Irun habilita un nuevo recurso con 70 plazas para migrantes en tránsito

Ayer por la tarde comenzaron a preparar las camas en el colegio Leka-Enea. / PROTECCIÓN CIVIL IRUN
Ayer por la tarde comenzaron a preparar las camas en el colegio Leka-Enea. / PROTECCIÓN CIVIL IRUN

El centro, ubicado en el gimnasio del colegio de Leka-Enea, entró ayer en funcionamiento y se mantendrá hasta el próximo 1 de septiembre

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZ SAN SEBASTIÁN.

Irun ya ha decidido cuál será el nuevo emplazamiento para su centro de atención de emergencia para migrantes en tránsito. Fuentes del consistorio informaron ayer de que este cede las instalaciones del colegio Leka-Enea para este fin, en concreto el gimnasio, en el que se habilitarán 70 plazas. Este nuevo centro, que ayer mismo entró en funcionamiento, se mantendrá activo hasta el próximo 1 de septiembre. Una decisión que llega apremiada por la necesidad de contar con un recurso con mayor capacidad en la localidad, ya que el primero, instalado en el antiguo hospital con 28 plazas, se había quedado pequeño y las 60 plazas del albergue de Martindozenea habilitadas el pasado sábado eran provisionales.

En el centro de emergencia, ubicado en el barrio de San Miguel de Irun, se servirá desayuno, comida y cena a los migrantes que se alojen en él, un hecho que difiere de lo que ocurría hasta ahora, ya que los servicios de comida se realizaban en comedores sociales. El gimnasio cuenta asimismo con aseos y duchas, y será gestionado por Cruz Roja, como ocurre en el resto de recursos instalados en Euskadi.

Las personas que utilicen estas instalaciones recibirán asistencia médica y asesoramiento, con el fin de aclarar cualquier duda que puedan tener respecto a su situación, tanto en el caso de querer continuar con su viaje migratorio como si deciden establecerse en Gipuzkoa. Fuentes del consistorio confirmaron que el centro cumplirá con los últimos criterios establecidos en la mesa de coordinación, que la pasada semana amplió el periodo de acogida en estos centros de 3 a 5 días para personas vulnerables o en caso de haber plazas libres. Una decisión que llegó después de que colectivos que componen la Red Ciudadana de Acogida denunciaran que tres días era un tiempo insuficiente para realizar una acogida «digna». Asimismo, alertaron de que numerosos migrantes pasan la noche en las calles de Irun cuando los recursos establecidos tienen plazas libres. De hecho, fuentes de esta red consultadas ayer por este periódico aseguraron que la noche del lunes se volvió a dar esta situación y varias personas tuvieron que dormir a la intemperie.

El gimnasio del colegio Leka-Enea, competencia del Ayuntamiento de Irun, será por tanto durante los próximos 17 días el lugar de acogida para los migrantes que recalen en la localidad dentro de su ruta migratoria.

Un tiempo de margen

A partir del 1 de septiembre, debido al comienzo de la actividad escolar, el Consistorio tendrá que buscar un nuevo emplazamiento para el centro de emergencia. Fuentes del Consistorio afirman que «Irun tiene que tener un recurso» y que la mesa de coordinación, -integrada por Gobierno Vasco, diputaciones, ayuntamientos de las tres capitales vascas e Irun y Cruz Roja-, que se reúne cada viernes, tendrá que establecer una ubicación para que este se mantenga. La habilitación del gimnasio de esta escuela de Primaria aporta un tiempo de margen para la toma de esa decisión. No obstante, la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, declaró que se espera que la llegada de inmigrantes procedentes de Andalucía se prolongue hasta mediados de octubre.

La Red Ciudadana de Acogida denuncia que los migrantes siguen durmiendo en la calle

Donostia e Irun han sido las dos localidades guipuzcoanas que más llegadas de migrantes han recibido en los últimos meses, desde que se desatara la llegada masiva de personas a las costas andaluzas. Si bien la mayoría de ellos solo pasan por Gipuzkoa de camino a otros destinos europeos, la necesidad de ofrecerles asistencia provocó que las instituciones establecieran una mesa de coordinación, que decidió crear un primer centro en Donostia, con capacidad para 25 plazas, ampliables hasta 40, y un segundo en Irun.

La localidad fronteriza habilitó en primer lugar el antiguo hospital con 28 plazas, y el pasado sábado la mesa de coordinación decidió activar provisionalmente el albergue de Martindozenea, que cuenta con 60 plazas, ante el aviso por parte de Cruz Roja de la llegada de 52 migrantes procedentes de Málaga a la localidad del Bidasoa. Con el nuevo recurso de 70 plazas en Irun Gipuzkoa cuenta por tanto con casi 100 plazas de acogida de emergencia, ampliables hasta unas 115.

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