El mundo entero se está inflamando. Y razones hay. Esto ocurre en el mundo metafórico por diversas razones geopolíticas pero no, yo lo digo literalmente: ... la gente, las personas, el mundo entero sufre de inflamación digestiva. Estoy generalizando, claro, porque confieso que concretamente no lo sufro, pero veo que estáis comprando todo tipo de productos para contraatacar la inflamación masiva. Enumero algunas de estas cosas que parecen infalibles: cúrcuma, pimienta negra, jengibre, glucosamina, vitamina C liposomal, colágeno, magnesio, gomitas de vinagre, melatonina y ashwagandha, tal como suena. Pueden tomarse por separado, juntos en parejas de productos o de tres e tres.
De verdad que no entiendo qué os pasa. Cuanto más deporte, más ejercicio de fuerza -qué tabarra con la fuerza- más alimentación saludable, más meditación y más cuidado de salud mental, más inflamación y, como consecuencia, más cúrcuma con jengibre.
Por otro lado, y a ver si va a ser esto, medio mundo está haciendo bizcocho siguiendo la receta de Rosalía. Que conste que me parece que será buenísimo, de mi gusto, porque resulta un tipo de bizcocho jugoso, húmedo, no esponjoso. Pero, claro, una taza bien grande de aceite, vale; zumo de naranja, vale; piel de naranja rallada, vale… Pero un chorretón de anís del Mono no sé si os va a ir bien para la inflamación. Aunque, como bien dice el propio mono dibujado en la rancia etiqueta de la botella: «La ciencia lo dijo y yo no miento».
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión