La noche más corta del año

En Doka Kafe Antzokia de Donostia dieron la bienvenida a 2018 con una fiesta que reunió a numerosos jóvenes. / JOSÉ MARI LÓPEZ
En Doka Kafe Antzokia de Donostia dieron la bienvenida a 2018 con una fiesta que reunió a numerosos jóvenes. / JOSÉ MARI LÓPEZ

La bienvenida a 2018 llenó bares, cotillones y discotecas en Gipuzkoa, pero lo mejor de la fiesta fue que la celebración se saldó sin graves incidencias

IRAITZ VÁZQUEZ SAN SEBASTIÁN.

Buena parte de los guipuzcoanos dieron la bienvenida a 2018 disfrutando de una fiesta entre amigos y familiares. Bares, discotecas y hoteles se llenaron de personas, sobre todo jóvenes, vestidos con sus mejores galas para entrar con buen pie en el año nuevo. Una noche en la que no se registraron incidencias graves. En San Sebastián, por ejemplo, los bomberos realizaron menos intervenciones que la Nochevieja del año anterior.

Un buen abrigo y un paraguas fueron los aliados indispensables para la primera noche del año. La lluvia también se sumó a la fiesta pero no la aguó. Y es que muchos de los que salieron en Nochevieja vieron amanecer el primer día de enero, después de que la noche se les hiciera la más corta del año. En San Sebastián los planes fueron variados. No hubo tiempo para el aburrimiento. Los cotillones más tradicionales de la capital guipuzcoana volvieron a ser los más concurridos por los donostiarras. En Bataplán y el Club de Tenis colgaron el cartel de no hay billetes desde hace varias semanas. Por lo que el buen ambiente estaba asegurado.

El Dabadaba fue otra de las opciones más demandadas. Los que se decantaron por esta opción disfrutaron con una fiesta inspirada en la exitosa serie 'Stranger Things'. La entrada incluía cinco copas, dos chupitos, desayuno y varias sorpresas que sucedieron por la noche. En Doka Kafe Antzokia también se reunieron cuadrillas de amigos para dar entrada de la mejor manera posible al recién estrenado 2018. En el establecimiento de El Antiguo organizaron una noche con DJs y la entrada incluyó cuatro copas, dos chupitos y un brindis que costaba 25 euros.

En San Sebastián, los bomberos realizaron menos intervenciones que el año anterior

La discoteca GU fue otro de los puntos neurálgicos de la Nochevieja donostiarra. Con la fiesta 'Sunset Boulevard by Alex del Toro', muchos disfrutaron de la primera fiesta del año con las vistas de la bahía de La Concha. Los que quisieron pudieron hacer uso de la entrada VIP que permitió el pase sin colas, guardarropa, espacio reservado al lado del DJ y una botella de alcohol y refrescos por cada dos personas.

Afluencia de franceses

Como no podía ser de otra manera la Parte Vieja donostiarra también vivió de manera intensa las primeras horas del nuevo año, un punto de reunión habitual al que no faltaron multitud de ciudadanos franceses. Algunos establecimientos más pequeños optaron esta vez por unirse y ofrecieron un cotillón conjunto para competir con los grandes establecimientos. El SN (Sin Número), DGC (Donostia Gin Club) y el Garagar se fusionaron a partir de las 00.30 horas y solo permitieron el acceso a quienes habían adquirido la entrada con anterioridad.

En Convent Garden, el espacio que ocupa el antiguo convento de las Hermanas Reparadoras, pincharon los DJ's Susi Quiu, Atodamadre y Frances B. También hubo un hueco para los más nostálgicos. En London Rock House prepararon una fiesta especial con canciones de los años 60. Las 50 entradas disponibles para acudir a su fiesta no tardaron en agotarse. Los asistentes tuvieron derecho a cuatro copas, guardarropa, barra libre de cava y una bolsa de cotillón.

Pero no solo en Donostia, en buena parte de Gipuzkoa también se disfrutó de la primera noche del año. En Irun uno de los cotillones más exitosos fue el del Café Irun & Lounge. Por 75 euros ofreció un menú de Nochevieja y la entrada a un posterior cotillón. En Hondarribia, uno de los lugares preferidos para dar la bienvenida al nuevo año fue la Sala Q, que ofreció un chupito de bienvenida, cuatro consumiciones catering y traslado en autobús.

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