Unos ojos que cautivan

El certamen contó con aspirantes que tenían desde los tres meses de edad hasta los 18 años. / PEDRO MARTÍNEZ
El certamen contó con aspirantes que tenían desde los tres meses de edad hasta los 18 años. / PEDRO MARTÍNEZ

La segunda edición del concurso GDM-Ojos bonitos celebrado en Garbera fue un «éxito». Jone, Egoi, Paula y Luca fueron los ganadores de este certamen, en el que hubo 150 participantes

A. LERATESAN SEBASTIÁN.

Los hay azules, verdes y marrones. Más grandes, más pequeños. Saltones, rasgados... Y ninguno de ellos pasa desapercibido. Cada cual tiene su encanto. Hablamos de los ojos, ese órgano visual que otorga al ser humano el sentido de la vista y que, al mismo tiempo, es una de las partes más llamativas de nuestros rostros. Jone Burutxaga, Egoi Suberviola, Paula Gevelli y Luca Vila fueron los ganadores de la segunda edición del concurso GDM-Ojos bonitos de Gipuzkoa, organizado por Teledonosti en el centro comercial Garbera.

Sus luceros conquistaron al jurado, formado por la directora de eventos de EL DIARIO VASCO, Isabel Cortadi; Nuria Vegas, gerente de Garbera; Iñigo García, gerente de San Sebastián Shops y Vanessa Lasaga, responsable de Wedinn San Sebastián. Ninguno de los premiados podía hacerse a la idea de lo logrado. Sus ojos acababan de ser elegidos como los más bonitos del territorio entre un total de 150 participantes -cien en la categoría infantil y cincuenta en la juvenil-.

Las largas colas invadieron el centro comercial donostiarra desde primera hora de la tarde. Cantidad de familias se animaron a apuntar a los más pequeños para que estos «lucieran» su encanto. También hubo adolescentes conscientes de la belleza que oculta su mirada.

Porque este no es un galardón que solo valore la forma o el color de los ojos. Es mucho más que eso. Premia miradas que transmiten, como es el caso de Paula Gevelli y Luca Vila, en la categoría de 0 a 9 años. O los de Jone Burutxaga y Egoi Suberviola, en la juvenil, de 10 a 18 años, quienes además de la ilusión y el orgullo de haber quedado primeros, se llevaron un vale de 150 euros para gastar en diferentes comercios de Garbera.

Clarito y miel

En esta ocasión, como sucedió el año anterior, los colores claritos han sido los dominantes. A excepción de Jone, que tiene unos ojazos marrones oscuros-negros, el resto de los galardonados destacan por el tono agua marina que ilumina sus rostros. Los de Paula, con un toque más azulado y los de Luca, más verdosos. Egoi está en el centro de la balanza, con unos grandes ojos que tiran más al color miel.

En cualquier caso, entre los participantes hubo de todo, desde bebés de tres meses hasta jóvenes a punto de cumplir la mayoría de edad. Cada uno decidió apuntarse a esta nueva edición del concurso por distintos motivos. Hubo a quien le apuntó su madre de sorpresa, quien decidió dar el paso solo o quienes se apuntaron en cuadrilla. Todos ellos, eso sí, acompañados de sus seres queridos, que no dejaron de aplaudir de principio a fin. «¡Vamos, María!», se escuchaba al comienzo de la cita, seguido de un «¡Eres el mejor, Julen!». El ambiente festivo fue una constante durante todo el certamen, que finalizó con una bolsa de chuches para cada niño. Nadie quiso perder la oportunidad de inmortalizar el momento con sus móviles o cámaras de fotos. Nadie se fue con las manos vacías ayer a casa. La «divertida» experiencia llenó de «ilusión» a todos los allí presentes. Los ganadores se mostraban agradecidos, y quienes no fueron seleccionados como los ojos más bonitos de Gipuzkoa aseguraban que volverán a apuntarse el año que viene.

Los cuatro ganadores de la segunda edición.
Los cuatro ganadores de la segunda edición. / DV