Municipios guipuzcoanos se fijan el reto de reforzar la seguridad en pleno debate sobre la reincidencia
Mientras Donostia tendrá acceso al registro estatal de penados para agilizar los procedimientos, Irun y Eibar se plantean más presencia policial para combatir la delincuencia
«La multirreincidencia de quienes delinquen una y otra vez no puede salir gratis». La preocupación que mostró el pasado domingo en una entrevista en ... este periódico, ha llevado al alcalde de Donostia, Jon Insausti (PNV), a pedir esta semana al Ministerio de Justicia que la Guardia Municipal de la ciudad tenga acceso al registro penal de las personas detenidas. El objetivo final de este paso es conocer de manera inmediata si una persona arrestada cuenta con antecedentes penales en cualquier territorio del Estado, lo que va a permitir que los agentes donostiarras puedan agilizar los procedimientos y también les brinda la opción de solicitar a la Fiscalía una agravante en un juicio rápido. La capital guipuzcoana confía en poder convertirse para finales de año en la segunda ciudad con acceso a los historiales penales tras Barcelona. El viernes, Vitoria también firmó su solicitud de acceso a este registro al que ya está adscrita la Ertzaintza, y desde este verano lo pueden hacer las policías locales de las ciudades de más de 250.000 habitantes y las capitales de provincia de más de 175.000.
Sin embargo, la seguridad ciudadana no es algo que afecta únicamente a grandes urbes. Municipios guipuzcoanos de la entidad de Irun y Eibar también han mostrado estos días su inquietud, reclamando más presencia policial para patrullar sus calles. En el caso de la ciudad fronteriza, se ha convertido en una de las localidades vascas donde más ha crecido la delincuencia según los datos publicados por la Ertzaintza hasta el 30 de septiembre. Su alcaldesa, Cristina Laborda (PSE-EE), admitió el miércoles que «el incremento, de casi cuatro puntos, se debe principalmente al aumento de los delitos contra el patrimonio, robos con fuerza y hurtos», al tiempo que aseguró ser consciente «de la realidad que existe detrás de esos números». Así, confirmó que ha pedido al consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, «más efectivos» de la Ertzaintza en Irun. «Tal como hemos hecho con nuestra Policía local, reclamamos un refuerzo policial».
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En esta línea, también el alcalde de Eibar, Jon Iraola (PSE-EE), ha sugerido a Zupiria que «valorase incrementar los recursos policiales» en la zona, a raíz de la pelea ocurrida la noche del 25 de octubre y que requirió la intervención de la Policía Municipal y la Ertzaintza. El hecho de que Iraola hiciera tal petición en nombre del Ayuntamiento no gustó a sus socios de gobierno, el PNV, lo que ha desencadenado en un rifirrafe entre ambos grupos políticos sobre la organización de los turnos nocturnos de la Policía local, aunque sin cuestionar la necesidad de más vigilancia en la ciudad armera, donde los delitos contra el patrimonio han subido en el último año de 726 a 889, según el citado informe de la Ertzaintza.
Entradas en prisión
En Donostia, donde la Ertzaintza ha detenido a 51 multirreincidentes hasta agosto, este tipo de ilícitos han bajado de 4.741 a 4.387. La Guardia Municipal también constata «un leve descenso de los delitos presenciales» como hurtos, robos con fuerza o con violencia, asegura su director, Jon Udakiola, que apunta «un aumento de tráfico de drogas y de ciberdelitos». En su opinión, el menor registro de delitos contra el patrimonio obedece por un lado a una eficacia del «trabajo preventivo» a nivel policial, pero también a que «ha habido personas reincidentes que han estado dando mucha guerra durante mucho tiempo y que han acabado en prisión. Y desde que se han producido esos ingresos en prisión, se han reducido los delitos en algunas áreas zonas concretas donde actuaban».
En este contexto, Udakiola pone en valor el hecho de que 68 agentes de la Policía Municipal vayan a tener acceso al Sistema de Registros de apoyo a la Administración de Justicia (Siraj), sin depender de la Ertzaintza. Así, van a conocer, por ejemplo, si un detenido por el robo de un móvil tiene una orden detención por otro robo en Almería. Esto les permitiría solicitar al fiscal unas diligencias urgentes, algo que no sería viable sin conocer ese historial penal.
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