Gipuzkoa abrirá 234 plazas y tres centros para cubrir los servicios sociales deficitarios

El diputado general, Markel Olano, presentó ayer el proyecto de presupuestos en las Juntas Generales de Gipuzkoa./
El diputado general, Markel Olano, presentó ayer el proyecto de presupuestos en las Juntas Generales de Gipuzkoa.

La hoja de ruta de la Diputación para 2019 también dedica un mayor gasto en prestaciones | Entre las inversiones, destacan una unidad sociosanitaria en el hospital de Eibar y un centro para mayores en Usurbil de la mano de Fundación Matia

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

El aumento de necesidades sociales, en gran parte por el tsunami imparable del envejecimiento, y la carencia de plazas en determinados servicios y comarcas de Gipuzkoa siguen marcando el rumbo en la hoja de ruta de la Diputación para 2019 en materia de política social. Los esfuerzos presupuestarios, que este año superan los 389,8 millones de euros (un 3,43% más que las Cuentas iniciales para 2018), se centran en intentar corregir esos servicios más deficitarios, bien porque arrastren una mayor lista de espera (como es el caso de las residencias de mayores), bien porque se trata de recursos de nueva creación o escasamente desarrollados. En concreto, el Departamento que dirige la jeltzale Maite Peña se ha comprometido a abrir a lo largo del próximo ejercicio 234 plazas en diferentes recursos (155 en residencias, 58 en centros de día y 24 en atención sociosanitaria), a los que dedicará 2,5 millones de euros. También inyectará otros 1,5 millones para nuevas inversiones, entre las que destacan un centro innovador dedicado al cuidado de mayores en Usurbil de la mano de Fundación Matia, una unidad sociosanitaria en el hospital de Eibar y un centro de empleo en colaboración con Gureak.

En ausencia de la titular de la cartera -Peña se encuentra en Viena en un congreso europeo sobre inclusión social-, el encargado de desglosar las principales líneas estratégicas englobadas bajo el inmenso paraguas del presupuesto social fue el diputado de Hacienda, Jabier Larrañaga, acompañado de varios directores forales del departamento. Las grandes cifras demuestran un año más el aumento en inversión social, con 542 euros invertidos por habitante, frente a los 525 de 2018, destacó Larrañaga.

La cifra

2,5 millones
dedicará la Diputación en 2019 a la apertura de 234 plazas en diferentes servicios, principalmente en residencias de mayores. El objetivo es reforzar la cobertura en las comarcas con más déficit de plazas y abrir recursos de nueva creación o escasamente desarrollados.

En la letra pequeña, se consolidan algunos de los cambios puestos en marcha por el departamento este año, como es el caso de la reforma del sistema de prestaciones por dependencia, cuyo presupuesto sube en 3,6 millones de euros, hasta los 56,8 millones previstos. El gasto en la prestación para contratar a un asistente personal -un cuidador ajeno a la familia- será mayor que para las ayudas que se conceden a los cuidadores familiares, y también destaca el incremento en la prestación vinculada al servicio, la que se paga a las personas en lista de espera que quieran ingresar en una residencia privada, una medida cuestionada por EH Bildu, al entender que se da prioridad de las personas con dinero frente a las que no se pueden pagar ese recurso privado.

Residencias públicas

Frente a las críticas, el departamento explicó que el aumento de esta partida -a la que se dedicarán 1,9 millones de euros- no irá a más en próximos ejercicios, puesto que ya se está logrando la cifra deseada en torno a los 200-300 beneficiarios, un objetivo perseguido para aligerar la lista de espera a un recurso público, que sigue siendo el principal caballo de batalla. De hecho, de las 234 nuevas plazas que se abrirán de acuerdo al nuevo mapa de servicios sociales -donde están marcados los objetivos y los servicios prioritarios-, 155 serán en residencias de mayores.

El departamento pasa página al anterior documento, que ha estado vigente hasta 2017, y afronta las necesidades futuras con una nueva estrategia que presentará en próximas semanas. El balance ofrecido en su día por la diputada presentó luces y sombras. En el periodo 2015-2017, se crearon 452 plazas en centros sociales, residencias y centros de día, un 8% más que las plazas inicialmente previstas. A lo largo de este año, se han sumado alrededor de 150 más. La apertura de plazas tiene más premura en las comarcas donde se acumula mayor lista de espera. De hecho, la ubicación del futuro alojamiento para mayores que construirá Matia en Usurbil, y que contará con financiación foral, no resulta aleatoria, ya que la zona de Buruntzaldea es una de las marcadas en rojo para corregir déficits de plazas. El centro tendrá un carácter innovador y tratará de alejarse del modelo semi-hospitalario y ofrecer un diseño acorde al espíritu de «vivir como en casa».

Impulsado por Matia, tendrá un diseño acorde al espíritu «vivir como en casa» EL CENTRO DE USURBIL

El gasto para contratar a un cuidador personal superará a las ayudas a familiares PRESTACIONES

La Diputación culminará el traspaso de residencias municipales en 2019 KABIA

La futura unidad sociosanitaria que se abrirá en el recién construido hospital de Eibar, que contará con 24 plazas, también busca extender el servicio en las comarcas de Alto Deba y Bajo Deba, «cuyos habitantes debían desplazarse a otras comarcas del territorio para disponer de este recurso».

La atención en residencias copa buena parte del presupuesto de la Diputación para personas mayores, pero se completa con nuevos programas para apoyar la tarea de los cuidados en el hogar, con programas como el 'Etxean bizi' dedicado a personas con dependencia para que puedan seguir viviendo en sus casas y no tengan que ingresar en una residencia -un recurso mucho más caro de financiar- o lo hagan lo más tarde posible.

Como ya ocurrió el año pasado, la partida destinada a las personas mayores se reduce. Pero ese descenso tiene una explicación: parte de la financiación se recoge en el capítulo dedicado a Kabia, el organismo para gestionar el traspaso de las residencias municipales a manos forales. Ese proceso, que acumula cierto retraso respecto al calendario previsto por problemas para alcanzar acuerdos con los diferentes ayuntamientos, tiene que culminar en 2019, para lo que se ha reservado un incremento de 1,6 millones.

El departamento también fía parte de su estrategia a fomentar el empleo orientado a lograr la inclusión de personas en riesgo de exclusión social. El plan 'Elkar-Ekin' se dotará con 2,7 millones. Y también se dedicarán más esfuerzos a la atención a los menores desprotegidos, con el foco puesto en un refuerzo de plazas para la acogida de menores extranjeros no acompañados.

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