Imputan homicidio a dos detenidos por la muerte del guardia destinado en Zarautz

Despedida ayer del guardia civil asesinado en Don Benito./ANA ISABEL CRESPILLO/EFE
Despedida ayer del guardia civil asesinado en Don Benito. / ANA ISABEL CRESPILLO/EFE

Compañeros del fallecido se desplazaron ayer de Zarautz a Don Benito para despedir al agente y arropar a la familia de la víctima

DV Y AGENCIASDON BENITO.

Dos de los tres hermanos detenidos por la muerte de un agente de la Guardia Civil en Don Benito (Badajoz) están siendo investigados por homicidio, mientras que el otro ha sido acusado de encubrimiento, según señaló a Efe su letrado, José Duarte. Además, hay un cuarto arrestado investigado también por encubrimiento, y todos ellos pasarán, «casi con toda seguridad», hoy a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Don Benito. Juan Francisco Lozano, de 50 años, estaba destinado en Zarautz y había acudido a Don Benito, su pueblo natal, de vacaciones durante este puente de Todos los Santos.

Según Duarte, los tres hermanos -a los que representa- habían ingerido bebidas alcohólicas en las horas previas al apuñalamiento del guardia civil, ocurrido sobre las 02.00 horas del jueves en una zona de ocio de la Plaza de España de la localidad. Los jóvenes se encontraban en un pub donde, al parecer, se produjo una reyerta. El guardia civil intentó mediar en la pelea y se identificó como agente del instituto armado para intentar calmar los ánimos, según fuentes policiales.

A continuación, a la salida del bar, el agente recibió dos puñaladas que acabaron con su vida. Según el abogado, uno de los ahora detenidos es el que portaba el arma blanca utilizada en la agresión. La investigación policial trata de determinar la autoría del homicidio entre dos de los hermanos detenidos.

Según el abogado, los tres hermanos, que no tienen antecedentes penales, están «destrozados» por lo ocurrido, así como su familia, que estaba en Gijón cuando se enteró de lo ocurrido. El abogado quiso trasladar sus condolencias y un abrazo sincero hacia los familiares del guardia civil fallecido, que son quienes han perdido a un ser querido, algo irrecuperable.

Silencio y tristeza

El funeral se ofició ayer en medio del silencio y la tristeza. Vecinos, autoridades y agentes de la Guardia Civil, varios procedentes de Zarautz, donde estaba destinado el ahora fallecido, Policía Nacional y Local arroparon a la familia en la despedida. Durante la homilía, los asistentes trasladaron su recuerdo de un padre de familia que deja dos hijos, «amigo de sus amigos» y a un agente «ejemplar» siempre dispuesto y volcado en su trabajo. «Como trabajador, lo daba todo. Se ha ido una persona muy querida», afirmaron sus compañeros desplazados desde Zarautz. «Ha sido un compañero excepcional, muy disciplinado y que se había hecho notar en su puesto de trabajo».

En contexto