https://static.diariovasco.com/www/menu/img/gipuzkoa-memoria-desktop.jpg

1944 | Se extiende «la costumbre aldeana de tomar caldo»

Tras un cortejo fúnebre, el Café Avenida. / FOTOCAR / VICENTE MARTÍN
Tras un cortejo fúnebre, el Café Avenida. / FOTOCAR / VICENTE MARTÍN

Hace 75 años decían que en Donostia «rara es la tasca donde no den el caldito con buenos tropiezos gallináceos»

Mikel G. Gurpegui
MIKEL G. GURPEGUISan Sebastián

Con este frío, ¿les apetece un caldo? Seguro que sí. Una taza de caldo caliente es un reconstituyente que siempre entra de maravilla, aunque acaso no la tengamos entre nuestras consumiciones habituales.

'Salda badago'. El caldo parece haber estado siempre ahí, en una segunda fila, pero quizás se popularizase más en la década de los años 40. O como una moda en auge lo encontramos en un comentario que publicó EL DIARIO VASCO en su sección 'Sirimiri' en la edición del 12 de enero de 1944.

«Va poniéndose de moda en la ciudad la costumbre aldeana de tomar una taza de caldo: en los pueblos se practica los domingos, después de la misa mayor, y aquí, a diario, y ya al mediodía, cuando la 'flaquiya' hace bostezar. Bostezos que no necesitan de aperitivo, porque son síntoma de que el apetito está abierto de par en par».

El caldo, por lo que parece, estaba muy extendido en el San Sebastián de hace 75 años. «Rara es la tasca o bodegón -escribían entonces- donde no den el caldito con buenos tropiezos gallináceos. En uno de la calle 31 de Agosto es riquísimo, y por una peseta. Las buenas costumbres acaban por imponerse».

Un cierre que se nota

Nos hemos quedado con unas tremendas ganas de tomarnos una buena taza de caldo, que no sabemos si servirían en los cafés de la época. Desde luego, el Café Avenida no lo podríamos tomar aunque lo tuviesen, porque había cerrado, lo que lamentaban amargamente en nuestro periódico en enero de 1944.

«El domingo sobre todo, es cuando más se nota el cierre del Café de la Avenida. Queda triste y en penumbra -nada, lo dicho: a media luz- toda esa zona. Parece más desanimado el paseo».

«De suponer es que, en un sitio tan céntrico, se establezcan en ese amplio local comercios a tono con la categoría de la ciudad y de su arteria principal y que por las noches no cierren los escaparates ni apaguen las luces. Esta es una de las cosas que no acertamos a comprender por qué se hace en muchos establecimientos instalados en el cogollito de San Sebastián».

Emblemática esquina

El Café o Gran Café de la Avenida, heredero del Kutz y que también había tenido los nombres de Royalty y Toledo, se encontraba en un punto central, la esquina de la Avenida con el paseo de los Fueros, en la acera de enfrente de Los Fabricantes Unidos. Tras su cierre, en 1950 se instalaría en sus amplios locales la horchatería La Valencianeta.

Nos quedamos en enero de hace 75 años sin tomar caldo ni café. Y sin necesidad de utilizar el producto que entonces se anunciaba en las páginas de DV.

«Elixir estomacal Sáiz de Carlos. Alivia el dolor de estómago, acidez, dispepsia, vómitos, diarreas en niños y adultos, dilatación y úlcera del estómago; tonifica y ayuda a las digestiones».