Gipuzkoa elabora un protocolo con un «frente común» que ponga fin a la violencia sexista

El diputado general con los 51 alcaldes, ediles y otros cargos electos, en el palacio foral./Lobo Altuna
El diputado general con los 51 alcaldes, ediles y otros cargos electos, en el palacio foral. / Lobo Altuna

El diputado general de Gipuzkoa destaca que la iniciativa «da un marco de acción y respuesta compartida armonizada y estandarizada común» para todo el territorio

Estrella Vallejo
ESTRELLA VALLEJO

La violencia machista requiere de una respuesta rápida, contundente, respetuosa y coordinada a nivel institucional que logre frenar la impunidad del agresor y que evite que la víctima se sienta responsable.

Con esta premisa de telón de fondo, es bien sabido que los ayuntamientos guipuzcoanos condenan cualquier tipo de violencia machista, pero saber cómo actuar a nivel institucional, mantener los tiempos, usar la terminología adecuada y convocar concentraciones en el momento oportuno es algo que puede generar dudas. Sobre todo en aquellos ayuntamientos que carecen de un departamento dedicado expresamente a esta cuestión y en los que la baja densidad de población de la localidad hace que la propia agresión o cualquier acción o denuncia se vea magnificada por la estrecha relación entre sus vecinos.

El texto será de gran ayuda para las localidades pequeñas, donde «es difícil preservar el anonimato»

A grandes rasgos es el objetivo que persigue el primer protocolo de respuesta que expuso este lunes la Diputación para unificar la reacción de todos los ayuntamientos de Gipuzkoa ante los ataques sexistas en el territorio. El siguiente paso, comunicaron, será finalizar el documento que recoge las pautas unificadas para la atención de la víctima, que por ahora se sigue elaborando.

El diputado general, Markel Olano, presidió en el Salón del Trono del Palacio Foral una reunión en la que se presentó a alcaldes de 51 municipios cómo proceder de manera unificada a nivel local ante este tipo de actos. El documento detalla el marco jurídico, terminológico y de coordinación ante la violencia sexista, ordena las pautas y señala cauces de respuesta en función de los distintos escenarios a los que se pueden enfrentar los responsables municipales: desde los más graves, como el asesinato, hasta los menos graves, como las agresiones sin lesiones o con heridas leves.

Y es en este apartado donde reside una de las principales novedades aportada además por los representantes técnicos y políticos de los municipios «pequeños» del territorio. De los cuatro escenarios que se contemplan en el protocolo -va del 0 al 3-, el tercero engloba aquellos comportamientos sexistas o sucesos que no entrañan la muerte ni lesiones graves a la víctima, pero que ya sea por el contexto en el que se realizan, la identidad del agresor o de la víctima «pueden tener un impacto y crear una alarma social mayor que en municipios de mayor tamaño, donde es más fácil preservar el anonimato de la mujer agredida», expuso Miren Elgarresta, directora de Igualdad de la Diputación Foral.

Olano abogó por que las instituciones exhiban una «actitud contundente» ante las agresiones sexistas

Además de ese tercer escenario, el protocolo matiza igualmente la forma de proceder ante un Escenario 0, el de mayor gravedad, en el que se tiene conocimiento de que una mujer ha sido asesinada por su pareja o expareja como consecuencia de una situación de maltrato doméstico o mediante agresión sexual. El Escenario 1 guía ante casos de asesinato o intento de asesinato de una mujer por parte de su pareja o expareja, familiar, conocido o desconocido, o en los casos en los que también están involucrados los hijos de la víctima.

Por último, el Escenario 2 establece el procedimiento en caso de que la víctima haya sufrido lesiones graves, agresión o abuso sexual u otras circunstancias agravantes como secuestro, agresión colectiva, provocación de la inconsciencia, cuando el agresor forme parte del funcionariado público.

Por cada escenario tipificado se describen las pautas de coordinación entre instituciones y las actuaciones de convocatoria, como por ejemplo, cómo y en qué momento emitir los comunicados institucionales, modelos de notas de prensa y su convocatoria. El protocolo detalla además las vías de contacto dentro de la Diputación para ofrecer sus servicios de atención e información para la persona agredida y sus familiares.

Acción «armonizada»

El diputado general manifestó que se trata de un marco de «acción y respuesta compartida armonizada y estandarizada común para todo el territorio», cuyo fin consiste en «consolidar una imagen de unidad territorial en su posicionamiento contra la violencia contra las mujeres y en favor de la igualdad».

Este protocolo pretende convertirse en una referencia y en una «herramienta única compartida» para construir «un frente simbólico común y cohesionado» en el territorio contra las agresiones a las mujeres.

Durante la reunión, Olano manifestó la necesidad de dar una respuesta coordinada a los casos de violencia machista, sobre todo después de semanas como la pasada, que fue calificada de «negra» porque según recordó, se produjo en Gipuzkoa casi un suceso diario relacionado con la violencia machista. El diputado general abogó así por que las instituciones exhiban una actitud «contundente» en la denuncia de este tipo de violencia, que vinculó con «el arraigo de la desigualdad sexual» que pervive en nuestra sociedad.

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