La ejecución del nudo de Bergara del TAV arrancará antes del verano

La ejecución del nudo de Bergara del TAV arrancará antes del verano

Fomento adjudica las obras del eje de la 'Y' vasca dos años después de rescatar la concesión por la «inacción» de las anteriores constructoras

OCTAVIO IGEAVITORIA.

Luz verde a la construcción del nudo de Bergara, el corazón del futuro trazado del Tren de Alta Velocidad (TAV). Se acaba un interminable proceso administrativo, las máquinas ya pueden empezar a trabajar. El consejo de administración de Adif adjudicó ayer a la UTE que forman OHL, Geotúnel, Construcciones Adolfo Sobrino y G&O la ejecución del primero de los tres tramos en los que se ha dividido la obra más compleja de todo el trazado de la 'Y' vasca. Si se cumple el plazo habitual, el sector 1 del enlace Arrasate-Elorrio-Bergara empezará a tomar forma antes del verano y debería estar culminado en el último trimestre de 2021. Trazar sus 5,3 kilómetros tendrá un coste de 134 millones de euros.

Se pone fin así a la incertidumbre que ha rodeado al nudo de Bergara durante años. El eje de la 'Y' vasca, el que debe vertebrar la nueva conexión ferroviaria entre las tres capitales, fue dividido en cinco subtramos para facilitar los trabajos. Fueron adjudicados progresivamente entre 2014 y 2015, pero las obras nunca llegaron a arrancar. La necesidad era tal en plena crisis que las constructoras licitaron a precios tan bajos que al recibir la adjucicación no les salían las cuentas. Se plantaron y reclamaron a Fomento una inyección económica que el Estado negó en reiteradas ocasiones.

La clave

134
millones de euros costará el sector 1 del tramo Arrasate-Elorrio-Bergara, el primero del nudo de Bergara que se ejecuta.
38
meses es el plazo de ejecución previsto por el ministerio para un tramo que tendrá una longitud de 5,1 kilómetros.

El tira y afloja, la parálisis del nudo de Bergara, se prolongó hasta junio de 2016, cuando el Gobierno central decidió rescindir los contratos por la «inacción» de las adjudicatarias. Apremiado por el tiempo -Fomento y el Gobierno Vasco se han marcado el objetivo de inaugurar el trazado del TAV en 2023-, el ministerio «reestructuró» una obra cuyo coste total cifró en 537 millones de euros. La dividió solo en tres tramos cuya licitación arrancó el pasado octubre con el enlace adjudicado ayer. Los dos siguientes serán resueltos, si no hay retrasos, en los próximos meses.

El horizonte de 2023

El sector 1 del nudo discurrirá en su totalidad por Bergara, en el límite con Bizkaia. Según lo previsto por Adif, requerirá la construcción de tres túneles -Udalaitz este (2,3 kilómetros), Udalaitz oeste (2,3) y Kortazar (1,6)- y dos viaductos: Arantostei (20 metros) y la galería artificial de Angiozar (200 metros).

Una vez despejado el futuro del nudo, al TAV aún le quedan varios retos por superar para alcanzar el horizonte de 2023, año en el que podría empezar a circular en pruebas. Mientras la ejecución del resto del trazado avanza a buen ritmo, a Fomento le quedan aún por adjudicar un tramo en Bizkaia (Atxondo-Abadiño) y meterse de lleno en la construcción de las estaciones de las capitales. El proyecto más sencillo, el de San Sebastián, arrancará el año que viene. Los soterramientos de Vitoria y Bilbao están aún siendo perfilados. La nueva intermodal de Abando no estará totalmente finalizada en al menos diez años.

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