El atasco en los juzgados guipuzcoanos se agrava al rozar los 50.000 casos sin resolver
Los asuntos pendientes aumentan en 12.420 en un año, un 34% más, y la tasa de congestión alcanza los 1,72 puntos empujada por las cláusulas suelo y una mayor delincuencia
El atasco en los juzgados de Gipuzkoa no deja de crecer y los asuntos pendientes se acumulan sobre las mesas de los magistrados, que se ... ven impotentes para dar salida a los casos que ya estaban en trámite al inicio de año más aquellos que van ingresando con el paso de los meses. Por mucho que fuercen la máquina y eleven sus cifras de resolución, como han logrado hacer en el último año, el conjunto de asuntos pendientes no disminuye. Al contrario. En este 2025 rozan los 50.000 en Gipuzkoa y no es descabellado prever que esa frontera se pueda rebasar este mismo año, según apuntan fuentes judiciales.
De 2023 a 2024, ambos a año cerrado, se registró un incremento del 34% en los casos pendientes de resolver en los juzgados guipuzcoanos, nada menos que 12.420 asuntos más, hasta alcanzar los 48.486, tal y como recogen las estadísticas oficiales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). En los datos más recientes, a cierre del primer semestre de 2025, esa cifra había aumentado ligeramente hasta los 48.502 asuntos, pero es que el primer trimestre se había cerrado con 49.756. Los datos del tercer trimestre (aún sin publicar), con el verano de por medio, pueden ser decisivos para romper la barrera psicológica de los 50.000 casos en trámite.
Esta sobrecarga de trabajo de base, que se suma a los asuntos que entran en el día a día a los juzgados, es una fuente de «estrés» para los trabajadores de la Administración de Justicia, según coinciden en señalar diversas fuentes jurídicas. Con la agravante de que tampoco se ve una solución al problema en el futuro próximo. En el horizonte aparecen los cambios de organización que prevé la ley estatal de Eficiencia en la Justicia, que entrarán en vigor el 31 de diciembre en Donostia y Eibar –Irun, Azpeitia, Bergara y Tolosa ya trabajan con el nuevo modelo desde el pasado julio–, y que contemplan la creación de los tribunales de instancia y de la nueva Oficina Judicial. Pero en los juzgados de Gipuzkoa se ve con cierto escepticismo que estas modificaciones organizativas vayan a aliviar el atasco actual.
En el último año, los juzgados de Gipuzkoa han acentuado su congestión con un 34% más de asuntos pendientes que un año antes y se ha disparado especialmente el número de asuntos tratados por las salas de primera instancia de lo Civil, con un 117% más, lo que supone doblar el número de asuntos pendientes en dichas salas.
Este incremento se debe especialmente al aluvión de demandas de cláusulas suelo de las hipotecas que «están desbordando» los juzgados de lo Civil. Solo hay que observar el ejemplo del juzgado de instancia nº8 de Donostia, que empezó el año 2024 con 3.478 asuntos pendientes y lo terminó con 11.507. Tres veces más.
En los juzgados de lo Penal, mientras, aunque los asuntos ingresados en 2024 fueron 1.600 más que los de un año antes, un mayor ritmo de resolución (1.867 asuntos más que el año anterior) permitió que los casos pendientes a final de año solo se incrementasen un 5%, hasta los 15.392. Una cifra, no obstante, que sigue siendo acuciante.
«Los juzgados importantes»
Un juez que trabaja en los juzgados de Atotxa en Donostia, los que mayor volumen de trabajo soportan en el territorio, indica que la saturación afecta especialmente «a los juzgados más importantes, los que mayor número de asuntos gestionan», por lo que acaba teniendo su incidencia en cualquier ciudadano que acuda a la Justicia. «Los juzgados que están con mayor volumen de entrada de asuntos, lo que acaba generando atascos, son los juzgados de instancia. Los de lo Civil, para entendernos. Pero los de lo Penal y la jurisdicción Social también están registrando incrementos en los asuntos que les entran, por lo que pocos se libran».
