Mantienen la petición de 6 años para un padre acusado de abusar de su hija

Mantienen la petición de 6 años para un padre acusado de abusar de su hija

Dos peritos afirman que la declaración de la víctima se relaciona con «una experiencia real que podría haber ocurrido»

J. P. SAN SEBASTIÁN.

La Fiscalía de Gipuzkoa mantuvo ayer la petición de seis años de prisión para un varón acusado de abusar sexualmente de su hija menor de edad, a la que le instó a ducharse desnuda con él y a la que presuntamente sometió a diversos tocamientos. La vista quedó suspendida el pasado 11 de febrero y ayer se reanudó en la Sección Primera con la celebración de una prueba pericial, las conclusiones y los informes. La defensa demandó la absolución.

Los hechos que son objeto de este proceso se remontan a mayo de 2015. Según el escrito de calificación de la Fiscalía, el inculpado se encontraba en su domicilio en compañía de su hija, con la que debía pasar el fin de semana, conforme al régimen de visitas que había convenido con su exmujer. La acusación pública mantuvo ayer que el padre, «movido por un ánimo libidinoso y aprovechándose de la confianza paternal», animó a la niña a que se ducharan juntos. Durante la vista, la menor confirmó el contenido de la denuncia y explicó que aquel fin de semana tenían previsto ir a la playa, pero que como hizo malo se quedaron en casa. Dijo que el día de autos estaban solos en el domicilio, ya que la pareja con la que la vivía su progenitor se encontraba fuera del país. La menor manifestó que estaba viendo la televisión cuando su padre le propuso ir juntos a la ducha. «Le dije que para qué. No entendía. Era una situación incómoda. Me respondió que era para recordar cómo me duchaba él cuando yo era pequeña; era todo era una mentira», declaró.

La menor manifestó que su progenitor terminó «medio obligándole» a entrar en el baño y que en los instantes posteriores, le quitó el bikini que vestía, la enjabonó y la sometió a diversos tocamientos, a la vez que le cogió de la mano y la acercó a sus genitales. La niña indicó asimismo que su padre intentó besarle.

En la sesión de ayer comparecieron dos expertas en valoración psicológica forense para determinar la credibilidad del testimonio de la menor y asimismo evaluar si la adolescente presentaba alguna afectación derivada de los hechos denunciados. Las expertas indicaron que «el testimonio que emite la menor se correlaciona con una experiencia real, personal, que podría hacer ocurrido como ella lo relató. En los elementos centrales y esenciales no hay contradicciones», indicaron.

Asimismo, manifestaron que detectaron en la menor una «afectación en forma de malestar emocional», aunque parte de la misma era anterior a lo acontecido con el padre, por lo que «no podemos determinar que sean derivados» de los hechos denunciados». Las expertas indicaron que no observaron en la hija trastorno alguno que le pudiera haberle llevado a tener una percepción equivocada de la realidad.

Una de las peritos señaló que, de acuerdo a las manifestaciones de la menor, el progenitor era un «punto de apoyo» de la hija, «ya que en el contexto materno no estaba a gusto».

«Los hechos que ella relata son los que son y los vivió mal, con la connotación de que no deberían haber pasado. Ella decía que, por un lado, sentía pena por su padre y a la vez rabia por lo que había hecho» explicó una de las expertas que asimismo detectó en la joven un sentimiento de culpa por haber colocado «en situación judicial al progenitor», concluyó la experta.