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Semana Santa «con seriedad y recogimiento»

Primera página de 'El Diario Vasco', el 4 de abril de 1958, Viernes Santo/
Primera página de 'El Diario Vasco', el 4 de abril de 1958, Viernes Santo

Viajando a la Gipuzkoa del pasado sin salir de la hemeroteca

Mikel G. Gurpegui
MIKEL G. GURPEGUI

Nuestra máquina del tiempo se ha vuelto un poco loca. Va saltando rápidamente de año en año, recorriendo diversos momentos en que la Semana Santa se vivía en Gipuzkoa con mayor devoción, recogimiento e intensidad.

1912: Escándalo, para el diario 'La Constancia', porque alguno no se quitó el gorro al paso de la procesión donostiarra del Santo Entierro. «Hubo algún desgraciado que se hallaba entre los grupos de espectadores con la cabeza cubierta y hemos de hacer constar con mucho gusto la conducta de los policías de Seguridad que supieron cumplir con su obligación imponiéndose con energía al mismo tiempo que con prudencia, para que nadie profanara el acto con irreverencias».

1943: Había una movilización general por templos y procesiones. «El Jueves Santo fueron millares las comuniones que se administraron en las parroquias e iglesias de nuestra ciudad, viéndose igualmente extraordinariamente concurridos los oficios divinos. Durante los dos días ha sido incesante el desfile de fieles ante los Monumentos, y tanto los sermones del Mandato y de la Soledad, como las horas santas y los de las Siete Palabras han sido escuchados por verdaderas multitudes enfervorizadas por la elocuencia y unción de los oradores sagrados«.

1944: En el primitivo Kursaal se representaban 'Estampas Evangélicas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo'. «Es un espectáculo siempre actual en su género antiguo y moderno. El Evangelio y la Liturgia reunidos. El drama y el coro enlazados. Es la pasión escénicamente representada. Es el calvario dramatizado en la tradición eclesiástica».

1950: Se restringían los espectáculos (lo curioso es que la misma orden se seguiría publicando en 1970, aunque su aplicación fuese más laxa). «De orden del excelentísimo señor ministro de Gobernación, y al igual que en años anteriores, queda prohibida la celebración de toda clase de espectáculos desde la terminación de las funciones de tarde del Miércoles Santo hasta las 12 horas del mediodía del Sábado Santo, quedando exceptuados de esta prohibición los conciertos sacros u otros actos de índole análoga, cuya autorización deberá ser solicitada de este Gobierno».

1950: Pequeño incendio en la procesión de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que salía de la catedral del Buen Pastor. «La procesión regresó al templo a las nueve y media de la noche, después de iniciarse, por efecto de las llamas de las velas, un pequeño incendio en el Paso de la Virgen de la Esperanza, a la altura de la Avenida, que a Dios gracias fue sofocado inmediatamente, sin que la imagen ni sus vestiduras sufrieran deterioro. En la procesión figuraron los Pasos de todos los años y, como tónica general del fervor, pudo advertirse que asistieron más penitentes descalzos y muchos más niños».

1955: A Hondarribia, lógicamente, iban los del 'otro lado'. «Las procesiones de Fuenterrabía se celebraron con gran solemnidad y fueron presenciadas por millares de almas, destacando la presencia de numerosos turistas extranjeros».

1970: Había desparecido la procesión de Jesús Nazareno y la otra donostiarra, la del Santo entierro, estaba a punto de hacerlo. «Vamos culminando la Semana Santa donostiarra, en la que únicamente rendimos culto externo con la procesión solemne de esta tarde, sólo para hombres. Hombres son los que acompañan al Santo Sepulcro, a cara descubierta, sin capas ni capirotes, con seriedad y recogimiento. El resto de los cultos, quedan encerrados en el templo, para aquellos que se quedan en casa y no escapan en fechas tan significativas en busca de otro ambiente. (...) Uno no puede evitar el echar de menos las procesiones, la solemnidad de los cultos, la participación de la polifonía en los mismos, prestando una riqueza de expresión indudable, como si tratara de fundir las voces del universo en un haz de sentimientos».

1982: A Segura llegó dinero para dar lustre a su procesión. «En Segura, este año se ha contado con una subvención del Gobierno Vasco de 250.000 ptas. para reponer las vestiduras de los soldados romanos, que tienen marchamo, nada menos, que de un famoso taller de costura de parís. Como la renovación de los trajes no ha hecho gastar todo el dinero de la subvención, parte del mismo se ha destinado a la restauración de las imágenes, con lo que se prevé que el año próximo lucirán aún con mayor realce».