«Es posible que para cuando el sector del diésel se adapte, llegue tarde»

Hugo Morán, en los jardines del Palacio Miramar, en su visita a los cursos de verano de la UPV./SARA SANTOS
Hugo Morán, en los jardines del Palacio Miramar, en su visita a los cursos de verano de la UPV. / SARA SANTOS

Asegura que otros países europeos, mercados de España, ya están tomando medidas restrictivas y optando por otro tipo de motores

Gaizka Lasa
GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

Tal es su convicción que el discurso parece dirigido a atizar al oyente. A decirle que se deje de incredulidades y cambie el chip. Que ya empieza a ser tarde. Hugo Morán (Lena, 1963) alerta del «relativismo climático» y apela a la «complicidad social» para luchar contra el fenómeno del calentamiento del planeta. El secretario de Estado de Medio Ambiente ha transmitido esa urgencia esta semana en el curso de verano 'Gipuzkoa ante el desafío climático', organizado por el departamento de Medio Ambiente de la Diputación. Lo puede decir más alto pero... «Quien no tenga capacidad de adaptación, perderá», zanja.

- ¿Qué indicadores nos puede dar para que tengamos que tomarnos en serio el cambio climático?

- La Agencia Estatal de Meteorología Aemet tiene un histórico revelador de la evolución de las temperaturas y los fenómenos adversos a lo largo de los últimos años que permite contrastar que España está cambiando, a mucha velocidad y no para bien. Es verdad que tenemos el compromiso de hacer un esfuerzo de puesta a disposición de la ciudadanía de este conjunto de datos científicos. La gente se fía más del hombre del tiempo que de cualquier político.

«Aemet tiene un histórico revelador de temperaturas y fenómenos adversos»«El cambio climático está ejerciendo de transmisor de nuevas enfermedades»

- Ponga ejemplos de impactos.

- A los del litoral les diría que hablen con los pescadores. Les dirán que la realidad con la que se encuentran en sus redes es sustancialmente distinta de la que se encontraban hace 25 años. Y al que vive en el interior, en zona de viñedos por ejemplo, que hable con los vendimiadores. Le dirán que las uvas maduran en momentos distintos, anticipan sus tiempos, tienen problemas de mayores temperaturas, tienen que vendimiar por las noches, hay una elevación de la graduación de los caldos... Las evidencias están ahí.

- En este tema siempre se citan las lluvias torrenciales y las sequías. Usted habla incluso de salud.

- Sí. Cada vez más se está viendo cómo vectores transmisores de enfermedades que pensábamos que estaban capsuladas en zonas tropicales empiezan a aparecer como consecuencia de insectos que hasta hace unos años no tenían posibilidad de supervivencia en un clima que no se adaptaba a sus condiciones de vida. En la medida en la que el clima va haciendo de pasarela de desplazamiento de muchas especies, estas van colonizando nuevos espacios, y con ellas llegan enfermedades.

- ¿Deben preocuparse más en unos lugares del planeta que en otros?

- Bueno, hay un grado de incertidumbre sobre los impactos reales del cambio climático. Pensábamos que los que mejor lo iban a llevar eran los países del norte, porque se iba suavizar su clima y que en el norte peninsular nos íbamos a convertir en potencia turística por buen tiempo. Que Andalucía se iba a convertir en un Sáhara y el norte, en un Cabo Verde. Pero realmente no está siendo así. Este año hemos tenido que colaborar con Suecia en un enorme problema que han tenido con incendios forestales.

«El sector de la automoción sabe que tiene que evolucionar, el problema es el ritmo»

- ¿Debemos estar en Gipuzkoa más en alerta por aquello de ser territorio costero?

- Todos los territorios están sufriendo los efectos del cambio climático. En los territorios litorales del norte estamos identificando problemáticas particulares, por ejemplo, de gestión de las infraestructuras del tratamiento de saneamiento y depuración de aguas residuales. Con grandes mareas acompañadas de fenómenos de precipitaciones, estas infraestructuras ya no tienen capacidad de gestionar residuos. Los procesos de adaptación de las infraestructuras van a exigir inversiones a largo plazo.

- Para adaptación, la del sector de la automoción. ¿Ha abierto la Administración, tanto general como local, una guerra contra el diésel?

- Lo que nos pasa con este sector es que hay una diferencia de evaluación de los procesos de transición que afecta especialmente a los ritmos. En materia de cambio climático está muy evaluado cuál es el coste de actuar o no actuar, pero no está tan explorado cuánto nos cuesta el tiempo y los riesgos que supone el retraso. El sector del automóvil es consciente de que con el cambio de carácter global va a tener que adaptar sus sistemas productivos a nuevas formas y nuevos motores. Su problema es la capacidad tecnológica y financiera para avanzar a determinados ritmos.

- Que va lento.

- Es que hay países con una enorme capacidad de inversión, como China, que pueden permitirse el lujo de estar invirtiendo en el nuevo concepto del automóvil sin retirar su apoyo a lo convencional. Pueden hacerlo convivir en el tiempo.

- Y eso es un problema...

- España exporta aproximadamente el 80% de los vehículos y buena parte van dirigidos al mercado europeo. ¿Qué está pasando al otro lado de los Pirineos cada vez a más velocidad? Vemos cómo París toma la decisión de prohibir el acceso de vehículos diésel, Roma o Londres toman decisiones ya respecto a qué vehículos les conviene comprar. Desde luego no van a optar por uno que les genera problemas en su vida cotidiana. Si no somos capaces de ver que eso sucede ahora, es probable que cuando queramos poner en marcha el proceso de adaptación, lleguemos tarde. Porque ya hay otros productores que están empezando a colocar su producto en ese mismo mercado.

- Moraleja: cambien ya hacia la movilidad eléctrica.

- Pero con independencia de medidas fiscales del Gobierno. Hay una demanda ciudadana de exigencia de una mayor calidad del aire, porque lo contrario puede derivar en procesos de empeoramiento de calidad de vida. Se exige a las autoridades que pongan por delante de cualquier otra consideración el cuidado de su salud. Como consecuencia, se ponen en marcha mecanismos de restricción. Lo que conviene, también al sector de la automoción, es poner en marcha mecanismos de anticipación. Ser capaces de caminar en la dirección y a la velocidad que el conjunto de la sociedad exige.

- ¿Hay muchas reticencias en ese sector?

- El problema es el relativismo. Eso del 'empiecen ustedes primero, por qué tengo que empezar yo'. Este proceso de relativismo es el que dificulta la adopción de reacciones positivas, pero el cambio ha venido para quedarse. Los sectores económicos están tomando decisiones en una dirección y los sectores productivos dependen de los mercados.

- Cambiemos de sector. La construcción.

- Para ellos se abre una de las grandes ventanas de generación de empleo para las próximas décadas. Hay un parque inmobiliario enorme con unas necesidades de adaptación al cambio climático que prácticamente afectan al cien por cien.

- Su reflexión sobre la gestión de residuos en Gipuzkoa, por favor.

- No existen modelos perfectos ni todas las realidades son iguales en todos los territorios. Europa marca una hoja de ruta marcada por una jerarquía de gestión de residuos, consciente de que no todos pueden hacer lo mismo al mismo tiempo. Dicho esto, hay un objetivo claro que es la eliminación de los vertederos, y eso se está cumpliendo. Creo que vamos a asistir en la próxima década a una especie de revolución en el modelo de residuos donde los espacios de corresponsabilidad van a tener mucho más protagonismo que los espacios de gestión en el ciclo final.

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