Las obras de la nueva carretera y el bidegorri entre Deba y Mutriku arrancarán en 2019

Fotomontaje del tramo que lleva hasta la punta de Alcolea, donde se prevé un túnel en lugar del abrupto giro de ahora./
Fotomontaje del tramo que lleva hasta la punta de Alcolea, donde se prevé un túnel en lugar del abrupto giro de ahora.

La Diputación licita por 12 millones el proyecto y espera adjudicarlo a final de año, para iniciar cuanto antes unos trabajos que durarán catorce meses y medio

G. L.SAN SEBASTIÁN.

No disfrutó del protagonismo merecido en una comparecencia donde el revuelo del cambio de norma del peaje de la N-1 le relegó a un segundo plano, pero el proyecto de la nueva carretera entre Deba y Mutriku vivió ayer su día grande tras años de fracasos. El Consejo de Gobierno foral aprobó la licitación de las obras de mejora de la carretera GI-638 y la creación de un bidegorri y un paseo peatonal entre las citadas localidades costeras.

El presupuesto base asciende a 12.377.092,64 euros y el plazo de ejecución sería de catorce meses y medio. La adjudicación de los trabajos se prevé para final de año y el inicio de las obras, para inicios de 2019. La diputada foral de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, reconoció que los plazos se han demorado ligeramente por el retraso en los permisos que debía conceder la dirección de Costas del Gobierno central.

En cualquier caso, en los primeros meses del año 2020 el enlace entre Deba y Mutriku contará con una carretera mejorada que va a ver ampliado el ancho de su calzada hasta los tres metros y que suavizará las curvas y los puntos más problemáticos del recorrido. Contará, además, con su paseo peatonal, como pide el paisaje de la zona.

Datos

Plazos
La obra finalizará en los primeros meses de 2020.
Coste
El precio base de licitación asciende a 12,3 millones de euros.

Oiarbide citó como criterio prioritario del proyecto «la seguridad», lo que se traducirá en calzada más ancha, curvas más suaves y taludes estabilizados. Destaca, por ejemplo, la actuación en la curva de Ipitxarri, la primera partiendo de Deba. El giro será suavizado robando un trozo al monte de manera que se abre el ángulo de una curva hasta hoy muy cerrada. En la misma zona, se procederá a acometer acciones de sostenimiento del monte.

Más arriba, llegando ya a Mutriku, se encuentra el punto más conflictivo: el de la punta de Alkolea, con otra curva cerrada con carretera estrecha. Esta vez, la solución será cavar un túnel antes de que la carretera gire a la derecha hacia el mar y evitar así el sinuoso curveo. Tendrá una longitud de 80 metros, rectos todos ellos, de manera que a su salida se deja a la derecha el tramo de carretera que hoy se desvía hacia el mar en su trayecto hacia Mutriku.

Pero una de las actuaciones más atractivas para el ciudadano será la habilitación de un paseo peatonal que unirá la playa de Ondarbeltz de Deba con la entrada de Mutriku. Tendrá una anchura de dos metros y transcurrirá en voladizo en los sitios donde no haya espacio en la explanación actual. Similar al que une Zarautz y Getaria.

«Paciencia» por el cierre

Oiarbide aclaró ayer que «desde que redactamos y presentamos el proyecto, ha sufrido cambios notables. En un principio no se contemplaba el bidegorri que se construirá en los tramos que la orografía lo permita, ni la barandilla de acero inoxidable que sustituirá a la de hormigón que se preveía».

En cuanto a la importancia estratégica del proyecto, señaló que «esta carretera constituye prácticamente la única conexión de Mutriku con el resto del territorio, por lo que la reforma del trazado permitirá mejorar de forma sustancial el acceso de los mutrikuarras tanto a la rotonda de Gipuzkoa como al Hospital de Mendaro», con lo que ello supone desde el punto de vista del «equilibrio territorial».

Mejoras

Curvas
Se suaviza la de Ipitxarri y se evitan las de la punta de Alkolea con un túnel de 80 metros.
Paseo
Transcurrirá en voladizo en los sitios donde no haya espacio en la explanación actual.
Aparcamientos
Se generarán unas 18 plazas en el trazado.

Durante los 14 meses que duren los trabajos, se regulará el tráfico mediante el paso alternativo, pero durante un intervalo de unos meses -no se ha aclarado cuántos- la carretera estará completamente cerrada y se tendrá que utilizar la alternativa de Kalbariogaina, por lo que Oiarbide pidió «paciencia» a los usuarios de la vía.