Talleres para fabricar inserción social

Shalon y Liyongo posan sobre una de las mesas del taller Sutargi de Lasarte-Oria, donde reciclan palés de madera. /JOSE MARI LÓPEZ
Shalon y Liyongo posan sobre una de las mesas del taller Sutargi de Lasarte-Oria, donde reciclan palés de madera. / JOSE MARI LÓPEZ

El programa de empleabilidad de Elkar-Ekin logra que uno de cada cuatro participantes consigan trabajo

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA

Su elegante vestimenta no se corresponde con la rutina del taller, pero este miércoles había algo que celebrar y conmemorar. Venía el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, acompañado de la diputada de Política Social Maite Peña, y acudían también los medios de comunicación. Así que ellos, los participantes del programa piloto Landuz en el taller Sutargi de Lasarte-Oria, quisieron exponer al conjunto del territorio su labor cotidiana y, sobre todo, su afán por aprender, formarse y acceder al mercado de trabajo como mejor paso para vivir integrados en la sociedad guipuzcoana.

En Sutargi no solo se fabrican muebles o motivos de decoración a partir de palés. También se moldean trabajadores predispuestos a insertarse en su entorno social a través de un empleo. Allí acuden a diario, de 8.00 a 15.00 horas una docena de extranjeros que recorren el camino hacia la inserción social a través de este programa auspiciado por la Diputación de Gipuzkoa. Escapan de la exclusión estructurando sus vidas como lo hacen la mayoría de los guipuzcoanos: en un lugar de trabajo, en un horario fijo, con unos compañeros y con un resultado provechoso para la sociedad. La diferencia radica en que, para ellos, lo que hacen es un medio para lograr el fin: un contrato en una empresa.

Lo ha conseguido el más veterano de la clase, Liyongo, de 50 años y natural de la República del Congo. Se ha puesto hasta corbata. No es para menos. Ha conseguido trabajo en un hotel de Donostia. «En la recepción, planchando y limpiando», explica. No tiene mucho que ver con la labor de restauración que ha desempeñado durante los últimos meses, pero asegura que «lo que he hecho aquí me servirá mucho en un futuro, en el propio hotel o donde sea». Lo dice entre agradecido y conmovido, como quien sale de un sitio con mucho más de lo que entró. Después de las navidades, ya no volverá al taller.

Ha perseguido una oportunidad de este tipo desde que aterrizó en Sevilla directamente del Congo en 2005. Sin nada. Aprendió el oficio de soldador pero no encontró ninguna salida profesional. Diez años más tarde vino a Irun y a partir de su concurso en sesiones de formación en la Cruz Roja, llegó al taller de Sutargi de Lasarte-Oria.

A su hasta ahora compañera Shalon, nigeriana de 33 años, le gustaría seguir su camino. Desde septiembre se esmera en pintar, lijar y manipular los materiales del taller por si eso le vale un empleo remunerado. Dice que «estoy contenta porque aprendo muchas cosas y damos otra vida a algunos productos colaborando con el cuidado del medio ambiente. Está siendo una experiencia». Pero cambia el tono cuando revela el motivo de su presencia en este programa. «Ahora estoy en una situación que necesito contrato para renovar mis papeles. Buscando trabajo, fui al comedor social de mi barrio en Irun, hablé con una chica y me recomendó venir aquí. Ojalá un día pueda conseguir trabajo para seguir viviendo aquí en mi residencia. Aquí se está mucho mejor».

Los datos

56
Son las personas en riesgo de exclusión social que han encontrado empleo de un total de 100 que durante los últimos diez meses han sido atendidas en el programa Landuz.
Participación
Un total de 4.117 personas (1.029 hombres y 3.088 mujeres) han participado en el programa de empleabilidad de Elkar-Ekin. 957 han encontrado empleo.
Perfil
Personas extranjeras en riesgo de exclusión social, con una media de 38 años, siendo un 87% hombres y un 13% mujeres
Talleres
Landuz dispone de talleres ocupacionales en Irun, Errenteria, Lasarte-Oria, Tolosa, Ordizia, Legazpi y Astigarraga.
Presupuesto
422.000 euros para este año
Datos de exclusión
Todavía unas 35.000 personas están en situación de exclusión en Gipuzkoa.

Mantiene su esperanza intacta el haber visto con sus propios ojos que «cuatro compañeros de este taller ya han ido a hacer prácticas a una empresa». Este miércoles conoció, junto a sus compañeros, otros datos alentadores. El diputado general desveló que en el transcurso de los 10 meses que lleva en marcha el programa, del total de 100 personas atendidas (47 en Sutargi, 37 en Gureak y 16 en Katea-Legaia, 16), 56 han encontrado empleo.

Son las cifras del programa prelaboral Landuz, que se ven mejoradas si se amplía el círculo de actuación del Plan de Inclusión Social Elkar-Ekin. En 2018 un total de 957 personas (402 mujeres y 555 hombres) en riesgo o en situación de exclusión social que han participado dentro de su programa de empleabilidad han encontrado empleo. «Si tenemos en cuenta que el total de participantes en dicho programa ha sido 4.117 personas, de las cuales 1.029 han sido hombres y 3.088 mujeres, creo que el balance está siendo muy positivo, por cuanto una de cada cuatro personas participantes ha encontrado trabajo», concluyó Olano.

El programa Landuz consiste en ofrecer un servicio ocupacional que favorezca la participación activa de las personas en situación de riesgo o exclusión social en la vida social, a través de un plan o itinerario individualizado. Los participantes adquieren competencias socio-laborales básicas en un entorno laboral y ocupacional protegido con el fin de favorecer su acceso al empleo cuando resulte posible, «porque no olvidemos que se trata de un colectivo de difícil empleabilidad, que precisa de un acompañamiento y tutorización específicos», destacó el diputado general.

Por su parte, la coordinadora del programa Landuz Marta Rosende subrayó el valor del «itinerario individualizado de personas» que tiene este servicio ocupacional, donde se pone el énfasis en la «adquisición de competencias sociolaborales, competencias transversales como idiomas o informática, el seguimiento individualizado en prácticas, el trabajo en equipo o la responsabilidad».