Libertad provisional para 'La Manada': «Nos sentimos desprotegidas, ni siquiera la Justicia nos ampara»

Participantes en la multitudinaria cacerolada de Donostia atraviesan las calles de la Parte Vieja con algunas banderas moradas. / MICHELENA

Miles de ciudadanos se echan a la calle para manifestar su repulsa ante la decisión de la Audiencia de Navarra sobre 'La Manada' | El Boulevard donostiarra acogió una cacerolada que se trasladó hasta los juzgados de Atotxa para hacer ver que «sí te creemos, hermana»

Judith Urquijo
JUDITH URQUIJOSAN SEBASTIÁN.

La noticia de la libertad provisional de 'La Manada' corrió como la pólvora a primera hora de la tarde e hizo estallar la indignación de miles de ciudadanos, canalizada una vez más a través de las redes sociales. El móvil hizo de vehículo para convocar manifestaciones de repulsa. Como cuando la misma Audiencia de Navarra consideró que no había habido intimidación ni agresión cuando los cinco condenados abusaron de una chica en los Sanfermines de 2016, y como ocurrió el pasado 8M, miles de mujeres, y de hombres, se echaron ayer a la calle.

El quiosco del Boulevard albergó la movilización más numerosa de cuantas se improvisaron en Gipuzkoa. Para las 19.00 horas, cientos de ciudadanos se reunieron provistos con sus cacerolas para responder con una sonora protesta la decisión judicial. Algún grupo aislado de chicos se distinguía en medio de la masa, pero las mujeres protagonizaron la muestra de indignación contra la decisión judicial. No hubo tiempo esta vez para trabajadas pancartas, pero no faltaron banderines y pañuelos morados.

Ante un quiosco habilitado para un concierto de una banda de jazz, una portavoz del Movimiento Feminista de San Sebastián leyó, micrófono en mano, un manifiesto. «Nos hemos reunido para hacer ver que sí te creemos hermana por mucho que las instituciones judiciales digan lo contrario». Fue el mensaje central del acto, reeditando lo ya expresado aquel 26 de abril en el que la Audiencia de Navarra negó la violación. La declaración leída añadió que «las agresiones a las mujeres son un instrumento de control para este sistema capitalista» para terminar con una declaración de intenciones: «seguiremos luchando y saliendo a la calle utilizando el empoderamiento de la mujer».

El enfado era evidente entre las personas congregadas en la cacerolada. Inés García, zarauztarra de 32 años, lamentaba que «parece que violar es gratis y eso asusta. Nos sentimos desprotegidas porque ni siquiera la Justica nos ampara y por eso estamos aquí». Desencantada, concluía que «las instituciones quieren mostrar su poder y punto».

La desconfianza en los tribunales era compartida. Por eso había quien se lo veía venir. La donostiarra Itziar Orbegozo, de 34 años, afirmaba que «estaba claro que no se iba a hacer justica y tenemos claro que no la va a haber». Censuraba que «una víctima tiene que justificarse muchísimo por muchas pruebas que haya». Tampoco ella creía en las instituciones. «No es que no empaticen con la mujer, es que van contra nosotras».

«Con el dinero que pagan para salir, los jueces se tomarán una caña y punto», clamaba una mujer

Pamplona albergó una de las manifestaciones más numerosas y hoy habrá más en muchos municipios

Irene Leoz, de 19 años, los mismos que la víctima de 'La Manada', resumía el sentir del grupo al expresar que «nos parece vergonzoso y es una injusticia que en este país se permitan cosas así». Se dolía por una ocasión perdida. «Este caso tenía que haber servido de ejemplo. Que hubieran pagado por lo que hicieron. Pero ha sido todo lo contrario». Anunció que no se rendirá. «No podemos estar calladas y siempre que podamos vamos a salir a la calle porque parece que no avanzamos».

La manifestación se disolvió en ese punto en poco más de diez minutos para dejar paso al evento musical programado a esa hora, pero las ganas de rebelarse contra la decisión judicial condujeron a los manifestantes hasta los juzgados de Atotxa, previo paso por la Parte Vieja. Escocía en los corrillos el hecho de que, para más inri, los condenados a 9 años queden en libertad en vísperas de los Sanfermines de este año, y del resto del ciclo festivo. Jokine Santos, donostiarra de 20 años, denunciaba que la resolución de la Audiencia de Navarra «demuestra a los jóvenes que en cualquier fiesta van a tener el derecho de acercarse a una chica aunque no tengan su consentimiento». «Lo único que se ha hecho con este caso es culpabilizar a la mujer», clamaba.

Otra de las realidades que despertó la ira ciudadana fue el del «precio» que los integrantes de 'La Manada' tendrán que pagar para salir de la cárcel. La fianza impuesta de 6.000 euros dio pie a más de un comentario. Purificación García, donostiarra de 64 años, ironizaba con el hecho de que «con el dinero que tienen que pagar para salir, los jueces se tomarán unas cañas y punto». Para ella, «los juzgados están en la época de Franco».

Redes encendidas

Fuera de Gipuzkoa, la concentración más nutrida tuvo lugar en la plaza consistorial de Pamplona. Se produjo apenas unas horas después de conocerse la decisión de la Audiencia y desde la ola de indignación salieron gritos como «No es no, lo demás es violación», «Esta justicia es una mierda» o «No los queremos en San Fermín». «Somos mujeres: no vamos a parar» se leía en la pancarta de grandes dimensiones que fue desplegada en la plaza, en la que se congregaron unas tres mil personas, según la Policía Municipal.

En Bilbao, los concentrados en la plaza Unamuno se situaron en torno a una pancarta en la que podían leerse las frases «Solo sí es sí» y «No a la cultura de la violación». Los manifestantes corearon lemas críticos con la Justicia, y eslóganes como «No es un caso aislado, se llama patriarcado», «Tranquila hermana, aquí está tu manada» o «Hoy en la calle, mañana violando».

Las manifestaciones se repitieron en muchos municipios, y en otros tantos se han convocado para hoy. Pero más allá de los encuentros presenciales, los mensajes de indignación se prodigaron por las redes durante toda la tarde con las etiquetas «Si #LaManada sale, nosotras ocupamos las calles», o «#LasCallesTambienSonNuestras», o «#YoTeCreo».

A última hora de la tarde 100.000 personas habían firmado ya una petición lanzada por la plataforma change.org de para que los miembros de 'La Manada' no queden en libertad provisional.

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