La Diputación y la UPV desarrollarán un plástico que evite contaminar el mar

Cristina Peña explica ante Xabier Ostolaza y Mónica Pedreira el proyecto sobre el polietileno. / LUSA
Cristina Peña explica ante Xabier Ostolaza y Mónica Pedreira el proyecto sobre el polietileno. / LUSA

Firman un convenio para fabricar un polietileno biodegradable en el medio marino y compostable para uso en procesos agrícolas

G. L. SAN SEBASTIÁN.

Como reflejo de lo que ha ocurrido durante toda la legislatura, la agenda del departamento de Medio Ambiente tuvo que compaginar ayer la tramitación de lo urgente con la gestión de lo importante. Mientras el diputado foral José Ignacio Asensio se reunía con una representación del Gobierno foral de Bizkaia para abordar lo inmediato, es decir, la propuesta de envío de basuras al territorio vecino, su equipo firmaba un convenio con la UPV sobre el largo plazo: el desarrollo de un plástico biodegradable para reducir la contaminación, un hito dentro de su política estratégica de profundizar en la economía circular.

La línea de investigación abierta por el departamento de Medio Ambiente, en colaboración con el Grupo de Materiales y Tecnologías (GMT) de la UPV, tiene como finalidad fabricar un polietileno que resulte biodegradable en el medio marino y que pueda ser compostable para favorecer su uso en procesos agrícolas.

Anualmente, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en el mar, causando graves impactos en la fauna y los fondos marinos. La directora de Medio Ambiente, Mónica Pedreira, señaló que «preservar nuestros fondos marinos es esencial y la fabricación de plásticos biodegradables es una forma eficaz de prevenir la acumulación de estos residuos». Se trata, dijo, de «una línea de investigación fundamental para el futuro del territorio» y lo enmarcó dentro de las actuaciones impulsadas por la Diputación en materia de economía circular, un ámbito que puede crear «hasta 10.000 puestos de trabajo».

El proyecto de investigación durará nueve meses y tendrá una dotación de 60.000 euros

Este convenio, dotado con 60.000 euros que aporta la Diputación de Gipuzkoa, se centra en investigar una de las líneas prioritarias que la propia estrategia marina de lucha contra los plásticos establece, es decir, la biodegradabilidad de los plásticos. La fabricación del polietileno biodegradable se realizará mediante la aplicación de aditivos y se analizará tanto su vida útil, como el período de biodegradación o la reciclabilidad del nuevo material. Además, se evaluará la posibilidad de reciclaje de materiales laminados compuestos, tal y como explicó la responsable del GMT, Cristina Peña.

En el proyecto participarán, asimismo, las empresas guipuzcoanas Ekorec y Plastigaur, que aportarán su experiencia en la preparación de residuos para el reciclaje y en la fabricación de complejos laminados compuestos (PE y PET), respectivamente.

Por su parte, el director de la Escuela de Ingeniería de Gipuzkoa (UPV), Xabier Ostolaza, explicó que el proyecto aportará a la industria nuevas formulaciones de plásticos que, además de garantizar que los materiales se reutilicen y reciclen, posibiliten su biodegradación incluso en el medio marino.

 

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