Infraestructuras para superar el efecto frontera

Tren de alta velocidad en la estación de Hendaia/LUSA
Tren de alta velocidad en la estación de Hendaia / LUSA

La Eurorregión apuesta por reforzar el flujo del tráfico transfronterizo en tren, autobús y avión

M.MANGAS

«El objetivo de la Eurorregión es superar el efecto frontera». Lo declaró en 2012 el entonces presidente del ente supraterritorial Alain Rousset. Desde entonces, a fin de acortar distancias y consolidar un sentimiento de pertenencia a un espacio común, la Eurorregión Nueva Aquitania-Euskadi-Navarra ha reforzado sus acciones de cara a mejorar el flujo de tráfico para usuarios transfronterizos. Trenes, autobuses o aviones. La cooperación entre Euskadi y Aquitania ha pivotado desde su origen en torno a la cuestión central del transporte y la accesibilidad.

De hecho, el empeño actual por optimizar la movilidad transfronteriza y adaptarla a las necesidades y prácticas reales de los usuarios se remonta a 2004 y a la Plataforma Logística Aquitania Euskadi, con la que se comenzaron a gestionar los temas de infraestructuras como el corredor atlántico, las líneas de alta velocidad del Gran Proyecto Sur Oeste, su tramo Dax-Vitoria o la autopista ferroviaria.

En la actualidad, el foco está puesto sobre las infraestructuras ferroviarias. Tal y como se sustenta en el último Plan Estratégico 2014-2020, la Eurorregión desea de manera particular desarrollar una política ferroviaria global que configure «un espacio integral» coherente y articulado en torno a las orientaciones europeas y las redes europeas de transporte de viajeros.

En este escenario, las preferencias y los planes puestos en marcha para lograrlas son tres: hacer operativo, más allá de la frontera, el nuevo ancho de vía UIC exigido para la alta velocidad; la llegada de la red de trenes de gran velocidad a Burdeos y la puesta en marcha de la «Y vasca» y su interconexión con la red aquitana para desarrollar los servicios a escala eurorregional sin interrupción de carga.

Asegurar la promoción del corredor atlántico es otro de los cometidos de la Eurorregión, así como afianzar la coordinación para mejorar la intermodalidad entre los trenes de la SNCF y Euskotren en Hendaya y entre la red francesa y Renfe en Irún. La región supranacional posee además diez estaciones de tren en las principales localidades.

Servicios de autobús

La costa vasca y las siete capitales de las provincias históricas se pueden visitar en autobús, un medio que garantiza una conexión eficiente con la mayoría de los destinos a través de las principales estaciones: Pamplona, Donostia, Vitoria, Bilbao, Burdeos, Baiona, Biarritz, San Juan de Luz, Hendaya, Donostia e Irun.

Estas conexiones están especialmente desarrolladas en el sur de la frontera, ya sea a través de las redes públicas territoriales como Lurraldebus en Gipuzkoa o por los operadores privados que realizan trayectos transfronterizos entre Bayona, Biarritz, San Sebastián e incluso Bilbao, como Pesa, Alsa y Starshipper.

Al otro lado de la muga este tipo de oferta apenas existe, aunque el paisaje ha ido cambiando un poco a partir de la ley Macron de 2015. Ese mismo año, se inauguró la primera línea de autobús público transfronterizo que une Baiona e Irun, la 816 Euskadi Express. El precio de la oferta es de dos euros, sea cual sea el trayecto, y existe un billete combinado con Euskotren que permite realizar un viaje de ida y vuelta en autobús o Topo por cinco euros: el Passeusk.

La Eurorregión cuenta además con seis aeropuertos en las capitales. El de Pamplona y Vitoria ofrecen conexión con otras ciudades españolas, el de Donostia cubre el tráfico nacional regular con Madrid y Barcelona, Bilbao ofrece vuelos a otras capitales de España y Europa, Biarritz a ciudades europeas y Burdeos a numerosas capitales europeas e internacionales.

Para quienes escogen el coche como transporte habitual, la infraestructura de aparcamientos también es amplia. Hay servicio de parking en todos los municipios principales, como Hondarrabia, Bilbao, Hendaya, Baiona, Biarritz o Donostia, que cuenta con más de 6.000 plazas disponibles.

Coordinación transfronteriza para la alta velocidad

En Euskadi, los ojos están puestos en los avances de la Y vasca. Pero al otro lado, Francia también trabaja en la mejora de su infraestructura. La coordinación y cooperación entre los Gobiernos vasco y galo es requisito imprescindible para garantizar la alta velocidad cuando el TAV cruce la frontera y continúe por el corredor atlántico.

Según la última previsión del Ejecutivo de Euskadi, la Y vasca entrará en marcha en 2024. Para entonces, se espera que la renovación del tramo Hendaia-Baiona esté culminada y se asegure el servicio del tren de alta velocidad y de conexiones transfronterizas de mercancías y viajeros.