Nuevo ascensor en el tiempo que se hace una paella

Iñigo Lavado elaborando su paella mientras detrás montan la estructura de tres plantas. /De la Hera
Iñigo Lavado elaborando su paella mientras detrás montan la estructura de tres plantas. / De la Hera

Ficoba acoge un singular desafío entre una empresa de construcción y el chef Iñigo Lavado

A. LERATE

A todos aquellos propietarios de viviendas construidas en las décadas de los 50, 60 y 70 seguro que resulta familiar la estampa que se ha reproducido esta mañana en el nuevo showroom industrial de Ficoba. Viviendas con sus respectivas escaleras en la que la falta de espacio e incomodidad suele hacer inviable pensar en instalar una ascensor. Las comunidades que han apostado por instalar un elevador lo han tenido que hacer, habitualmente, por la parte exterior de los edificios o han debido optar por ascensores de dimensiones muy pequeñas o de acceso por el balcón. La empresa Corsam, empresa industrial y de construcción, quiere ofrecer una alternativa viable a todos estos ciudadanos.

Su propuesta permite hacer instalaciones en el interior del edificio, reduciendo tiempos y posibilitando que los vecinos puedan hacer uso de las escaleras, también durante el proceso de instalación del ascensor. Eso se puedo comprobar en Ficoba a través de un original reto. En el tiempo que el chef Iñigo Lavado elaboró una paella, que después probaron los asistentes, los operarios de la empresa fueron capaces de desplegar una infraestructura de tres plantas de altura como las que emplean en las obras reales.

Esta empresa despliega su sistema de escalera modular que hibrida con la estructura de la escalera que se está demoliendo. De esta forma, mientras se realizan las obras de instalación del ascensor, los vecinos pueden seguir utilizando las escaleras para acceder a sus casas. Y donde antes no había espacio para un ascensor, empieza a haber espacio para el elevador y para las escaleras.