1958 | Homenaje al maestro Secundino Esnaola
Su brillante carrera de triunfos le hizo merecedor de numerosos reconocimientos populares y oficiales
Tal día como el de hoy, también domingo, 23 de noviembre, del año 1958, fue una jornada de reconocimiento para el matrimonio formado por Ignacio ... Olaechea y Josefina Carrera, residentes en el caserío Ugueta de Lizarza. A los seis hijos que ya tenían, el pasado 2 de septiembre se añadieron tres en un mismo parto, motivo por el que fueron citados en el Palacio de la Audiencia Provincial para recibir un premio de tres mil pesetas, que les fue entregado por Ignacio López Arroyo, presidente de la Audiencia y de la Junta Provincial de Protección de Menores de Guipúzcoa.
Hoy por la tarde hubo animación en torno al campo de fútbol de Atocha, donde la Real Sociedad, con Araquistain como portero y sin que se marcaran goles, se enfrentaba al Real Madrid, al tiempo que los aficionados al séptimo arte esperaban al día de mañana, lunes, para acudir al estreno en el Teatro Príncipe, de la película 'El puente sobre el Kwai'.
Entre unos y otros, músicos y coristas, recordando todavía que ayer había sido el día de su patrona, Santa Cecilia, y que lo habían celebrado con diversos conciertos y actuaciones… la Schola Cantorum de Nuestra Señora la Virgen del Coro en el teatro Victoria Eugenia, los coros Maitea y Easo en el Bellas Artes… y el Orfeón Donostiarra, dirigido por el maestro Gorostidi, hoy domingo por la mañana, cantando varios motetes en la misa celebrada en San Vicente, ofrecida por los fallecidos durante el año. Terminada la ceremonia religiosa, en informal procesión, orfeonistas, autoridades y amigos de la música se dirigieron hasta la calle Reina Regente para, junto al estanque, descubrir el monumento dedicado al maestro Secundino Esnaola, debido a la mano del escultor Julio Beobide.
Fue director del Orfeón Donostiarra durante 27 años, facilitando el acceso a mujeres, jóvenes y niños
«Para que la vinculación de Esnaola con el Orfeón Donostiarra y con toda la ciudad quedara permanentemente en el recuerdo de los donostiarras, el año 1954 se encargó a Julio Beobide que le realizara un busto, el cual fue entregado a San Sebastián en el transcurso de un concierto celebrado en el Museo de San Telmo».
En la comitiva figuraban el alcalde, Antonio Vega de Seoane, el diputado provincial, Ramón Flórez Salazar, representando al presidente de la Diputación, y la directiva del Orfeón Donostiarra, precedidos por el «glorioso estandarte» de la entidad y la Banda Municipal de Txistularis.
Descubierta la escultura, fue bendecida por el canónigo, maestrescuela, párroco y arcipreste del Buen Pastor, Ramón Laspiur; se hizo entrega de un hermoso ramo a Merche Esnaola, hija del maestro, y «varias señoritas del Orfeón Donostiarra depositaron flores y cantaron el 'Loa loa' del recordado maisu», antes de que sonaran las notas del 'Agur Jaunak'.
Secundino Esnaola, nacido en Zumarraga en 1878, trabajó como sochantre en la iglesia de San Vicente, impartió clases de solfeo y canto, cursó estudios de armonía, contrapunto y fuga y, a la muerte de Norberto Luzuriaga, fue nombrado director del Orfeón Donostiarra el 21 de junio de 1902, tomando posesión del cargo el 7 de julio. Ofreció su primer concierto el 1 de septiembre y murió en octubre de 1929, por lo que fueron veintisiete los años que permaneció llevando la batuta de la citada masa coral.
Más allá de sus éxitos corales, «inyectó savia nueva al Orfeón, permitiendo la admisión de mujeres y niños». Su brillante carrera musical le hizo merecedor del nombramiento como Caballero de la Orden de Beneficencia y de la de Alfonso XIII, recibió las Palmas Académicas Francesas y la Cruz de Alfonso XII y le dedicaron una calle en San Sebastián y Zumarraga.
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