La Justicia restringe a cinco licencias el margen para ampliar las VTC en Gipuzkoa

Varios taxis, en la estación de trenes de San Sebastián. /SARA SANTOS
Varios taxis, en la estación de trenes de San Sebastián. / SARA SANTOS

Uber busca la manera de empezar a operar en Euskadi y ofrece su plataforma digital a dueños de licencias de vehículos con conductor

Amaia Chico
AMAIA CHICOSAN SEBASTIÁN.

Uber está buscando la manera de empezar a operar en Euskadi a través de las licencias VTC ya solicitadas y que están pendientes de resolver por parte de los tribunales. Pero el camino que tiene por delante se presume complicado. Primero, porque la Justicia ha estrechado, sobre todo en Gipuzkoa, el espacio para que se concedan nuevas licencias de vehículos con conductor, esas a las que la plataforma digital se ofrece como intermediaria con los clientes. Y, segundo, porque según han adelantado ya algunas empresas locales con licencias VTC en vigor, de inicio ninguna tiene intención de aceptar la 'oferta' de Uber, que se cuida de no poner fecha a su entrada y se esfuerza por enarbolar una bandera blanca ante el sector del taxi. «Nuestro objetivo es convertirnos en aliados», no en una amenaza, aseguran fuentes de la empresa.

La realidad judicial y administrativa ha rebajado sustancialmente los números que se manejaban en Euskadi para la posible incursión de Uber o Cabify, tras un verano 'caliente' de protestas y huelgas. En Gipuzkoa, de hecho, solo cinco licencias tienen aún recorrido jurídico y margen para ser concedidas y puestas en servicio, después de que otro paquete de 60 licencias haya concluido su periplo jurídico con la última sentencia en contra del TSJPV. Es decir, el grueso de las solicitudes que se presentaron en el territorio entre 2009 y 2015, antes de que la ley cerrara el grifo y estableciera el límite de 1 VTC por cada 30 taxis, se ha quedado por el camino, confirman fuentes del Gobierno Vasco. Y, por eso, en Gipuzkoa, a las 25 licencias en vigor -la mayoría en manos de las empresas Suital y Vallina- solo podrían sumarse otras 5.

La cifra de momento no inquieta ni a la Administración autonómica ni a los taxistas, que se muestran convencidos de que los propietarios locales de vehículos con conductor no van a aceptar la intermediación de Uber, y advierten además de que, más allá de las resoluciones judiciales favorables, hay un camino administrativo posterior que algunos solicitantes no cubren y que, por tanto, reduce también el número real de nuevas licencias en vigor.

Oferta de empleo

Es lo que ha ocurrido en Bizkaia, el territorio con más solicitudes sobre la mesa y por donde Uber tendría la intención de entrar para ir dando servicio en toda la CAV. Un anuncio en un portal de empleo para buscar conductores VTC en ese territorio, según informaba ayer El Correo, ha activado la alerta ante la inminente llegada de la plataforma a Euskadi. Y aunque fuentes de la empresa se desvinculan oficialmente de la oferta, no ocultan su pretensión de «empezar a prestar servicio» en Euskadi y su interés por atraer a titulares de licencias, ya que ellos no poseen ninguna.

Los datos que maneja el Gobierno Vasco, no obstante, limitan la incidencia de esos nuevos vehículos con conductor. Y es que aunque la Justicia ha autorizado 178 solicitudes de licencia VTC en ese territorio -ya se han completado todos los procedimientos judiciales-, solo en 50 casos los titulares (personas físicas o jurídicas) han presentado en fecha la documentación requerida por las Diputaciones forales, las encargadas en último término de otorgar las licencias para que los vehículos empiecen a circular y a recoger clientes.

En Bizkaia, solo 50 de las 178 licencias avaladas por la Justicia han presentado la documentación precisa

La plataforma digital ofrece su servicio de intermediación a titulares de licencias VTC

El escenario, por tanto, deja a Bizkaia con un número máximo de licencias de 90 vehículos VTC. Las 40 ya en vigor, y las 50 pendientes de culminar el proceso administrativo, todas pertenecientes al mismo solicitante. Dicho de forma oficial, hay medio centenar de licencias «pendientes de ejecución de sentencia», una vez que el pasado 5 de junio de 2018 la Justicia dio la razón a la persona física o jurídica -no ha trascendido- que recurrió la negativa a operar, y que entregó antes del 5 de septiembre la documentación requerida, que ahora la Diputación de Bizkaia analiza para otorgar definitivamente la licencia.

En Álava, donde hay 29 vehículos VTC en marcha, quedan otras 98 licencias por dirimir. La Justicia se ha pronunciado ya a favor de 85 recursos, y al Tribunal Supremo le quedan otros 13 por pronunciarse. Pero falta por conocer cuántas de ese centenar completan toda la tramitación exigida para empezar a trabajar en ese territorio, y en el resto, porque de momento, el único límite geográfico para estos vehículos es el autonómico.

El recuento global, por tanto, deja en un máximo de 150 las nuevas licencias VTC que pueden activarse en Euskadi, después de resueltas judicialmente las 400 solicitudes que se presentaron entre 2009 y 2015, y de la criba administrativa posterior, último trámite al que muchos solicitantes han renunciado por diferentes motivos.

Uber confía, aún y todo, en poder prestar servicio a través de algunas de esas nuevas licencias, que no pueden ampliarse más ya que la ley impide superar el límite 1/30 que en Euskadi ya está completo. Su negocio se basa en intermediar entre coches y clientes a cambio de un canon, comisión o porcentaje del trayecto, que puede ser tanto urbano como interurbano, a falta de que tanto la Administración central, como la autonómica y los ayuntamientos completen la regulación para estos vehículos y marquen bien los límites, en función de su presencia real. Uber, según diversas fuentes consultadas, ha solicitado reuniones con las administraciones vascas y el sector del taxi con el fin de suavizar su entrada y compatibilizar servicios. Algo que hasta ahora taxis y VTC cumplían.

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