El hierro de Bizkaia llega a Urdax

Tras la llegada se produce un regateo y finalmente el Abad paga con monedas de oro. / A.D.C.
Tras la llegada se produce un regateo y finalmente el Abad paga con monedas de oro. / A.D.C.

En el Día del Hierro se recordó la llegada del mineral al Monasterio de la localidad | La jornada se completó con un mercado de artesanía, una exhibición de forja, mutildantzas y un 'zikiro jate'

ALICIA DEL CASTILLO URDAZUBI-URDAX.

Urdazubi celebró ayer una nueva edición, ya es la XI, del Día del Hierro, una jornada que se ha consolidado y que reúne cada año a muchos visitantes que acuden a la localidad navarra para ver la llegada del mineral de hierro desde Bizkaia, transportada esos últimos kilómetros en carro tirado por bueyes, y a disfrutar de un día festivo. Un año más, el acto central fue la escenificación del recorrido del transporte con carros de bueyes del mineral de hierro para ser entregado al Abad del Monasterio a cambio de unas monedas de oro. Durante la mañana, vecinos y visitantes pudieron disfrutar de un mercado de artesanía en la plaza de la localidad, justo frente al Monasterio Premostratense. Además, no faltó una exhibición de forja a cargo de los Hermanos Brun y se pudo ver también cómo trabajaban distintos artesanos. Un poco antes del mediodía tuvo lugar la actuación de Baztango Mutildantzariak, esta vez en el centro de la plaza.

Pasadas las 11.30 horas, la comitiva que transportaba el mineral de hierro en un carro de bueyes se desplazó desde Axular hasta la plaza de Urdazubi. Este era el último tramo que tenían que realizar para llevar el hierro hasta el Monasterio. El mineral salía de Bizkaia en barcos que realizaban un viaje de cabo a cabo, sin perder de vista la costa, hasta llegar a San Juan de Luz. De ahí trasladaban el mineral a pequeñas embarcaciones capaces de navegar por el río y los últimos kilómetros los hacían con el hierro cargado en un carro de bueyes, como se recordó ayer. Junto al Monasterio, de donde salían el Abad, representado por Javier Larralde, y el resto de frailes, se llevaba a cabo la comprobación y compra del mineral. Tras el recibimiento con un aurresku de honor que siguieron cientos de personas, los ferrones, Joxé Miura y Mattin Villares, comprobaban martillo en mano la calidad del mineral. Antes, Jean Luc Mendizabal, de la asociación Itsas Begia de San Juan de Luz, explicaba los pormenores del ficticio viaje, que antes era real. «Nos ha pasado de todo, esta vez han sido los piratas. Pensaban que llevábamos oro, y nosotros con este cargamento de piedras», decía señalando el mineral mientras el Abad reía. Después, ambos regatearon el precio, que finalmente quedó en 13 monedas que el Abad pagó al momento. Hubo debate porque el Abad pretendió bajar el precio a cambio de más rezos e incluso dos misas. El numeroso público que se acercó ayer hasta Urdazubi pudo comprobar la buena relación entre los vecinos de Urdazubi y también los de Pobeña, donde en el mes de junio celebran una jornada de recuerdo de cómo era la vida en 1890. Una representación no suele faltar a la jornada.

A continuación, se llevó un sencillo y emotivo acto. El ayuntamiento, con Santiago Villares al frente, entregó una placa a los familiares del vecino José Javier Zubillaga, que fallecía este mismo año y que desde que comenzó la fiesta había sido uno de los ferrones, además de estar implicado en muchas otras iniciativas culturales de la localidad.

La jornada se completó con una conferencia en el centro cultural de la localidad, de la mano de Ricardo Santamaría y bajo el título 'De las encartaciones a Urdax, la ruta del mineral del hierro'.

Después, vecinos y visitantes se reunieron en la comida popular a base de zikiro en el frontón y la jornada finalizó con música.

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