Hogares guipuzcoanos abren sus puertas a familias extranjeras

Bizilagunak celebra este año su séptima edición. / ARIZMENDI
Bizilagunak celebra este año su séptima edición. / ARIZMENDI

Bizilagunak reedita los encuentros para conocerse alrededor de una mesa y romper con estereotipos y prejuicios

JUDITH URQUIJO SAN SEBASTIÁN.

La iniciativa Bizilagunak volverá a reunir un año más a familias guipuzcoanas y extranjeras en torno a una mesa. En esta séptima edición, que se celebrará el próximo 11 de noviembre, multitud de hogares vascos abrirán sus puertas a aquellas familias que llegaron a Euskadi desde otros países para emprender una nueva vida.

«En la edición pasada, más de 2.000 personas fueron 'bizilagunak' en multitud de rincones de Euskadi. Desde sus inicios, unas 10.000 personas entre familias y dinamizadoras han participado en la iniciativa», explicaron ayer durante la presentación del evento que tuvo lugar en San Sebastián. Desde la organización destacaron que Bizilagunak «fomenta la participación y la inclusión en su sentido más amplio. Por ello se entiende la familia como cualquier grupo de personas, parejas, compañeros y compañeras de piso o grupos de amistad que compartan la vida».

Cualquier persona que quiera conocer a nuevas amistades, familias y realidades puede participar, bien como anfitriona, invitada o dinamizadora. Para sumarse a la iniciativa basta con rellenar y enviar un formulario entrando en la página web: www.mugak.eus.

Este año, como novedad, la IX Gala Gipuzkoa Solidaria, el evento que tradicionalmente se celebra en lugares emblemáticos de Donostia como el auditorio del Kursaal o el Teatro Victoria Eugenia, sale esta vez a la calle con un espectáculo para todos los públicos. Se trata de 'Bizilagunak Zirkus', un espectáculo ligado al circo a modo de aperitivo a las comidas de Bizilagunak.

Maitane Arnoso, integrante de esta iniciativa que impulsa Sos Racismo, recordó ayer que se pretende «crear un espacio de encuentro entre las personas migrantes y las autóctonas», en ese formato de «comidas en el domicilio de una de ellas». El hecho de que puedan conocerse unos a otros «es importante para romper con los estereotipos y los prejuicios que muchas veces existen en la sociedad, fundamentados en el desconocimiento. Vivimos en los mismos edificios, pero no nos conocemos ni tenemos espacios de encuentro. Estas comidas logran que se creen vínculos entre los participantes».

«Romper con el racismo»

Además de las familias, en los encuentros participan dinamizadores que ayudan a romper el hielo. Por lo tanto, emparejan a unas familias con otras en función de diversos criterios: afinidades, sus gustos o aficiones. Fátima Fernández y Bouchra El Baghdadi, dos jóvenes que han participado en ediciones anteriores de Bizilagunak, subrayaron que «es algo muy interesante. Descubres que tienes muchas más cosas que te unen que las que te diferencian. Es hora de romper con el racismo. Empatizas, y afortunadamente se rompen muchos estereotipos. Animamos a la gente a participar porque es una experiencia que realmente merece la pena».

 

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