Construidos los cinco viaductos de la autovía de Deskarga

Estado de las obras de Deskarga. /JOSÉ MARI LÓPEZ
Estado de las obras de Deskarga. / JOSÉ MARI LÓPEZ

El diputado general de Gipuzkoa asegura que las obras se terminarán en «plazo, en marzo de 2019»

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA

Las obras del último tramo de la autovía de Deskarga ya ven la luz al final del túnel. Se asoman a la claridad del buen tiempo y la comprobación de que el porcentaje de trabajos que quedan por hacer cuadra con los plazos comprometidos. Pero si algo se celebraba ayer en las casetas de la UTE constructora era haber dejado atrás la oscuridad de un invierno fatal en lo meteorológico, con la consiguiente amenaza constante de desprendimientos en el terreno inestable que une Antzuola y Bergara.

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, y la diputada foral de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, han evidenciado este lunes a pie de obra que la luz está ahí, en marzo de 2019 -el día 28 llega a detallar la planificación-, tras constatar que el proyecto está ejecutado al 60%. Tras meses de lluvias inquietantes, a la Diputación le sale la regla de tres. «Habiendo transcurrido dos tercios del plazo de ejecución llevamos más del 60% de obra ejecutada, lo que nos hace confiar en que la autovía se finalizará en las fechas previstas», ha celebrado Olano.

Transcurridos dieciséis meses y medio desde el comienzo de las obras se ha terminado la construcción de los cinco viaductos que tendrá el tramo de 5,2 kilómetros de nueva autovía, así como tres de los desmontes proyectados, estando los dos restantes muy avanzados. Los próximos retos, ya sin la amonestación de las precipitaciones, serán acabar la nivelación de esos dos tramos y empezar a echar el firme, según ha explicado el jefe de obra, Alberto González, optimista al igual que los responsables institucionales sobre el cumplimiento del cronograma previsto.

Una vista de las obras
Una vista de las obras / José Mari López

Sus explicaciones se han vertido sobre un horizonte despejado: cielo radiante en lo meteorológico, máquinas a pleno rendimiento y más de la mitad de la obra ya ejecutada. Pero ha habido épocas delicadas donde oscuros nubarrones han sobrevolado el proyecto. Porque en diez meses, de septiembre a junio, han caído sobre la obra 1.600 litros de agua. Y porque cuando lo peor parecía haber pasado, el pasado 3 de junio, una tromba descargó sobre los movedizos cimientos de la futura variante 45 litros en treinta minutos. «Hemos tenido que modificar algunas actuaciones y reajustar la programación para poder llegar a los plazos», ha comentado González, aliviado, para asegurar acto seguido que «a un ritmo de 10-13 tajos semanales», la obra no sufrirá retrasos.

Las cifras

60% de grado de ejecución
Es el porcentaje de obra que se ha realizado habiendo transcurrido dos tercios del plazo de ejecución previsto.
50,5 millones
Presupuesto al que asciende la obra, un 71% más caro de lo inicialmente previsto debido a los estudios geotécnicos incluidos.
Características
Dimensiones
El último tramo de la autovía tendrá 5,2 kilómetros, contará con 5 viaductos y exigirá cinco grandes desmontes
Plazos
La obra arrancó en marzo de 2017 y el cronograma foral prevé que esté finalizada para el 28 de marzo de 2019.
Usuarios
La autovía dará servicio a los 9.200 vehículos que diariamente pasan por la actual carretera que une Antzuola y Bergara. Conectará las comarcas de Urola, Goierri y Debagoiena.

Atravesado con éxito el ciclo de turbulencias del invierno -y los coletazos primaverales-, el Gobierno foral atribuyó a los exámenes geotécnicos y los exhaustivos análisis del estado del terreno la clave de que el proyecto de carretera siga en pie sin haber sufrido contratiempos. El departamento dirigido por Aintzane Oiarbide apostó por realizar una serie de estudios técnicos al detectar dificultades del terreno, lo que aumentó un 71% el presupuesto del proyecto, hasta los 50 millones de euros. El entorno foral sugirió ayer la posibilidad de que esta infraestructura viaria cuente con el coste por kilómetro más caro de Europa: a 10 millones de euros por kilómetro.

Estudios geotécnicos

La Diputación asumió este encarecimiento con tal de analizar de forma exhaustiva la geología del trazado al intuir que la previsión inicial podía ser errónea y con el fin de evitar futuros sobrecostes. Después de visto, el diputado general ha señalado este lunes que «profundizar en el apartado geotécnico y hacer una importante inversión en ese ámbito fue una decisión política acertada».

La diputada foral de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, y el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano.
La diputada foral de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, y el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano. / José Mari López

Solo en los anclajes para el sostenimiento de los taludes, hasta el momento, se han instalado más de 160 kilómetros de cable. Oiarbide ha confirmado que «si por algo se caracteriza esta obra es precisamente por el sostenimiento de taludes», tras recordar que se desarrolla sobre un suelo que ha sufrido un «deslizamiento histórico».

Ha subrayado el intenso control de auscultación de las medidas de sostenimiento adoptadas para ir comprobando la efectividad de las soluciones. «Se ha colocado mucho instrumental para hacer el seguimiento de los taludes y los deslizamientos históricos de toda esta zona como 19 inclinómetros, 9 piezómetros, 37 células de carga y 50 hitos topográficos». Ha adelantado también que parte de esta instrumentación se dejará para el seguimiento posterior del comportamiento de los desmontes.

La comparecencia de este lunes se ha producido, para mayor simbolismo, delante del talud de la discordia que provocó la paralización del proyecto en la legislatura anterior de EH Bildu y donde el nuevo Ejecutivo empezó hacer gala de la «reactivación del territorio» tras las elecciones de 2015. Los desprendimientos en una compleja zona orográfica de Bergara -donde terminará la autovía que bajará desde Deskarga- supusieron un desvío del 33% en el presupuesto, lo que el Gobierno anterior no admitió. La paralización llegó en febrero de 2015 y un año más tarde el desmonte desde donde se retomó la tarea, delante del que este lunes han posado victoriosos Markel Olano y Aintzane Oiarbide, quedó reparado.

Rotonda que se construye al paso por Antzuola
Rotonda que se construye al paso por Antzuola / José Mari López

Al margen de la historia de esta variante, el diputado general ha puesto en valor este lunes que la actual carretera entre Bergara y Antzuola soporta el paso de 9.200 vehículos diarios, la gran mayoría de los cuales podrá circular por una cómoda autovía a partir de la próxima primavera. Ha señalado que esta carretera incidirá de manera manifiesta en la economía y en la competitividad del territorio porque conectará las comarcas de Urola, Goierri y Debagoiena «y es conocida la importancia de la industria, las empresas y las universidades de estas tres comarcas». La autovía culminará la Rotonda de Gipuzkoa, con lo que todos los municipios del territorio tendrán a menos de quince kilómetros una vía de alta capacidad. Este hecho contribuirá, tal y como remarcó Olano, «al equilibrio territorial».

Oiarbide ha querido destacar el esfuerzo en la recuperación paisajística, señalando que se han ejecutado medidas de corrección ambiental en las actuaciones que los han permitido. Así, ha detallado que «se han plantado 750 árboles autóctonos, 140 trepadoras y 160 estaquillas de sauce. Se han hidrosembrado 61.000 metros cuadrados de superficies y utilizadas 1.000 toneladas de compost en la tierra vegetal».

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