Las estadísticas del CGPJ confirman la percepción de este magistrado a pie de juzgado. En 2024, los asuntos ingresados en lo Civil en el conjunto de Gipuzkoa aumentaron un 44%, al pasar de 25.865 a 37.464. En lo Penal el incremento fue más moderado, del 5%, pero se superaron los 35.000 casos. En lo Social el número de asuntos ingresados creció un 11%, hasta los 5.565. La jurisdicción Contencioso-Administrativa fue la única que registró un descenso del 26% y se quedó en los 1.399 asuntos.
En lo que se refiere a los asuntos resueltos, los juzgados de Gipuzkoa han acelerado precisamente en las tres jurisdicciones que han aumentado el número de ingresos, aunque este esfuerzo no haya sido suficiente para mitigar la congestión general. En lo Civil el incremento de los casos resueltos ha sido del 23%; en lo Penal han aumentado un 6%; y en lo Social, un 27%. La única bajada se ha producido en la jurisdicción Contencioso-Administrativa, con un 21% menos.
Aunque los datos a año completo siempre son el mejor reflejo de la situación general de los juzgados, las estadísticas más actualizadas del Consejo General a cierre del segundo trimestre de 2025 muestran una contención en los asuntos ingresados en la jurisdicción de lo Civil, mientras que en Penal se mantiene el incremento respecto al mismo periodo del año 2024. Por su parte, en los casos resueltos, las cifras son similares a las del ejercicio anterior. En lo que respecta a los asuntos en trámite al final del periodo, el segundo trimestre de este año se cerró con 48.502 casos, lo que supone un 15% más que un año antes.
La tendencia al alza en la congestión de los juzgados guipuzcoanos no es un fenómeno nuevo, ya que se arrastra desde la pandemia de Covid. La tasa que lo mide ha experimentado un crecimiento del 27% desde el año 2019. Entonces, la tasa de congestión registrada fue de 1,35, creciendo en el año 2020 hasta 1,46. En 2021 logró descender muy ligeramente hasta 1,44, mientras que en el año 2022 sufrió un nuevo incremento hasta los 1,56 puntos. En 2023 continuó su ascenso hasta alcanzar una cuota de 1,62, mientras que en 2024 escaló hasta los 1,72 puntos, la cifra más alta de la serie histórica.
Déficit de la planta judicial
En su Memoria Judicial de 2024 publicada recientemente, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) advierte de que el atasco afecta a todo Euskadi, no solo a Gipuzkoa. Subraya que «los índices de pendencia y congestión siguen al alza» en los juzgados vascos y alerta de que «el déficit de planta judicial sigue siendo el punto vulnerable del sistema de justicia de Euskadi», al contar con una ratio de siete puntos menos de jueces por cada 100.000 habitantes que la media de la Unión Europea (17 en la UE, 10,1 en Euskadi). Este déficit «provoca la imposibilidad de absorber la carga de trabajo creciente en los Juzgados de Instancia de las tres capitales». El TSJPV indica asimismo que «comienzan a atisbarse puntos de tensión, también en el orden Penal, preferentemente en los juzgados encargados de la ejecución penal».
El TSJPV advierte de que el atasco en los juzgados tiene una repercusión directa en los tiempos de espera. «Como consecuencia del incremento de la tasa de congestión por el progresivo alejamiento del diferencial entre los asuntos ingresados y los asuntos resueltos, se produce una dilación en el plazo de respuesta». Así, en la primera instancia, se ha transitado de una duración media de 7,1 meses del año 2023 a una duración media de 7,9 meses en el año 2024; y, en la segunda instancia, se ha pasado de una duración media de 5,5 meses a una duración media de 5,8 meses.
Estas carencias llevan al TSJPV a reclamar la necesidad de nuevas plazas judiciales, entre las que destaca un juzgado de primera instancia nº9 en Donostia o la conveniencia de estudiar la situación de los juzgados de lo Penal de San Sebastián «a fin de que pueda formularse una propuesta de creación de una nueva unidad judicial».
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