La gran mancha de hidrocarburo no llegará este fin de semana a la costa vasca

La gran mancha de hidrocarburo no llegará este fin de semana a la costa vasca

Dos grandes manchas se encuentran a unos 350 kilómetros de las costas occidentales francesas, y se están acercando a una velocidad de 35 km al día

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

Las miradas de los que viven en la fachada atlántica de Francia están puestas a trescientos kilómetros de la costa. Allí, una gran mancha de hidrocarburo con dos frentes, que entre ambos suman más veintidós kilómetros de longitud, avanza hacia el litoral. Son los restos del naufragio del 'Grande America', un mercante italiano, ocurrido el pasado martes por la tarde. El fuel avanza a unos 35 kilómetros al día empujado por los vientos del oeste y no se descarta que la próxima semana pueda arribar a Las Landas. Las autoridades españolas permanecen atentas a la evolución que pueda darse en días venideros y se mantienen en contacto con las galas. También el Gobierno Vasco está vigilante ante la posibilidad de que el chapapote pueda recalar en el litoral guipuzcoano y vizcaíno.

Los fantasmas del 'Prestige' sobrevuelan de nuevo en el Golfo de Bizkaia. Diecisiete años después de aquella catástrofe medioambiental, la costa francesa bañada por el océano Atlántico se prepara para neutralizar otra marea negra. El 'Grande America', un buque, propiedad de Grimaldi Group, se fue a pique el martes por la tarde a consecuencia de un incendio cuando navegaba a 333 kilómetros al oeste de La Rochelle y prácticamente a la misma distancia al norte del cabo Peñas en Asturias. Horas antes, los 26 miembros de la tripulación y el único pasajero que iba en el mercante pudieron ser rescatados sanos y salvos.

El navío transportaba 365 contenedores, 45 de ellos con materias peligrosas, así como unos 2.000 vehículos. Se estima que el pecio se encuentra a 4.600 metros de profundidad, lo que dificulta sobremanera cualquier maniobra de extracción del materia que pudiera almacenar.

Tras el hundimiento, el fuel que había en los tanques, unas 2.200 toneladas, comenzó a fluir al exterior. Con el paso de las horas, la mancha alcanzó proporciones considerables. «Las últimas informaciones que nos llegan desde la zona del siniestro refieren que se han observado dos áreas, una de trece kilómetros de largo por siete de ancho, y otra inferior, de nueve de longitud y por siete también de ancho», explica Manuel González, técnico de Azti, que viene haciendo un estrecho seguimiento de lo que acontece.

La autoridades francesas tratan de combatir la presencia del combustible con todos los medios disponibles. Françoise Ruby, ministro de Transición Ecológica, manifestó que los buques 'Argonaute', 'Partisan' y 'Sapeur' se encuentran en la zona. También se ha movilizado al 'Alonso de Chaves' de Salvamento Marítimo español, que va equipado con material anticontaminación. Se espera que esta unidad llegue al lugar el lunes. El ministro detalló que el objetivo en el momento actual no es otro que el de «bombear todo lo que se pueda bombear» para evitar que la contaminación llegue a las costas, aunque indicó que también se estaba diseñando un dispositivo en tierra ante esa eventualidad. No obstante, explicó que la situación no se puede comparar a la causada por el naufragio del petrolero 'Erika', que se partió en dos en diciembre de 1999 frente a la Bretaña francesa y causó una gran marea negra a lo largo de unos 400 kilómetros de costa.

Otra de las voces autorizadas es la de Stéphane Doll, director del Cedre, un centro de investigación sobre la contaminación del agua. El experto precisa que la mancha de 13 kilómetros se desplaza a una velocidad de unos 35 kilómetros al día en dirección a la costa francesa».

La cifra

35
kilómetros es la distancia que las manchas del fuel recorren cada día empujadas por los vientos del oeste. La dirección del viento se mantendrá hasta el lunes o el martes, momento en el que entrará del noroeste. A partir de entonces no se descarta que pueda arribar a Las Landas.

Alerta en Euskadi

Y mientras Francia trabaja para neutralizar la mancha contaminante, a este lado del Bidasoa, las autoridades permanecen «vigilantes y en alerta», reconocen desde las consejerías vascas de Medio Ambiente y de Pesca. Por su parte, desde el Ministerio de Fomento precisan que Salvamento Marítimo se mantiene en comunicación con los servicios franceses.

La zona del naufragio ha soportado en las últimas horas condiciones meteorológicas adversas, si bien se prevé que las aguas estén hoy más calmadas. «Se espera que el viento vaya aflojando, aunque seguirá soplando del oeste, de manera que la mancha seguirá acercándose a la costa francesa», explica Manuel González, de Azti. El técnico señala que esta situación de mayor calma permitirá trabajar a los buques anticontaminación desplazados. «Estaría muy bien si se lograra retirar la mitad de lo vertido. Lo que no se pueda recoger seguirá florando y llegará a la costa más o menos disgregado», explica.

De momento no es fácil predecir si los restos del fuel recalarán o no en el litoral vasco. «Las previsiones indican que el régimen de vientos del oeste se mantendrán hasta el lunes o el martes, por lo que hasta entonces podemos estar tranquilos. Pasados estos días, parece que cambia al noroeste, de forma que empujará los restos más al sur. Cuando llegue ese momento habrá que realizar un nuevo análisis de la situación».

Manuel González precisa que las manchas que avanzan hacia el continente están formadas por combustible del barco. «No es como el del 'Prestige', pero es un fuel pesado. Los buques no funcionan con un carburante como el de los coches, es más pesado y con los golpes del mar está emulsionando y captando mucha cantidad de agua. Si transcurre suficiente tiempo, el fuel se va convirtiendo en algo muy parecido al chapapote. Las imágenes que se han difundido lo demuestran», concluye el experto.

Desde Fomento afirman que «no se prevé la llegada de contaminación a las costas españolas».

La producción de ostras, comprometida

La marea contaminante dejará un reguero de víctimas entre las especies animales. Las aves serán sin duda las que más sufrirán los efectos y en los próximos días podrían aparecer ejemplares petroleados. En Gipuzkoa el vertido del 'Prestige' provocó la muerte de 1.286 aves marinas en playas y acantilados.

Los cultivos de ostras de la zona de Arcachon podrían igualmente verse seriamente afectados por el vertido. La flota pesquera que faena en la zona puede asimismo ver comprometida su campaña. Y también repercutirá en los arenales franceses, en vísperas además de las vacaciones de Semana Santa.