El Gobierno central intenta recomponer la figura tras el 8M

Mujeres en Madrid con carteles de justicia e igualdad. / EFE
Mujeres en Madrid con carteles de justicia e igualdad. / EFE

Feijóo admite que los responsables políticos deben «tomar nota» y la oposición avisa a Rajoy de que no basta con ponerse un lazo

DV MADRID.

El Gobierno apenas se siente interpelado tras la movilización de este 8 de marzo. «Nuestra acción siempre ha ido encaminada a luchar por la equiparación salarial y por la igualdad. Lo hemos hecho hoy, en el pasado y seguiremos haciéndolo en el futuro, probablemente con más fuerza, porque hemos comprobado algo que ya sabíamos -alegó ayer el portavoz del Consejo de Ministros, Iñigo Méndez de Vigo-: que este es un tema que importa y mucho a todos, a hombres y mujeres».

El ministro aprovechó para recordar, entre otras cosas, el papel del Ejecutivo en el pacto contra la violencia de género. que tendrá dotación económica si se aprueban los Presupuestos, pero para el que la oposición lleva tiempo exigiendo que se libere ya una partida vía decreto ley, vistas las dificultades del Gobierno para sacarlos adelante. También hizo alusión al complemento por maternidad o a que nunca ha habido tantas mujeres con empleo. «Algunos predican -alegó- y otros damos trigo».

Nada queda en el discurso del Gobierno de ese argumentario del PP que calificaba la jornada del jueves de «elitista» e «insolidaria». «Al Gobierno le parece muy bien esa muestra de concienciación», insistió ayer el ministro. Pero no todos en el PP hicieron como si su apoyo hubiera sido algo de primera hora. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, hizo autocrítica y advirtió de que deben «tomar nota».

El resto de formaciones instaron al PP a reaccionar. «El feminismo no es una asignatura optativa, es obligatoria en democracia», recalcó el PSOE.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos