Emotivo adiós a José Mari Gorrotxategi en su Tolosa natal

Cocineros como Roteta o Arguiñano saludan a Rafa, hijo de Gorrotxategi. / IÑIGO ROYO
Cocineros como Roteta o Arguiñano saludan a Rafa, hijo de Gorrotxategi. / IÑIGO ROYO

J. GOÑITOLOSA.

José Mari Gorrotxategi recibió una sentida despedida en Tolosa. Sus familiares, allegados, vecinos, compañeros de profesión y muchos amigos quisieron decir adiós al popular maestro confitero en la misa celebrada en la iglesia de Santa María de la parte vieja, situada a escasos metros del establecimiento familiar que adquirió su padre.

Se trataba de un negocio repostero que funcionaba desde el año 1680 y en el que José Mari trabajó desde muy joven. El tolosarra no dudó en seguir los pasos de su progenitor aunque como a él le gustaba decir se había dedicado a su oficio «con pasión, con mucha curiosidad y siempre con ganas de aportar nuevas cosas».

Gorrotxategi falleció el martes a los 90 años de edad, tras una vida dedicada a su trabajo, en el que no dejó de investigar para elaborar chocolates, turrones, dulces... Siempre estuvo atento a las nuevas tendencias y este legado lo ha sabido transmitir a sus hijos.

Ayer, la familia recibió el cariño y el reconocimiento a su padre de muchos grandes cocineros y profesionales del sector como Elena Arzak, Ramón Roteta, Karlos Arguiñano o Luis Mocoroa, entre otros. Además, al funeral asistieron autoridades como la alcaldesa Olatz Peon y muchos vecinos de Tolosa.