El nuevo peaje de la N-1 recibe hoy soporte legal y se empezará a aplicar antes de mayo

Un camión atraviesa el arco de Andoain de la N-1. /MICHELENA
Un camión atraviesa el arco de Andoain de la N-1. / MICHELENA

Las Juntas Generales aprueban la nueva norma foral que sustituye a la actual, anulada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco

Gaizka Lasa
GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

Comienza hoy la segunda parte de la historia del peaje de la N-1 para camiones. Aún no se sabe cómo terminará la primera, pero la Diputación de Gipuzkoa se niega a que un posible final de tragedia judicial termine con la vida del sistema de pago por uso en la concurrida vía. Así que ha tramitado, por la vía de urgencia, una nueva norma foral que sustituya a la anulada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), aún vigente gracias al recurso interpuesto ante el Tribunal Supremo. La tramitación parlamentaria acaba hoy. El Pleno de las Juntas Generales aprueba el nuevo marco reglamentario del canon.

Con el soporte normativo preparado, faltan dos circunstancias para que el peaje con tramos y tarifas renovadas pueda entrar en vigor. Por una parte, la Comisión Europea debe enviar su dictamen favorable a la nueva norma foral. Por otra, la Diputación debe colocar el nuevo arco previsto en Astigarraga (A-15) además del micropórtico de Andoain que cobrará únicamente a quienes salgan en la citada localidad.

El calendario foral contempla tener despejados ambos frentes antes de final de año. A partir de ahí, ¿cuándo se empezará a aplicar el nuevo peaje en detrimento del anterior? La norma no incluye una fecha de inicio del cobro del nuevo canon sino que da autorización al consejo de Gobierno de la Diputación, a través de una disposición adicional, para que decida dar el pistoletazo de salida. En cualquier caso, ese día no podrá demorarse más allá del 15 de mayo de 2019, según recoge el texto de la norma foral.

Con la aprobación de hoy, el Gobierno foral blinda el peaje para el futuro antes de que la legislatura acabe el próximo mes de mayo. Salva incluso los contratiempos que puedan llegar desde el ámbito judicial. El primero, que los transportistas soliciten medidas cautelares y los tribunales se las admitan. El segundo, que el Supremo ni siquiera admita a trámite el recurso de casación presentado por Diputación y Juntas Generales contra el fallo del TSJPV. En ambos casos la consecuencia sería que la institución foral se vería obligada a dejar de cobrar a los camiones. En cualquier caso, dadas las fechas en las que nos encontramos, ninguno de los dos extremos provocaría su efecto antes de que se pudiera empezar a aplicar la nueva norma foral debido a las correspondientes certificaciones y notificaciones burocráticas.

La configuración del Parlamento guipuzcoano garantiza que la norma salga adelante con los votos a favor de PNV y PSE. El peaje original fue aprobado sin votos en contra -EH Bildu y Podemos se abstuvieron- y queda por ver si hoy se registra algún voto a favor al margen del de los grupos que sustentan al Gobierno. EH Bildu y PP ya presentaron en las Juntas Generales sus respectivas enmiendas a la totalidad, rechazadas el 10 de octubre, y pidieron que el proyecto se retirara. No sería extraño su voto negativo. Podemos también ha criticado la falta se «seguridad jurídica» en la gestión de este asunto, por lo que su abstención es más probable que su voto favorable.

Evitar la discriminación

El sistema que va a ser sustituido consta de tres arcos colocados en Etzegarate, Andoain e Irun. Cobra tres tramos: Astigarraga-Andoain (10,3 kilómetros), Andoain-Andoain (2,2 kilómetros) e Idiazabal-Etzegarate (7,4 kilómetros). En proporción, se paga entre 0,56 euros (a vehículos entre 3,5 y 12 toneladas) y 0,69 euros (a trailers de más de 12 toneladas) cada paso por el arco intermedio de Andoain, pero el precio se eleva a 5,56 euros -6,89 a los de mayor tonelaje- a los transportistas que realizan el trayecto entre Astigarraga y Etzegarate.

La sentencia anulatoria concluía que este esquema penaliza a los transportistas de fuera de Gipuzkoa porque son ellos quienes realizan los tramos más largos y, por tanto, los que tienen asociado un pago mayor, mientras que los guipuzcoanos se mueven sobre todo por dentro del territorio y abonan solo la tarifa de Andoain (menos de un euro).

Ante esta interpretación, inesperada en palacio foral, la nueva norma aumenta el pago de los movimientos internos, algo que ya temieron los transportistas locales al conocer el sentido de la sentencia. La mayor novedad del nuevo planteamiento consiste, en este sentido, en alargar el tramo intermedio cobrado por el arco de Andoain a 5,37 kilómetros -bien sea hacia Lasarte por la N-1 o hacia Urnieta por la A-15-, cuyo coste será de 1,18 euros para los Pesados 1 y de 1,50 euros para los Pesados 2.

Otra modificación importante se produce en el tramo hasta ahora detectado por el arco de Irun. La ubicación del pórtico podía llamar a equívocos, según el análisis conjunto realizado por la Diputación y miembros de la Comisión Europea, ya que cabía pensar que lo pretendido era cobrar en la entrada y salida de Gipuzkoa, en Etzegarate e Irun. Sin embargo, el arco colocado en la AP-8 recauda por el tramo Andoain-Astigarraga, no por el trayecto hasta Irun.

Lo que se abona en el arco de Irun es el llamado «armado de tránsito», que consiste en pasar sucesivamente bajo los pórticos de Andoain e Irun, entendiendo que en ese viaje ya se cubre el tramo entre el enlace de Bazkardo en Andoain y el enlace con la AP-8 y GI-41 en Astigarraga, es decir, el tramo sujeto a cobro. Por tanto, los camiones pagan en Irun por un tramo interno y no por uno externo como puede parecer estableciendo el punto de cobro cerca de la frontera.

Para evitar la confusión, se dejará sin efecto el pórtico de Irun -no desaparecerá por cuestiones técnicas- y se levantará uno nuevo en Astigarraga para cobrar un nuevo tramo que se reduce a 3,19 kilómetros. Se elimina así el «armado de tránsito» y se simplifica el esquema. Cada pórtico se asocia a unos kilómetros y una tarifa. No hace falta pasar por dos de ellos para que se asigne el cobro de un tramo. De paso, el nuevo mapa visualiza dos puntos de pago en el interior del territorio y uno en uno de sus extremos (Etzegarate) olvidándose de Irun.

Existe una salvedad en la nueva norma foral. Dado que el paso por el pórtico de Andoain era hasta ahora de 2,2 kilómetros y se alarga hasta los 5,37 -más del doble-, se va a añadir un micropórtico en la salida de Andoain para que los que entran ahí puedan abonar una cantidad menor equivalente a 2,2 kilómetros a través de un TAG.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos