«Lo que nos indigna es que el conductor se diera a la fuga»

Un ertzaina observa la bicicleta de uno de los ciclistas arrollados en Zestoa./BALEIKE
Un ertzaina observa la bicicleta de uno de los ciclistas arrollados en Zestoa. / BALEIKE

La Ertzaintza abre una investigación por el atropello el miércoles de dos ciclistas en la N-631 a su paso por Zestoa

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZ

Los accidentes en carretera entre coches y ciclistas suceden por desgracias o por imprudencias. «Lo que nos indigna es que el conductor se diera a la fuga», refleja el malestar general de los aficionados txirrindularis Andoni Agirre, presidente de Zumaiako Triatloi Taldea, al que pertenecen los dos ciclistas, I.O. y J.I.A., que resultaron heridos el miércoles tras ser golpeados por un turismo a la altura del barrio Iraeta, en Zestoa.

Ambos se recuperan ya en sus casas de los golpes, después de pasar por el Hospital Universitario Donostia y ser dados de alta el mismo día. La Ertzaintza está elaborando el atestado, que será remitido al juzgado correspondiente. La investigación para tratar de dar con la identidad del autor está abierta, pero de momento no hay ninguna persona detenida ni en calidad de investigada, precisaron ayer desde el Departamento vasco de Seguridad. La Policía vasca no confirmó que alguien se personara en una comisaría como presunto autor de los hechos.

El atropello sucedió minutos antes de las diez de la mañana. Los dos ciclistas circulaban en fila en la N-631. Todo apunta a que fueron golpeados por un espejo retrovisor del coche, al parecer un Audi negro, que no paró y continuó su marcha. «Los accidentes pueden ocurrir. Lo grave en este caso es que el conductor no paró a ayudar ni a preocuparse por los dos ciclistas», añade Agirre, que admite que este tipo de siniestros pasan factura. «Da cierto miedo y respeto. Siempre sales con esa preocupación. Porque somos la parte vulnerable en la carretera. Entre todos, conductores y ciclistas, tenemos que tener más respeto». Al infortunio y a las maniobras imprudentes al volante hay que sumarles otros factores que dificultan la convivencia en carretera. Es verano, hay más tráfico y también época de vacaciones, lo que hace que haya también más ciclistas disfrutando de su afición. «Espero que este último accidente nos haga pararnos a pensar».

Los dos heridos fueron atendidos en el Hospital Donostia pero ya se recuperan en sus casas

En el recuerdo está la tragedia del matrimonio de Villabona arrollado mortalmente por un coche cuando hacían en bicicleta el Camino de Santiago en León. Iban junto a su hijo, que resultó herido. José Carlos Carrasco y Nerea Aguirre fallecieron en el acto. El conductor iba bebido. Fue ingresado en prisión provisional comunicada y sin fianza.

De momento no hay ninguna persona detenida ni en calidad de investigada

Ayer, la jornada de tráfico se saldó con un herido, un hombre que tuvo que ser rescatado por los bomberos del interior de su coche tras sufrir un accidente en la Gi-11, a su paso por Lasarte-Oria. Según el Departamento de Seguridad, el siniestro ocurrió sobre las 9.15 horas, en el ramal de acceso de la variante al casco urbano de Lasarte-Oria, donde por causas que se desconocen un coche de la marca Daewo se salió de la calzada y volcó. Los bomberos del parque donostiarra tuvieron que intervenir para liberar al conductor, que posteriormente fue trasladado al Hospital Donostia.

La frontera también volvió a ser puntos conflictivo. La fila de coches en dirección a Francia fue creciendo por la tarde hasta alcanzar los 9 kilómetros sobre las 18.00 horas, indicó el Departamento de Seguridad.

Carreteras secundarias

Entrada la última quincena de agosto, los desplazamientos en carretera se multiplican. La Dirección General de Tráfico (DGT) hizo ayer público un informe que concluye que la mitad (el 55%) de los fallecidos en accidente de tráfico en España muere en carreteras secundarias, en su mayoría en siniestros por salida de vía o colisiones frontales causados por las distracciones, el exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas. En total,son 1.013 las personas que perdieron el año pasado la vida en las carreteras convencionales, lo que representa el 55 % del total de fallecidos en accidentes de tráfico (1.830). El estudio concluye que el riesgo de fallecimiento en accidente de tráfico es 3,6 veces superior en las convencionales que en las autopistas y autovías.

Preocupa especialmente el aumento del índice de letalidad en esas carreteras secundarias, que ha crecido un 13% entre 2013 y 2017. Un 56% de los fallecidos en esas vías eran ocupantes de turismos, un 19% motoristas, un 6% viajaban en furgonetas, un 5% eran peatones y otro porcentaje igual ciclistas.

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