tinto, los quesos curados, los embutidos y la comida china». El consumo de chocolate también se relaciona habitualmente con las migrañas pero «la realidad dice que esto no es así».

«Dolor pulsátil»

La irritabilidad, los bostezos y el sueño son los síntomas que los pacientes de migrañas relacionan con la llegada de un dolor que afecta «a la mitad de la cabeza, unas veces al lado derecho y otros al izquierdo», aclara sobre una dolencia que en otras ocasiones se manifiesta «en las sienes». La característica que mejor define el daño que soportan los pacientes está relacionado con el «dolor pulsátil. Es como si estos pacientes tuvieran el corazón en la cabeza».

La discapacidad que puede generar esta dolencia puede afectar también a más órganos del cuerpo además de la cabeza. En muchas ocasiones «las migrañas vienen acompañadas de sensación nauseosa, de estómago revuelto y de rechazo a la luz, los ruidos y a ciertos olores», enumera. Es especialmente molesta la migraña con «aura». Es decir, con problemas en la visión: «Se ven puntos negros y brillantes, como rayos, y se tiene una sensación borrosa». Confirma el doctor Poza que un tercio de los pacientes con migrañas tienen aura visual.

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